viernes, 22 de julio de 2005

Superlópez, de Jan (B)


Cubierta del núm. 43 de la colección Fans Superlópez





Las montañas voladoras.

Con el núm. 43 de la colección Fans Superlópez, en 2004 Jan escaló las montañas voladoras, pues así es como se titula este libro de historietas protagonizado por el superhéroe más genuinamente español (aún siendo una parodia del más genuino de los superhéroes, que es americano y alienígena). Un héroe que, no lo olvidemos, entra ya en la treintena durante este año 2005.

Treinta años de Superlópez deben celebrarse como se merecen: con risas y aplausos. Ambos vienen de la mano para el caso de Jan, autor tocado por la varita mágica del talento que, además, acusa el vicio de ser buena persona. No son cualidades que vayan habitualmente parejas. De esa comunión de talento con esfuerzo y pasión ha surgido este éxito editorial, Superlópez, con el que Jan viene dando carcajada a los niños y a los no tan niños desde hace ya 30 años (con este personaje; Jan, desde mucho antes).

En 'Las montañas voladoras' Jan sigue la línea de trabajo que le ha caracterizado en estos últimos tiempos: desplaza a sus personajes a localidades cercanas o visitadas por él con ocasión de turismos o de garbeos festivaleros y se inventa una trama fantástica y afín a la carcajada con la que hilvana un tebeo de sólida realización. El plan es imposible que falle.

No falla en la presente ocasión. Si en un libro anterior había usado la imagen del dibujante jiennense Paco Nájera para uno de sus personajes, aquí utiliza la efigie de Joan Pieras para el villano de turno. Pieras es un apasionado estudioso de la historieta residente en Andorra que organiza uno de los festivales sobre historieta más importantes del país, 'La Massana Còmic'. Jan, invitado ya varias veces por los andorranos, ha querido homenajear aquella tierra y sus gentes con este libro, fantaseando con una ucronía muy al punto : el gobernante de Andorra la Bella es un tirano ruso, Boris II, cuyo diabólico plan maestro consiste en usar la ciudad como plataforma invasiva de terrenos edificables. Como aliciente para el lector, Jan reincorpora al villano de El Señor de los Chupetes (la inolvidable aventura quinta del personaje) y somete a López, Jaime y Luisa a nuevos equívocos de situación mientras el héroe intenta derrocar al tirano y al felón.

Lo más destacable de esta obra, desde mi punto de vista, no es precisamente el humor, no es la comedia estructurada sobre el tortazo, los patetismos circunstanciales y el chiste por sorpresa. Como no lo son algunos guiños con personajes reales ('¡Andorra no em deixis!'). Y creo que tampoco es lo más destacable la crítica abierta al tema de la especulación inmobiliaria, que Jan propone en esta obra con una sabia metáfora: 'el país se desarraiga para abarcar más país'. Es lo más logrado de la obra, sobre todo, el oficio narrador de Jan. Después de treinta años de trabajo, el padre de Superlópez domina todos los recursos del dibujo humorístico y los del ritmo del relato. No sólo incorpora sus apuntes del natural, fachadas y estancias adquiridas de fotografías de modo que no molestan a la vista del lector, es que las dota de vida. Así, mueve a sus personajes en ámbitos de una realidad dibujada que se integra perfectamente con el 'efecto máscara' de las caricaturas protagonistas. Como resultado, obtenemos una aventura magistralmente enmarcada, resuelta con naturalidad, llena de detalles y dinamismo, un alarde en la angulaión, cargada de efectos especiales, risueña por momentos y tan cálida...

Felicidades, Jan, por estos treinta años de magisterio.

Superlopez, 43. Las montañas voladoras, de Jan. B: Fans Superlópez, 43, Barcelona, 2004.
Libro de historietas, 46 páginas, color, 3'95 euros.


Reseña de Manuel Barrero.