lunes, 11 de julio de 2005

Repaso a la prensa: Lucky Luke, Semana Negra, Taschen, Low

Viñeta de Low y, a su derecha, la de Ricardo que la recuerda y conmemora en 'El Mundo' del domingo.

Esta semana ha sido la de la ‘Semana Negra’, sin duda.
Negra por Gijón. Negra por Londres.
Quisiera rescatar, antes de entrar de lleno en el repaso a la prensa de la semana segunda de julio, con algunos recortes que se quedaron colgados de la semana anterior y que posiblemente sean de interés:
1. El reportajillo sobre un autor que ‘Diario de Sevilla’ ofrece en la subsección En Persona, en la sección Vivir en Sevilla. Esta vez lo han dedicado a un dibujante de tiras humorísticas: Manuel Carabias, que hace la tira de ‘Urbana 7’, suplemento de ocio de ‘ABC de Sevilla’. Sale en la foto y cuenta que es gaditano (de 1977), vive en Conil, le apasiona la cerámica y los cómics de horror y humorísticos. Lo sorprendente es que no mencionan su labor como autor de la tira semanal. Qué cosas.
2. El artículo de Manuel Hidalgo publicado a toda página, en Cultura, en ‘El Mundo’ del sábado día 2 de julio. Pertenecía a la serie Los imperdibles / Cine y venía dedicado a ‘Batman Begins’, la película de Nolan que ha recibido más de un varapalo crítico y algo de rechazo en taquilla. Titula este autor su texto: ‘Batman regresa para volar más alto y mejor que nunca’ y termina diciendo que la película constituye un espectáculo tan arrollador como dosificado y que es, por ello, admirable. Vaya, una buena crítica entonces.

Esta semana volvimos a la prensa gratuita (que no leemos a menudo) a ver cómo les marchaba a las viñetas. Hay una que no conocíamos: ‘Manga Ancha’, dibujada con estética nipona y sobre niñatos de pupilas dilatadísimas que se entusiasman sobremanera si atisban entrepierna femenina. Como gracia infantil vale, pero como tira humorística deja que desear. El autor es Miguel Cerro y la tira es en color.

‘El Mundo’ recordó en su sección Obituarios a un fallecido autor de cómics. Se trataba de una muerte ya conocida, ocurrida a mediados de mayo de 2005, que quizá rememoran ahora por falta de otros fallecimientos, o acaso por la proximidad de algún otro estreno cinematográfico con superhéroes. Se trataba del bueno de Paul H. Cassidy, destacado por José A. Navas en el diario por haber sido el primer dibujante que colocó una ‘S’ en la capa de Supermán. Curioso recordatorio de un autor que pasó por los cómics como por ensalmo (entintó los lápices de Shuster entre 1938 y 1940 y poco más) y que jamás volvió al medio. También volvieron a recordarlo en El Mundo el domingo, en la sección Tránsitos.

También se ocuparon de la historieta en el ‘Ciberp@ís’ del jueves día 7. Con foto impresionante de Halle Berry ataviada como Catwoman, los comentaristas científicos Jordi José y Manuel Moreno comentan que la fisiología del gato no es la fisiología de la Berry. Hombre, pues no. Y que los momentos de inercia diferenciados impedirían que una chica, incluso estando de tan buen ver como la Berry, o hasta incluso siendo superheroína, no cae de pie si se tira de un cuarto piso. También reflexionan los autores sobre eso de que los alter ego de los superhéroes tienen las iniciales repetidas (Reed Richards, Sue Storm, Bruce Banner, Matt Murcock, Peter Parker). Y también los comentaristas científicos como ellos… Una boutade de julio.

De ‘La Razón’, en el rincón iluminador del suplemento ‘Caballo Verde’, hallamos reseña de una exposición que no vimos en otras prensas. Se trata de ‘El lado de la sombra. Sedición gráfica e iniciativas ignoradas, raras o desacreditadas entre 1971 y 1989’, largo nombre para una muestra montada a iniciativa de la Fundación Luis Seoane de La Coruña. La exposición pretende releer (escriben «reeler», supongo que a propósito) el pasado inmediato a través de la creación gráfica en Galicia. Hay esculturas, fotografías, objetos, revistas, libros, discos, fanzines, pinturas y cómics, de heterogénea procedencia pero todos ellos pendientes de la cultura popular contemporánea. Se halla en la calle San Francisco, s/n, presuntamente de A Coruña. Ilustran la reseña con una imagen con elementos del lenguaje de los cómics.

El 8 de julio ‘El País’ publicaba el cartel del estreno de Los Dalton contra Lucky Luke a toda página. Era el diario que a mayor tamaño publicitó este estreno, pero también se sumó también al silencio absoluto concertado en torno a este filme procedente de Francia, que aparentemente todos los críticos eludieron. El cartel original es de gusto discutible y destaca que el director (Philippe Haïm) se ha basado en los personajes de Morris. Luego se remarca, bajo la anterior frase, que el filme ha sido producido ‘En homenaje a Rene Goscinny’. También era cuestión de señalar que los personajes eran de Goscinny ¿no?, incluso antes que de Morris, ¿eh? De Luke hace el flacucho Til Schweiger. La carencia de reseñas en España hace pensar que la película puede ser infumable o bien que a los críticos periodísticos españoles no les interesa ir al cine a ver películas protagonizadas por personajes de historieta porque, ya de entrada (vamos, pero seguro), son infumables. El doblaje español lleva voces de José Corbacho, el ‘humorista’, y Eduard Soto.
Sólo hemos hallado una reseña de la cinta a lo largo de la semana, la publicada por ‘Diario de Sevilla’ el día 8 de julio, escrita por I. Sánchez en la sección Cultura y ocio y compartida con los comentarios de los estrenos del finde. De esta producción gala publica foto y dice que la producción es a tres bandas (Francia, España, Alemania), que los Dalton se hacen con un sombrero mágico que les permite robar sin ser vistos, que la dirección artística es ‘cuidada’ y que los efectos especiales están ‘garantizados’, habida cuenta de los 27 millones de euros de presupuesto que la respaldan. Poco es, pero algo.

‘El País’ del día 9 de julio dedicaron atención a la ‘Semana Negra’ de Gijón, indicando que ahora incorpora la novela histórica, también la ucronía, además de la literatura de ciencia ficción y la historieta. Sobre el cómic notician poco, sólo que habrá un reconocimiento a los creadores de cómic español del periodo de la transición.
‘El Mundo’ se acuerda incluso menos del cómic en la Semana, aunque publica foto de Batman en su edición del 9 de julio. Por su parte, el ‘ABC’ del sábado día 9 dedicó una página entera de Cultura al festival gijonés, celebrando su mayoría de edad (18 años ya) y comentando la algarabía de invitados que llegaron a las estaciones de tren. Se centró sobre todo, y necesariamente, sobre la dimensión literaria del encuentro, por cuanto la mayoría de invitados estaban relacionados con la literatura (y porque ha muerto McBain). Dieciocho años de seducción y provocación venía a significar la falla gigantesca que da la bienvenida al recinto multicultural sito al lado de El Molinón. En ella se ve al detective corredor sobre una pila de libros que es escalada por una escultural jovencita. En fin, género popular.
Del mismo día, en el suplemento de las Artes y de las Letras ‘ABCD’ salía reseña (en pág. 29) del último número de ‘LEER’, el 164. Es un número también de cumpleaños y conmemoración, pues la revista alcanza durante este verano su vigésimo aniversario y lo conmemora con un número extraordinario en el que es invitado El Quijote –cómo no- y el humor. El humor, en referencia al aniversario que también celebra, el de Miguel Mihura, conmemorado por A. del Moral Fernández, quien dedica texto muy trabajado a la importancia del humor de La Codorniz en la España de posguerra (también, sobre la relación de Mihura con el cine).
De Mihura se acordaron también el ‘Magazine’ de ‘El Mundo’, el suplemento del domingo. Es un texto de Pedro Víllora, poco ilustrado, que analiza la relación del escritor con las mujeres, pues al parecer era un poco donjuán. El artículo también viene a colación porque sirve para promocionar el libro de Algaba Ediciones ‘Mihura. Humor y melancolía’, que ha escrito Julián Moreiro. Este es el año de Mihura, el fundador y director de la primera La Codorniz; hay que volver a leerle y a leer sobre él.

‘El Mundo’ del domingo 10 de julio se asomó al pasado de Benedikt Taschen, editor alemán que todos conocemos por haber hojeado alguna vez sus libros de fotografía artística en los VIP’s. Pero no sólo ha sido el editor que ha popularizado la foto fetish, también ha sido el editor de Giger, o el que llevó a las manos de cualquier comprador catálogos con las obras de los más grandes pintores, o el que sacó compilaciones exquisitas de pop art y, en general, el cataloguista de la heterodoxia. El artículo de ‘El Mundo’, buen repaso a una vida, lo escribe Luis Alemany, quien recuerda con entusiasmo sus comienzos como librero de un pequeño puesto de ‘Comics’ (así se llamaba) en Colonia. Qué tiempos, los ochenta. Benedikt era coleccionista de historietas, además de gran aficionado a las artes, y fue uno de los primeros editores en sacar al mercado cómics eróticos procedentes de los EE UU, una de cuyas obras de referencia sería ‘Sally Forth’, de Wallace Word, que aquí conocimos gracias a ‘TOTEM’.

Acaso uno de los textos más gratos en referencia al humor gráfico de los hallados en la prensa española durante esta semana fue el publicado por Pedro J. Ramírez en ‘El Mundo’ / Opinión, el día 10 de julio. Su ‘Carta del director’ iba dirigida a solidarizarse con los ciudadanos de Londres, a la vez que lanzaba un mensaje claro: el de buscar la fortaleza en el consenso para abordar un proyecto antiterrorista común que sea algo más que un ‘ataque preventivo’. Lo bueno del asunto es que parte para su reflexión de una viñeta de humor editorial (cartoon político escribe Pedrojota) de David Low, el gran dibujante británico, publicada en tiempos de Churchill. En la imagen que ilustra la carta se publica la imagen dibujada por Ricardo que rememora aquella de Low, que disponemos a su lado en la que encabeza el presente Repaso a la prensa. Fue una viñeta, la de Low, de la que «a las pocas horas hablaba todo Londres». Este subrayado de la importancia que una breve imagen puede tener nos recuerda el valor del humor gráfico hoy y siempre. De Low hubo hace poco una exposición antológica que visitó Ramírez y de ahí le vino la inspiración. A muchos humoristas gráficos de hoy les podría servir de inspiración Low, que siguió al pie del cañón con sus implacables denuncias satíricas de la barbarie nazi (el gobierno de Berlín llegó a emitir algunas protestas diplomáticas por sus hirientes caricaturas) pese a saber que por aquella razón sería inmediatamente fusilado de haber ganado Hitler la plaza de Londres.


Por fortuna, Londres nunca fue conquistado por el terror.