sábado, 31 de marzo de 2012

LA MUJER MÁS SEXY DE LOS CÓMICS

En 2011, la revista Comic Buyer`s Guide, que es una de las más reputadas publicaciones divulgativas sobre cómic de los EE UU, lanzó un libro a modo de guía titulado 100 Sexiest Women in Comics. Se trataba de un divertimento, por supuesto, una guía sin pretensiones salvo las de mostrar las apetencias del lector habitual de la revista, pero que a la larga se ha convertido en referente para saber qué chicas dibujadas han resultado más atractivas para los fans americanos.
En otros listados suele encabezar esta lista Wonder Woman, presente en muchas fantasías sexuales de los frikis, omnipresente en los disfraces vistos en los festivales de cómic yanquis y también en los usos paródicos de los superhéroes en televisión y cine. No obstante, hay que advertir que el sex appeal de la Mujer Maravilla reposa en su presencia y en el constructo erótico que el aficionado hace con esa imagen, el personaje no lo lleva consigo en su biografía de ficción.
El que encabeza la lista elaborada por la CBG sí que supuraba sexo, y arrastraba un grave problema de origen sexual consigo.
¿Quién se atreve a adivinar el nombre del personaje antes de pulsar en el "clic"?



Tebeosfera. La ficha más sexy.


viernes, 30 de marzo de 2012

UNA VAMPIRA EN TRIQUINI


EE UU era el país de las posibilidades en 1969. Durante la década se habían dado grandes pasos en la igualdad social, desestimando la tradicional segregación por razón de raza o sexo, y se abría un nuevo horizonte tras la conquista del espacio exterior. En julio de 1969 unos americanos fueron a la Luna y regresaron triunfales. En septiembre de 1969 unos hombres llegaron al planeta Drakulón y... de allí regresó Vampirella, una alenígena que necesitaba sangre para subsistir.
Vampirella fue un paso más allá en el atrevimiento de los editores de cómics con respecto a la moralidad imperante en el país. El personaje era una joven escultural y que corría sus aventuras ataviada con un uniforme mínimo, consistente en una braga y dos tiras de tela que cubrían la parte frontal de sus pechos. Una tentación, se mirase como se mirase, inventada por varios americanos pero que cosechó su máxima popularidad gracias al lápiz magistral de un español magistral, José González.
Estaba claro que este hito del erotismo no podía faltar en nuestro repaso a la figura erotizante de la mujer en los cómics:


Tebeosfera. Fichas de pura sangre.

jueves, 29 de marzo de 2012

VIUDA PERO APETECIBLE

Hoy es un día en el que cabe recordar a una superheroína de rotundas formas, como corresponde tras la lectura del artículo sobre la reformulación sensual de las mujeres del universo Marvel que ayer publicamos, de Rafael Marín.



El personaje Black Widow viene que ni pintado para ese propósito. Muchacha de cuerpo perfecto, ajustadamente embutida en su traje de batalla, diseñado para patear a los hombres como correspondía a una mujer perfecta: joven, bella y... villana. Ya habíamos mostrado su ficha de serie cuando publicamos un artículo concreto sobre su trayectoria en los cómics, el firmado por José Joaquín Rodríguez el verano pasado. Y como hoy ha sido un día de poco trabajar nos limitamos a recordar:

LA VIUDA NEGRA

Tebeosfera. Huelgan comentarios.

miércoles, 28 de marzo de 2012

CHICAS DE MARAVILLA

La década prodigiosa trajo consigo el nacimiento de una nueva mujer. Era la misma voluptuosa hembra de los cincuenta, pero ahora mostraba sus encantos desafiante, desinhibida, y los utilizaba para tomar posiciones y reclamar su lugar en el mundo.
Y nosotros encantados.
En los sesenta tuvo lugar otra revolución, la de la introducción del drama emocional, y con calado social, en los cómics dirigidos a los más jóvenes. Marvel Comics tuvo el acierto de potenciar ese rasgo genérico al tiempo que confería más protagonismo en sus cómics a las mujeres, que pasaron de ser meros floreros a subirse a la chepa de sus compañeros con superpoderes. La antes débil señorita que esperaba al macho salvador se había convertido en una superpoderosa señora con formas de ensueño que aguardaba su momento de salvar al mundo.
De este cambio en el seno de la industria de los superhéroes nos habla quien mejor conoce ese mundo, un guionista. Se trata del único guionista español que ha escrito tebeos de Marvel Comics. Y tenemos la suerte de que en esa persona coincide uno de nuestros mejores teóricos de la historieta, uno con instinto y perspicacia, que sabe ver más allá de los estándares y los lugares comunes para concebir nuevas posibilidades.
Cómo no, es Rafa Marín:

DIEZ AÑOS DE MUJERES EN MARVEL



Tebeosfera. Teoría prodigiosa.

 

martes, 27 de marzo de 2012

DE REPENTE, SALLY FORTH

Wood contribuyó a la historia del erotismo no sólo con sus chicas neumáticas interestelares (voluptuosamente desafiantes e inocentemente tórridas en aquellas portadas de comics de EC), también con una serie que con el tiempo ha ido ganando enteros porque definía un modelo.
Hablamos de Sally Forth, una típica serie de chica-mona-que-pierde-la-ropa dirigida a lectores militares desde su arranque en 1968, situada en la estela de Little Annie Fanny por perpetuar esa idea de la dulce vecinita, ingenua y cañón, que colmaba los sueños eróticos de América. A diferencia de la chica de Playboy, Sally era una aventurera que utilizaba sus atributos sexuales como arma y que también tomaba parte activa en la acción, y hasta vivió aventuras espaciales, como Barbarella. A diferencia de la creación de Kurtzman y Elder, dependiente de la actualidad que satirizaba, la serie de Wood era intemporal dentro de su línea paródica, muy desenfadada y divertidísima.
Sigue siéndolo.
Recuérdenla:

SALLY FORTH

Tebeosfera. Chicas enérgicas.

lunes, 26 de marzo de 2012

WOOD, EL REVOLUCIONARIO

Hace unos días trajimos a este blog el recuerdo de la serie The Adventures of Pussycat, pues seguía la tendencia erótico sádica de otros autores revisados en el curso de este número 9 de TEBEOSFERA, dedicado a la mujer en el cómic erótico principalmente. En esa serie dibujó el estadounidense Wallace Wood, más conocido por los aficionados al cómic por Wally Wood, firma que todos recordamos de Daredevil y Kull, por haber entintado a Kirby en las tiras de ciencia ficción Sky Masters o por hacer historietas de fantasía inolvidables que pudimos leer en los tebeos de IMDE y Toutain en su día.


Wallace Wood fue mucho más que eso. Fue un erotómano en las portadas de las revistas y tebeos de ciencia ficción en los cincuenta, fue un revolucionario del cómic al participar en los primeros "prozines" en los sesenta, fue el creador de una serie erótico cómica maravillosa dirigida a militares y también fue autor pornográfico en la sombra.
Para muchos, uno de los mejores dibujantes americanos de todos los tiempos, uno que supo plasmar como ninguno el modelo de mujer apetitosa y neumática que apetecía a todo hombre.
Esta es su vida:


Tebeosfera. Los genios.

domingo, 25 de marzo de 2012

SEXO A LA ITALIANA


 

Italia ha sido un país en el que la historieta ha tenido gran auge, sobre todo en lo referido a los argumentos "de género" (el relato de vaqueros sigue siendo muy consumido allí, incluso hoy). El erotismo fue siempre muy del gusto de los italianos, en su literatura, en su cine y en sus fumetti, y al igual que ocurría en otros países durante los años sesenta, sus editores se sintieron impulsados a publicar obras protagonizadas por bellas mujeres de las que se mostró ampliamente su exterior y también su interior, su psicología y sentimientos.

De lo italiano habría mucho que hablar, pero si estamos en los sesenta y hay que elegir un nombre, ese es Crepax. Guido Crepax fue el padre de Valentina, un icono de la historieta adulta de todos los tiempos y que descubrió para los cómics un nuevo modelo de feminidad representada, más artística, más sensual. Esa fue la más conocida de sus obras, pero también desarrolló otras series, que hemos registrado en TEBEOSFERA:



Tebeosfera. Bellezas al dente.


sábado, 24 de marzo de 2012

EL EROTISMO RECORRE EUROPA


La historieta experimentó un gran desarrollo y maduración en sus planteamientos argumentales y plásticos  durante los sesenta, y el erotismo fue uno de los ejes sobre los que bascularon las experimentaciones más arriesgadas e interesantes. Algunos autores usaron el sexo para atraer a más varones a las viñetas y vender mejor sus trabajos, otros usaron el tema para sus experimentaciones gráficas.
Ya hemos hablado de Francia, pero en otros países fueron publicadas obras similares. En Bélgica apareció Époxy, obra de 1968 escrita por el entonces nada conocido guionista Van Hamme y dibujada por Cuvelier, un artista más interesado por el arte que por el cómic, aunque había crecido a la sombra de Hergé. En Reino Unido apareció al año siguiente otra obra celebrada en su día por su atrevimiento y sus propuestas renovadoras: Scarth AD. 2195, de Jo Addams y dibujada por el español Luis Roca. Ambas series coincidían en la idea de concebir la imagen de la mujer como un supuesto mítico, ensalzando su belleza más allá del tiempo (mitológico) y del espacio (interestelar).

Félix López ha creado sus fichas de serie en TEBEOSFERA:





Tebeosfera. Series míticas.

viernes, 23 de marzo de 2012

PICHARD, EL PORNÓGRAFO

Tras Barbarella y Jodelle, las heroínas semidesnudas constituyeron un nuevo aliciente en la historieta gala. Si hay que destacar algunas obras, está claro que son las ya comentadas por Álvaro Pons en su excelente recorrido por la fértil y floreada década de los sesenta, las de Forest, Peellaert, Moliterni, Gigi, Bartier, o Rollin y Devil. Pero si hay que recordar a un autor ese es sin duda Pichard, el dibujante francés de la comedia humana más rocambolesca, con sus historias eróticas ambientadas en atmósferas lóbregas, con un regusto inconfudible a Sade y cierto toque de crueldad que acompañó su obra hasta los años noventa.
La época dorada de Pichard fueron los años setenta, con series como Paulette o Marie-Grabielle de Saint-Eutrope, pero queremos mencionar hoy especialmente Blanche Épiphanie (también escrita por Jacques Lob), la historia de una huerfanita desdichada cuyo virgo era perseguido por un representante del capital que sólo pretendía corromperla. En España ha sido una de las pocas que fue publicada casi al completo, en la colección Fetiche. Luego, Pichard fue olvidado por los editores y por el público, aunque no por TEBEOSFERA:

GEORGES PICHARD

Series del autor:


Tebeosfera. Pornófilos.

jueves, 22 de marzo de 2012

LA REVOLUCIÓN ERÓTICA EN FRANCIA

Los teóricos de la historieta llevamos años manteniendo debates bizantinos sobre la madurez del medio, queriendo dibujar con precisión una línea que separe claramente lo infantil de lo adulto. Esfuerzo vano, la historieta maduró su lenguaje a través de un proceso gradual y variable dependiendo de las industrias, y a algunos nos parece evidente que al final del siglo XIX ya había madurado plenamente, claro que a expensas del desarrollo que llegaría con los nuevos lenguajes (de hecho, la historieta sigue enriqueciendo su lenguaje hoy). Pero, en lo argumental, esa tradicional frontera ha seguido manteniéndose, a veces de forma absurda. Por ejemplo, hay tiras de Calvin and Hobbes o de Mafalda que condensan un relato, una evocación o una reflexión tan complejos como los de un sesudo ensayo. Y hay cientos, miles de historietas pornográficas cuyo argumento es de lo más pueril, comprensible hasta para un gañán.
Si mostrar sexo acerca un medio a su madurez, entonces los cómics maduraron en los sesenta, cuando la representación de la mujer -eterno símbolo de las aspiraciones humanas- estrenó epidermis y afanes. Fue en Francia, en el seno de una revolución subterránea que miraba hacia los nuevos usos y costumbres y con una nueva meta: la reformulada posición de lo femenino en sociedad. La mujer, marginada hasta entonces, desafió al mainstream con sus pezones y su deseo declarado. Y, de repente, todo dio un vuelco.
De este trastorno, de la nueva posición de la mujer en la historieta de corte adulto en Francia, ergo en Europa, nos habla un colaborador de excepción, el estudioso Álvaro Pons, nuestro divulgador más conocido y reputado, que recupera y reconstruye un buen texto para ofrecerlo en TEBEOSFERA como un excelente artículo:

EL ESTABLECIMIENTO DE LAS CLAVES ADULTAS PARA EL CÓMIC EUROPEO


Ambas páginas de historieta aquí mostradas fueron dibujadas por Peellaert, la primera corresponde a la serie Jodelle y la que está sobre estas líneas a la serie Pravda.

Tebeosfera. De la divulgación al estudio.

miércoles, 21 de marzo de 2012

LA REVOLUCIÓN SIN ECO

Los sesenta fueron los años del despertar erótico en el cómic. Mucho más que en los cincuenta, pese a la presencia en la década del medio siglo de mujeres con busto desafiante en muchas historietas americanas y por más que proliferó el erotismo bondage de Willie o Stanton.
El despertar ocurrió en los sesenta, a remolque de modas y tendencias sociales, dentro de un contexto generalizado (en Occidente) de relajación de costumbres, de progresiva colonización de los derechos sociales, de florecimiento de posiciones antisistema y sentimientos ecologistas, y de lucha contra la discriminación por razón de raza, credo o sexo.
Francia fue a la cabeza de todos estos avances junto con EE UU, pero su aprecio por la historieta y la admisión de la misma como parte de su cultura posibilitó que las viñetas eróticas con fuerte protagonismo femenino se desarrollasen en el país europeo con fuerza. Desde 1962, Barbarella rompió moldes al mostrar a una heroína con apetitos, dueña de su destino, capaz de enseñar las tetas sin por ello perder su honra. Ante su éxito, otros profesionales del medio quisieron imitar la ocurrencia de Jean-Claude Forest, y llegaron Moliterni y Gigi con Scarlett Dream, luego Pierre Bartier y Guy Peellaert con Jodelle, cuyo dibujante luego repitió con Pravda (sobre guiones de Pascal Thomas), y hacia 1967 Jean Rollin y el ignoto Nicolas Devil narraron la Saga de Xam.
Hubo más, pero queremos recordar ahora estas series para destacar un aspecto importante: nunca fueron leídas en España. Se habló de ellas, se referenciaban como modelo, aparecían en los artículos y en algunos libros, pero nunca se tradujeron. Claro está que aquí gobernaba Franco, y a ver quién era el guapo que sacaba a una moza con los pechos cara al sol. Pero luego tampoco fueron recuperadas, ni en los setenta ni en los ochenta del boom, ni en los noventa, ni después.
Aquella revolución no interesó a editor alguno.
Acaso no fue tanta la revolución. Quizá no envejecieron bien estas historietas.

Hoy no publicamos contenidos en TEBEOSFERA, pero queríamos dejar constancia de este vacío, tan relevante como revelador.

Tebeosfera. La denuncia inútil.

martes, 20 de marzo de 2012

BARBARELLA LO CAMBIÓ TODO

Todo cambió con ella, con Barbarella. 
Era 1962, y ella era un híbrido entre la alusión a los instintos básicos y la derrota de la modernidad. Una mezcla de los afanes de la emergente revolución sexual (una de cuyas exigencias era tan natural como que la mujer pudiera disfrutar de sus orgasmos) con el gran impulso de la ciencia ficción entre los jóvenes creadores. Un guiño a las mujeres que buscaban un puesto en el mundo a la par que un anzuelo para los hombres que anhelaban ver sexo sobre el papel (o donde fuese). Un cómic que se publicó en una revista que no era de historietas y que adoptó, luego, el revolucionario formato de libro de historietas (entonces sí, un formato revolucionario). Una transgresión que inspiró otras transgresiones, y también otras presencias de otras mujeres (sensuales, desnudas) en los cómics europeos en los años sesenta. Un pistoletazo de salida de aquello que se dijo feminista y que era la redundancia del machismo con el antifaz de la reivindicación progresista.
La progresión nos ha llevado al hoy evidente: ellas tienen sus orgasmos, claro, y son libres, cierto, pero para ir muy apretadas y/o desvestidas mostrando a los hombres su liberado placer con el fin casi único de satisfacer el nuestro.

Forest y Vadim, dos hombres que transformaron la posición de la mujer en la historieta y en el mundo basándose en iconos de la belleza, Bardot y Fonda.

En España, jocosamente, casi ni se llegó a ver:


BARBARELLA, la serie


BARBARELLA, la saga




Tebeosfera. Sexo bárbaro.