jueves, 15 de mayo de 2008

PODER vs HUMOR. MARTIN Y OSCAR


EL PODER CONTRA EL HUMOR. INTERVENCIONES DE ANTONIO MARTÍN Y ÓSCAR.

Ayer, en Sevilla, tuvo lugar la segunda jornada del congreso Morfología del Humor, en esta temporada dedicado al tema HUMOR VS PODER.

Aparte de la participación de notables de la comunicación de la Universidad de Sevilla como Ramón Reig intervinieron por la tarde el historiador de nuestros tebeos (y editor) Antonio Martín, y el humorista gráfico (y fundador de revista satíricas) Óscar Nebreda, más conocido por Óscar.

Martín, conferenció ayer en Sevilla sobre el tema de la censura sobre los periódicos para la infancia, las revistas satíricas y los tebeos en nuestro país, circunscribiendo su discurso al periodo convulso de la primera mitad del siglo XX para así poder enfocar más concretamente los tres tipos de censura que describió: la eclesiástica, la estatal y la de los grupos poder económico. Puso de manifiesto con su revisión cargada de datos y referencias que la intervención de la iglesia sobre lo que debía entretener a los niños sólo producía verdaderos pesares didácticos, que la censura normativizada depende de los intereses que desea controlar el Estado en cada momento y que fue ejercitada tanto desde las facciones de la izquierda durante la primera república como desde las derechas durante el franquismo. La censura de los grupos de poder es también poderosa y responde generalmente a intereses económicos y cuenta con el agravante de que no se califica ni se clarifica como censura. Martín hizo énfasis en que hasta 1975 estuvo vigente la Ley de Policía de Imprenta de 1883, y que hoy, pese a que no existe la censura previa, se pueden llegar a producir casos como el del secuestro de El Jueves, que ponen de manifiesto las fallas de nuestro sistema.

Óscar, por su parte, emitió una charla abierta con la que pretendía iluminar al público sobre la necesidad de que existan revistas satíricas, sobre la idoneidad de practicar la crítica contra lo establecido y, fundamentalmente, sobre la búsqueda de un modelo de vida más hedonista y desperezado que nos permita ver más allá de la pantalla del televisor.

Óscar, fundador de Barrabás, El Papus y El Jueves, junto con otros autores y durante los complejos años de la transición democrática, indicó que la labor de los humoristas gráficos no es hacer reír, es hacer pensar. Que los autores de estos productos deben ser tipos que no sólo sepan pensar, también deben saber dibujar y escribir, y que deben guiar su actividad, siempre, por la curiosidad. Desveló que la idea de Barrabás surgió de un quiosquero de las ramblas barcelonesas, que la bomba contra El Papus les hizo reflexionar sobre el riesgo que implicaba su profesión, que durante la transición siguieron recibiendo amenazas veladas (o mediante auditorías) desde diferentes colectivos y “rémoras” ministeriales, y que desde su posición nunca han bajado la guardia ante cualquier injerencia. Al respecto del problema sufrido con la Casa Real aclaró que no han recibido comentarios negativos o mensajes de reproche desde la Casa Real jamás; tampoco de ETA; sí de la iglesia católica.

Lo que sí reconoció Óscar es que él se autocensura cuando recibe rumores no confirmados, cuando el asunto a tratar tiene relación con alguna discapacidad o cuando está por medio el islam. Libre, independiente, ácrata, concupiscente, sátiro… y listo este profesor Cojonciano encarnado que nos deleitó ayer.

La charla de Óscar no podrá volverse a disfrutar pues no quedó copia. De la intervención de Martín existen unas notas publicadas en la página web de Corchea69 (aquí) que serán ampliadas e ilustradas para su ediciónen la próxima etapa de la revista Tebeosfera, pronta a aparecer. Para el día de hoy hay programada una intervención relativa al asunto de El Jueves, de 16.30 a 18.00h., con Manuel Barrero y el mismo dibujante Guillermo como ponentes. Tras ellos, intervendrá Agustín García Calvo.

Del ciclo de conferencias “Humor vs Poder” se ha publicado ya un libro de actas, cuya cubierta es la que se encabeza esta noticia, en el que se recogen las conferencias de Manuel Barrero, Rodríguez López, y Rodríguez Valls, ponencias de Allona, Naranjo y Salazar, y cuatro páginas de Guillermo de su serie “La Reina y yo”. El grupo organizador, y bajo la denominación CS9 Publicaciones, ha lanzado también el libro EL OPÚSCULO BORRAJO, cuya imagen se ve a la izquierda, un a biografía salpicada de anécdotas, también un ideario del showman y una suerte de libro de memorias y de reflexiones sobre el arte, la cultura, el humor y el ego que no llega a funcionar como libro de autoayuda pero que sin duda sería de mucha más utilidad para muchos como tal, porque desde luego espolea la inteligencia.

lunes, 12 de mayo de 2008

JUSTICIA, DE PLANETA

JUSTICIA. Reivindicación iconoclasta

Por Antonio Santos (de su serie La voz en el desierto, entrega 50)

Sólo quedaron, sobre las ruinas del dios, sagrado, los profanadores.

JOSÉ ÁNGEL VALENTE

Datos técnicos.-

Justicia. Uno de doce. Tebeo de grapa. Molido por JIM KRUEGER y ALEX ROSS (también acabado y paleta cromática); dibuja DOUGH BRAITHWAITE, el DOCTOR BOTOX. Material DC COMICS aparecido en 2005 e importado a nuestras costas por PLANETA DEAGOSTINI, 2007. Traducido por DAVID MACHO; coordinación y corrección de la traducción: GUILLERMO RUIZ (“¿Quién traduce al traductor?”). Las 36 páginas importan 3,50 euros.

De qué va.-

Bajo los parámetros observados en la sombría TIERRA-X, nueva insidia del calvo envidioso supremo, LEX LUTHOR, para terminar con su odiado SUPERMAN y los demás semidioses del panteón. Para tan laica tarea (moda nueva que nos acomete con bárbaro empuje), Luthor recluta a los más feroces enemigos de la LIGA DE LA JUSTICIA, creando su REVERSO TENEBROSO, ascendiéndolos a una dudosa categoría mesiánica.

Recordamos todos tus pecados.-

No podemos juzgar, a tenor de la breve muestra que aquí reseñamos, la esplendidez o mediocridad que el conjunto de la obra pueda exhibir. Debemos servirnos de nuestro instinto para teorizar e intuir. Los autores han tenido hábilmente los sedales para lanzarlos a la captura del resto de los ejemplares que constituyen la saga, cuya originalidad es relativa y, nos tememos, cuestionable.

Al margen de que ya existieran precedentes al respecto (la todopoderosa Liga de la Justicia abatida por alguna u otra cosa o fuerza), la oferta que nos tienden Krueger y Ross es ya un tanto engañosa, penetrando en la marisma de lo manido (en propiedad: suele ser Ross el motor ideológico y Krueger quien articula los tiempos): a finales de los 1990, provocaron nuestro pasmo edificando Tierra-X, opaco relato en 13 ó 14 entregas, en el cual nos desvelaban (y de forma convincente/coherente) el origen de los superhéroes MARVEL y por qué cada cual responde a su apariencia y facultad. Así, Justicia toma más de una planta de esta estructura, replicándola hasta cierto punto, como si sus autores hubiesen decidido que los fetiches de DC merecían un barrenado en profundidad, esa “otra mirada” que ni ALAN MOORE o FRANK MILLER han logrado darle. Evidentemente, espacio para la maniobra tienen: el problema consiste en saber si es oportuna.

Ross, en Tierra-X, venía calentito de KINGDOM COME, y no veía impedimentos para transmitir toda aquella oscura gloria y dramatismo al pintoresco Universo de la CASA DE LAS IDEAS, la cual ya empezaba a dar señales de anomalía tras el épico resurgir orquestado después de HEROES REBORN (iniciativa a la cual alguna vez quizás dediquemos una línea). Mientras DC “aceptó” como un UNDÉCIMO MANDAMIENTO el futuro descrito en Kingdom Come, Marvel desechó todo Tierra-X, marginándolo al cajón de (de)sastre de los ¿Y SI…?, centrándose en el desarrollo de premisas más peregrinas y continuas reescrituras, nuevos orígenes que se corrigen casi mensualmente (ULTIMATES, DINASTÍAS y tonterías varias.) El vértigo como Marvel está autoactualizándose acabará cobrando tal ímpetu que desmembrará la empresa, por mucho hierro que ahora mismo cohesiones sus acciones bursátiles, al alza, ya lo veréis.

La iniciativa que recoge Justicia parte de las pesadillas que están sufriendo los villanos DC, pavorosas imágenes de un desastre nuclear global, el cual las representativas y vistosas figuras heroicas son incapaces de evitar. Todo el mundo se consume en el halo atómico. Superman es incapaz de acudir a tiempo (“Yo nunca llego demasiado tarde”, es su perpleja observación). Al fin, de algún modo, el planeta entero estalla y el ÚLTIMO HIJO DE KRYPTON convalece, en postura fetal, entre los escombros espaciales, rumiando su fracaso y la pérdida.

Tras el telón.-

Al poco, y por la vesania del texto, intuimos la mano de Luthor detrás de todo esto. Aún ignoramos cómo ha infectado los sueños de los villanos para comenzar a lavarles el cerebro (la privación de sueño es una de las técnicas del proceso) y alinearlos en su banda de ofuscados salvadores de un mundo al cual siempre han visto como un fruto maduro para ejercer sus tiranías o su banco particular, al cual saquear a placer, pero está teniendo un considerable éxito. Constituye esta perversa CRUZADA DE LOS NIÑOS con el único objetivo de servir a “su causa” (“la causa”: matar a EL HOMBRE DEL MAÑANA.)

La martingala de Luthor.-

No nos debe confundir Luthor con su prosopopeya demagógica al respecto. Tacha a los superhombres de cáncer mediático que ha arrojado a la indolencia y la pereza a la Humanidad, la cual hoza en sus debilidades, en sus vidas anodinas, estupefactos con las máscaras, las capas y los poderes, los cuales les han arrebatado la ilusión y la ambición, sin promoverles grandes aspiraciones.

Luthor está cocido por la envidia, dejémoslo bien claro. Fue el gallo del gallinero hasta que llegó Superman, con toda su panoplia de valores morales y facultades, mostrando a Luthor lo poca cosa que es. Cada línea impresa en este Justicia rezuma esa vesania que lo consume, retorciéndola de modo que parezca que él es un iluminado dotado de una clarividencia inédita y extraordinaria. Ve en frecuencias luminosas que el ojo humano normal no puede. Luthor, ambicioso, manipulador, ex PRESIDENTE NORTEAMERICANO, para predicar su credo, no obstante, ha elegido la hostilidad a la munificencia. ¿Acaso no es la suya una de las mentes (criminales) más agudas de la Humanidad, sino la más conspicua de todas?

¿Qué ha hecho para concitar la adhesión de sus coetáneos (esos que tanto venera/vitupera) y hostilizarlos contra los “salvadores” de poderes extraordinarios, aparte de verter calumnias, robos, engaños, robots gigantes o balas de KRYPTONITA contra su(s) oponente(s)?

¿Ha curado el cáncer o cualquiera de las otras epidemias? ¿Ha prolongado la vida o rejuvenecido al Hombre? ¿Su planificación económica ha trascendido a un paraíso material universal? ¿Ha puesto su ingente ingenio al servicio de la Ciencia para solucionar el CAMBIO CLI, terminando con la infame mamela que se trae AL GORE y sus mercenarios? Luthor berrea, cuan profeta desquiciado, en el populoso desierto urbano de METROPÓLIS, limitando su ingenio sin par a concebir crueldades, mezquindades y vilezas.

Y ahora, ¡este plan! Concienciar a los villanos de que son los auténticos héroes, aunque gocen de mala prensa. A la gran pregunta lanzada, elípticamente, por Alan Moore: ¿Quién nos salva de los salvadores?, Luthor la contesta así: los iconoclastas, que a su vez cerrarán el círculo, transformándose en aquello que más detestan, de lo que pretendían protegernos.

Todo esto nos permite intuir el primer número, basándonos en la experiencia previa de Tierra-X. Es obvio que habrá sorpresas empotradas y cambios para diferenciar ambas historias lo suficiente, y claramente atañidas a la idiosincrasia de los personajes. En algún momento de la trama (a fecha actual, está publicado en España el número 7), el plan de Luthor se nos desvelará, y también que se le ha desmadrado, de modo que héroes y villanos cooperarán para impedir que la pesadilla se materialice. De paso, algún héroe caerá (moral o físicamente) y algún villano se dignificará (pudiera ser CAPITÁN FRÍO, porque no parece tanto en el LADO OSCURO como aparenta…)

BATMAN, el voyeur.-

Algo que caracteriza a los héroes DC de los Marvel es que actúan como señores feudales: Superman en Metrópolis; Batman en GOTHAM CITY, FLASH opera en CENTRAL CITY o KEYSTONE CITY, y así todo el panteón. Justicia cierra sus páginas con una ficha de los principales actores aparecidos, en este caso, sobre AQUAMAN (ese NAMOR que parece un agente de seguros, un señor burgués que se va a cubrir una póliza, y su amorosa esposa lo despide con un casto beso, al contrario de las estridencias a las que nos tiene acostumbrado el bipolar monarca atlante del ceño permanentemente fruncido), MANTA NEGRA (?) y Luthor. Estas fichas se titulan DE LOS ARCHIVOS PRIVADOS DE BRUCE WAYNE EN EL BATORDENADOR. Teniendo en cuenta que Wayne/Batman es un vigilante, quizás bastante trastornado (combate vestido de rata voladora, ¿no?), el que posea expedientes semejantes por un lado se comprende, pero concita la inquietante pregunta de que si las tiene como referencia e información que le permitan anticiparse a sus enemigos o son modos de chantaje… ¿Hay un motivo más retorcido, personal, aún? ¿Le dan sensación de poder, de control? ¿Hay algo perversamente sexual en todo esto?

¿Puede ser esta oscuridad la verdadera fuente del antagonismo entre Batman y Superman? La retorcida bajeza implícita en el espionaje puede repugnar a alguien con los tan elevados valores éticos que adornan a Superman, quien, pudiendo hacerlo, se abstiene de cometerlo.

El Dr. Botox.-

Es inicialmente engañoso el talento vertido en estas planchas. El color es, desde luego, obra de Ross, pero no el dibujo. Los trazos de Braithwaite (que participara activamente en UNIVERSO-X y PARAÍSO-X) asoman por debajo de las impresionantes pinceladas de Ross. Braithwaite, apuntando al dibujo realista, tiene un talento marcado y caracterizado por una insidiosa rigidez. La inexpresividad marcada en los rostros que dibuja (aun barrenados por la más angustiosa emoción o dolor) no concita la solidaridad del lector al momento que sufre el personaje, que parece eso, totalmente inyectado/paralizado con botox. Ross lo dinamiza; aparentemente, también corrige la rigidez que acomete a las figuras en acción de Braithwaite. Es su mano la que expone el amplio pecho del héroe ante el peligro, al cual acude pletórico de fuerzas y lleno de confianza en sí mismo.

No es en absoluto que Braithwaite sea mal autor: todo lo contrario. Es que no sabe llenar de brío a sus personajes, pese a lo académicamente correctos que estén delineados. Es la misma “tara” que observáramos con respecto a ADI GRANOV, el precio a pagar por su maestría.

Mas, teniendo en cuenta en qué manos pudo caer Justicia, debemos hasta aplaudir, con rabiosa alegría, que sea Braithwaite el encargado de aportar la sólida base sobre la cual descansa la ilustre paleta de Ross.

Recapitulando.-

Justicia, al menos este primer ejemplar, merece la pena por la trama, el arte, el efecto que producirá en la DISTINGUIDA COMPETENCIA… y, sobre todo, por ver morir a la pesada de LOIS LANE. Vuestro scriptor confiesa: si en el Universo de los Superhéroes hay tres personajes femeninos coñazo, se tratan, sin duda, de Lois Lane, BETTY ROSS y SUSAN STORM. WONDER WOMAN va también preparada, pero eso para otro capítulo.

En este punto, la lágrima que vierte Superman por la difunta no convence nada (es esa falta de expresividad que atenaza el trabajo pulcro de Braithwaite), y aún menos el chorro a lágrima viva y moco tendido que sacude al ESCULTISTA de Krypton cuando perece el planeta.

Quedamos atentos a la lectura de los siguientes números, los cuales nos permitirán confirmar o denegar las tesis aquí expuestas. Pero algo en lo que no vacilamos es en recomendar este Justicia, adornado de tantas virtudes, técnicas, gráficas, literarias, hermanadas.

  • Lo mejor.-
    La nueva muestra de talento de sus progenitores.
    La página.-
    En realidad: portada y contraportada.
    La viñeta.-
    Superman contemplando el ataque nuclear desde la órbita: su impotencia.
    La frase.-
    Luthor: “Hoy no puedes alzarte por encima del problema. No hay perspectiva clara que buscar.”
    Lo peor.-
    El impacto que la obra pudo causarnos ya está diluido, pues ya se produjo.

Reseña de Antonio Santos.

ALELUYAS AL ACEITE

La voz popular de Osuna y su aceite. Joya de Tabernero y Rosell

Si hay un editor que nos tenga acostumbrados a productos exquisitos, traten de la materia que traten, ese es Pedro Tabernero, que actualmente se halla ocupado (entre otros proyectos) con la edición de unos deliciosos libros en torno al aceite, de los cuales ha publicado Diario de un vendedor de olivos en Manhattan, Las cocinas del aceite y La voz popular de Osuna y su aceite.

En todos los casos se trata de libros profusamente ilustrados, pero nos detenemos en este último título por que su iluminador es el ilustrador y humorista gráfico (y, antaño, historietista, faneditor y organizador de festivales) Daniel Rosell. Y nos detenemos con deleite no sólo porque Rosell haya hecho un trabajo encomiable, también porque ha recurrido al lenguaje de la historieta para plasmar en imágenes las sensaciones, añoranzas o relatos que escribe y describe el autor literario del libro, Manuel Barrios

Este escritor y periodista, bien conocido en tierras sevillanas, de verbo tradicional, como su ideario, pero ágil y musical, actúa como narrador a la par que como recolector de dichos, dimes y diretes, refranes y remedios, leyendas y cantares, con los que Rosell va generando un tapiz enhebrado con acuarela y cuajado de joyas de la ilustración.

De su trabajo destacaríamos los colores densos, la expresividad sólida y el gesto recio y desencajado de los personajes, que a fuer de pintados parecen ficticios cuando en realidad son de verdad. Lo mejor, y de ahí esta reseña, es que ha resuelto algunas de las aportaciones de Barrios con fórmulas utilizadas para la narración mediante viñetas: con aleluyas, con protohistorietas, con historietas mudas. Su barajado de estilos, enfocado a dar variedad a un libro que en cierto modo es una compilación de textos cortos, va desde la trama decimonónica hasta un medievalismo naïf, pasando por la grafía de plumilla de las aleluyas del XVII o del XVIII, generando así unas interpretaciones que resultan simplemente deliciosas.

Es éste otro de esos libros delicados y deseables que se distribuyen poco fuera y que desearían ver muchos. Un trabajo bonito del escritor, loable del ilustrador y pasmoso del editor, que no deja de asombrarnos con obras improbables de sublime factura las cuales firma (en portada) sabedor como es de que él es más arista que artífice.

Reseña de Manuel Barrero

GUILLERMO PREMIADO Y DE SIMPOSIO


Guillermo, dos presencias.

Hoy, día 12 de mayo, el dibujante de la portada del número de El Jueves que fue secuestrado en el verano de 2007 recibe, junto a Manel Fontdevila, guionista de aquella viñeta, uno de los premios Llibertat d’Expressió que otorga la Unió de Periodistes Valencians.
La entrega ha tenido lugar a las 12 de la mañana en el aula magna del edificio La Nau de la Universidad de Valencia. Otros merecedores de este premio han sido la escritora y periodista mejicana Lydia Cacho, la asociación Acció Cultural del País Valencià, y el colectivo “Ja en tenim Prou”. El galardón lleva entregándose 27 años.


Guillermo también estará presente en la comunicación sobre el tema de las sátiras a los príncipes de Asturias programada para el próximo jueves, día 15 de mayo, en el seno de las jornadas "Humor y Poder" que se celebran en Sevilla, organizadas por el grupo Corchea 69 y con el auspicio de la Universidad de Sevilla. Lo hará junto a Manuel Barrero, que para la ocasión ha redactado un texto extenso analizando todos los pormenores de este caso (que se publicará como libro de actas) y sobre el que charlará con el autor y los asistentes desde las 16:30 de esa tarde.

En estas jornadas, que comienzan el día 13, también podremos asistir a dos conferencias sobre tebeos y humor gráfico el día 14:
  • “Notas para una historia de la censura de la prensa infantil y los tebeos en España”, de Antonio Martín, de 16:30 a 18:00 h.
  • “El Jueves, la revista que sale los miercoles", de Oscar Nebreda, de 18.30 a 20.00 h.
El programa completo está en este vínculo.

La foto superior muestra a ambos premiados, Manel y
(con el pelo largo) Guillermo

miércoles, 7 de mayo de 2008

PRÓXIMAMENTE EN SEVILLA


Varias actividades relacionadas con la historieta se plantean en nuestra ciudad en los próximos días.
La más inmediata es la mesa redonda El Cómic En España, con Carlos Pacheco, Guillermo Torres (síiii, el de la portada secuestrada, juzgada y condenada), Jose María Carrasco (editor de Viaje a Bizancio) y Paco Cerrejón, que tendrá lugar el viernes 9 de mayo a las 20:00 h en la carpa central de la Feria del Libro de Sevilla. ¡Ojo! Puede existir confusión porque en otros medios se ha comunicado que la charla tendría lugar el jueves 8 (incluso en su blog, Veleta crea un poco de confusión con las fechas). El acto está organizado por la FNAC y el Encuentro del Cómic y la Ilustración de Sevilla.
Esto último es un poco raro, ya que el Encuentro tuvo lugar en noviembre de 2007; cabría decir más bien que lo organiza Veleta, entidad que a su vez prepara las I Jornadas del Manga de Sevilla, del 22 al 25 de mayo en el Centro Civico Entreparques (el programa en estos momentos avanza poco, salvo que será todo un festival de actividades paralelas).
Y sin salirnos del manga, y de vuelta otra vez con la FNAC, Encuentro del manga el jueves 15 a las 20:00 horas.

martes, 6 de mayo de 2008

IRON MAN. EXTREMIS

IRON MAN – EXTREMIS. Si vis pacem, para bellum

Por Antonio Santos (de su serie La voz en el desierto, entrega 49)

Pudiera ser la 8ª temporada de SEINFELD la que contiene la siguiente escena: ELAINE (JULIA-LUISE DREYFUS, más atractiva a cada temporada) se reúne con JERRY (Seinfeld) y GEORGE (JASON ALEXANDER) en la cafetería.

-¿De qué discutíais? –pregunta ella.

-Apostábamos si EL HOMBRE DE HIERRO lleva o no calzoncillos debajo de la armadura.

Este volumen contesta la pregunta; ahora queda averiguar cuál de los dos gañanes ganó la apuesta.

Datos técnicos.-

Iron Man: Extremis. Fabuloso y sólido tomo que agrupa los SEIS números norteamericanos fabricados por MARVEL COMICS y con repintado de chapa de PANINI CÓMICS ESPAÑA, dentro de su COLECCIÓN 100 % MARVEL; aparecido aquí en 2007, tras periplo americano de 2005. Según genialidades de WARREN ELLIS e impactantemente ilustrado por ADI GRANOV, que compendia todo el proceso gráfico. ESTUDIO FÉNIX lo rotula y realiza. HÉCTOR LOADA lo traduce. ISBN: 84-96734-02-1. Ciento cincuenta y seis páginas encoladas al precio de 10,50 euros. En gran medida, este volumen ha servido de base para la película recientemente estrenada.

De qué va.-

Actualización en CYBERPUNK del precoz genio TONY STARK que, desde la mugrienta oscuridad de un garaje, dirige un poderoso emporio armamentístico. Encabeza, junto a la DRA. MAYA HANSEN, una tecnorrevolución apabullante destinada a dejar desfasado el mundo entero en pocos años.

Iron Man, su sosias, su “guardaespaldas”, benefactor automático del mundo, habrá de enfrentarse a un primer y vengativo ejemplo de ese mundo del futuro, descubriendo que el popular superhéroe acorazado es tan sofisticado como un PARAMECIO pueda serlo comparado con un ser humano.

De la ruda lección recibida no sólo surge una nueva coraza Iron Man (una cansina constante de la serie), sino una inédita forma de vida.

Mismo perro: collar nuevo.-

Muy lejos queda el concepto que Ellis (del cual vuestro scriptor confiesa que ésta es la única obra suya leída) tiene del complejo mundo que respiramos de aquél otro que STAN LEE y JACK KIRBY urdieron para su triunfador Anthony Stark, un conservador fabricante de armas embarbascado en una guerra en Vietnam lesiva para América (y de la que, aquel Stark, como RAMBO, llegaría a ser uno de sus vituperados veteranos). Aquel Stark encarnaba el glamour y la riqueza del Hollywood de los 1950 y 60 (y tiroteado por revistas como CONFIDENTIAL): aparatosos pilotos de coches prestigiosos y padrinos de estrellas en ciernes, colgadas del brazo de magnates como HOWARD HUGHES ante las cámaras de LIFE o de HOLA!. (Nota: Stark, más que de BRUCE WAYNE, parece trasunto de este hipocondríaco ex CASANOVA; tanto que su propio y violento padre se llama Howard –hay más Howards en el mundo, además del PATO-.) Stark se gana sus buenos réditos con sus armas. El país las necesita. El país está metido en un DINKY DAU de narices. Stark puede sacarlos del aprieto con la última arma emanada, cual PALAS ATENEA, de sus mientes.

Para Ellis, la mina que incrustó la metralla junto a su corazón y le hizo ir cerca de veinte años con esa camiseta despolarizable y con accesos de ataques al corazón constantes (y dramáticas y angustiosas recargas in extremis en el lavabo del hotel) procede de las mismas factorías Stark, haciendo con eso como un guiño a una especie de perversa justicia poética.

Pero, al contrario que el Stark/Lee, cuya experiencia de conversión es semejante a la de SAULO camino de Damasco, y se torna ecológico, humanista, ALGOREANO de pro, desmantelador de sistemas de armas, para el Stark/Ellis la vida de Tony sigue igual; es realista y egoísta, vive en el mundo, sabe que el dinero está en las armas. Stark está sólidamente comprometido con la victoria americana y sigue regando el planeta con micromuniciones devastadoras. Para limpiar eventualmente su conciencia, se limita a proporcionarle a la sociedad un sheriff blindado y de alta tecnología que va de poco más que de ROBOCOP por la vida.

Aunque a lo largo del relato se mencionan (casuales) a personajes como LOS VENGADORES (por cierto, ¿Vengadores de qué?) o cualquiera de los pintorescos villanos de la iconografía Marvel atañida a Stark/Iron Man, no vemos por estas pasmosas viñetas ni la sombra de uno de ellos. Ellis decide barrenar en cuestiones morales y sociológicas (con vagos tintes psicológicos), preguntándose para qué sirve Iron Man, y de este dilema hace eje su historia. ¿De qué le sirve a un chaval afgano cruelmente mutilado? Aunque Stark pudo hacer hincapié en las prótesis médicas derivadas de la tecnología Iron Man, éste lo único que hace o representa es a Occidente y su sistema sociopolítico. No sirve para otra cosa.

Observemos que la figura de Tony Stark siempre ha tenido un “grave fallo de diseño” (al margen, venturoso, de ser el único del panteón Marvel carente de superpoderes): su accidente, el que le transforma en Iron Man, es un absurdo.

Tal lo que representa Stark (apropiadamente encarnado por ROBERT DOWNEY JR., barrenado por las adicciones, lo cual le resta credibilidad, porque Stark es un hombre de unos veinticinco años de edad), que es lujo, dinero, tías buenas, party permanente, ¿es factible creer que alguien tan rico y vanidoso viaje hasta las húmedas junglas vietnamitas o el desecante desierto afgano, ambos poblados de crueles guerrilleros, para probar sus armas, in situ? Nunca.

Stark es un conservador con vagas inclinaciones demócratas, votante republicano y leal defensor de la patria y la bandera. El Stark/Lee tutea afablemente al conserje negro que barre su fábrica, pero no lo quiere en su consejo de administración (al margen de lo que nos quieran hacer creer los de la FASE DOS). Le escandalizaría el KKK, pero desconfiaría de la integración racial.

Es un hombre duro, de empresa, que visita algún polígono de pruebas y poco más. ¿Ir a una prueba a algún rincón caliente del planeta? Ni en el DIVERTIMÓVIL. Lo flipas, PEPPER POTS, su no amor del cual está rendidamente enamorado.

Pero si Stark fuese (éste o el nuevo) un yonqui de la adrenalina y adicto a los deportes extremos (VIN DIESEL en XXX), entonces encaja perfectamente. No es ese altruista con el pecho forrado de metralla que se conduele del daño causado por su munición: Iron Man es la experiencia definitiva en cuanto a deportes de riesgo, el chute de endorfinas total. Esta es la vereda que Ellis esboza un momento, para a continuación aferrar la etapa de DAVID MICHELINE del Stark alcohólico y promiscuo (gran número de conquistas entre las beldades del COUCHÉ) que, de algún modo, experimenta la necesidad de reivindicarse moralmente. Es cuando entrega a Iron Man al mundo (¿donde encierra sus remordimientos, entre polímeros y aleaciones?) y ya siente que pagó su deuda moral, la que sea.

El Gobierno: mi enemigo.-

Ellis, guionista británico con muy dispares inquietudes (nos informa este Extremis), relata la venganza de uno de esos activistas de la América Profunda (que abraza ideario fascista pero reniega positivamente del fascismo), víctima del Gobierno. Su familia fue exterminada en una redada (del FBI, aparentemente; quizás el lector conozca –EDGAR HOOVER al margen- el intenso recelo y fobia que esta fuerza concita en los EE UU) y MALLEN, anarquista furioso, la emprende, pues, contra quienes lo dejaron huérfano, transformado con el Extremis, un medicamento nanotecnológico, en un arma imparable. Masacra una sede del FBI demostrando que el ser humano está obsoleto, junto con gran parte del panteón de superhéroes,

Iron Man intenta arrestarlo, recibiendo la amarga lección que Mallen dio al FBI. Mallen, ya puestos, quiere derrocar al Gobierno y después, quizás, quién sabe, es posible, imponer una nueva forma de vida: la del sujeto absolutamente independiente que no se deja ningunear o intimidar por el Poder, pues posee fuerza sobrada para mantener su libertad. Iron Man derrota a Mallen, no tanto por la amenaza implícita que supone, como por una sensación íntima de superioridad.

El egoísmo es otra clave que merodea esta obra: Hansen actúa motivada por la retirada de fondos que el Extremis padece. La mejor forma de recuperarlos era apelando al Si vis pacem… del ejército. Pero, parece ser, que para terminar con las guerras, hace falta un Hombre de Hierro forjado en su calor.

Si la familia de Mallen no hubiese sido ejecutado, este sujeto no gozaría tanto de nuestra simpatía. Ellis intenta mostrarnos la soberana injusticia que detenta el Poder, matizado con grandes dosis de gris, y que esa fuerza puede engendrar monstruos que traten de devolverle, con virulencia, su crueldad. (Objetivamente, tampoco los Mallen eran inofensivos, cuidado. Bordeaban el terrorismo.) Eso nos lleva a plantearnos si otro de los objetivos de esta narración no es la de denunciar la mediatización que estamos sufriendo, de un tiempo a esta parte, y que está anulando nuestra capacidad de discernimiento. En otro tiempo, Mallen hubiese sido clasificado como el Enemigo Público Número Uno. Ahora es, directamente, un terrorista (observemos cuánto ha calado esto en nuestros medios de información, y la falacia que lo alienta sin parar, que al maltratador ahora se le designa como terrorista -¡¡terrorista!!- doméstico), y que la Sociedad, aturdida, anestesiada, atontada, ya no tiene energías para reconfigurar lo coherente y se entrega a los alarmismos porque son más fáciles de aceptar que ponerse a pensar.

Por esta regla, ¿sería DILLINGER genocida de la catadura de los JUICIOS DE NÜREMBERG?

¿De qué sirve Iron Man?.-

Para nada, aparte de estímulo priápico de Tony Stark (enmascarado de deuda social o remordimiento). Excluyendo la pintoresca galería de payasos enmascarados y sus “perversos” planes, fijémonos en su influencia social o política. En este apartado, Marvel y DC COMICS van servidos: aun siendo Universos caracterizados por una fantasía desbocada, Iron Man no puede ganar la guerra de Vietnam. Todo el Universo Marvel no sirve como efectiva fuerza de pacificación.

En la versión Ellis, Iron Man no suprime las insurgencias afganas e iraquíes, poseyendo recursos más que sobrados para hacerlo. Buen ejemplo de este inconsistente lo tenemos en la cinta de LEFABREAU (muy recomendable, por cierto: quizás la mejor adaptación de material Marvel a 35 mm.): Stark, con su armadura ya perfeccionada, sale a celebrarlo y acude a una fiesta de gente guapa con la cual se le relaciona y le revientan la velada mostrándole fotos de unas atrocidades cometidas con sus armas. Acto seguido, emprende el vuelo y efectúa una acción policial en la zona flagelada. Y ya está. No lleva la paz. No ayuda a su triunfo. Su nueva hiperconciencia humanista no da para más.

¿Por qué los superhéroes (cualesquiera) no acabaron rápidamente con lo de Vietnam? ¿Por qué no terminan con lo de Afganistán o Irak? ¿Hubiera habido necesidad de una guerra en estos países, siquiera, en sus Universos figurados? ¡El DR. MANHATTAN acabó con la guerra de Vietnam en breves semanas!

Otro detalle: cuando se enumeran los grandes NOBEL de Marvel y su aportación social, descubrimos que, además de excluir nombres, la tal mejora cotidiana es inexistente. REED RICHARDS está constantemente aportando inventos. Stark manufactura el futuro, ahora. Sin embargo, PETER PARKER va al curro en una VESPINO purriosa y los bloques del guetto apilan futuros Mallen. ¿Dónde está esa gloria tecnológica, esa PAX HEROICA, y sus frutos? ¡Estamos en un reino de fantasías! ¡Puede hacerse! En cambio, la rutina empaña Nueva York.

¿Por qué, cuando se mencionan a esas lumbreras, se ignora al DR. DOOM? ¡Que es el tío que inventó la máquina del tiempo! Aunque sea un genio del mal, sigue siendo un genio. LUCIFER es un ángel, aunque caído.

Puro arte.-

El que Granov vierte en estas planchas. Sólo con grandes y elogiosos términos admirativos podemos expresarnos al referirnos a su labor, que tiene, no obstante, leves pegas, y una de ellas es incómodamente significativa.

Como dibujo hiperrealista (más aún que el de ALEX ROSS, en cuya estela se mueve, mas no con su fuerza, ni brillo), tiene el inconveniente de que las escenas resulten estáticas. Todos los personajes gozan de una sana apariencia inerte, pero es un sacrificio que debemos aceptar cuando el arte expuesto es tal. Genera asombro, una plancha tras otra, y sin duda, compensa aquellas deficiencias que el guión (la única apreciada: su laconismo) pudiera esbozar.

Otro defectillo (apenas significativo) es que todos los personajes tienen el mismo rostro, con las oportunas modificaciones, esto es. Pero, observado con detalle, se ve que es así.

Por último y más inquietante: ¿cuándo dibujo sale del talento de Granov y cuánto de su bien amaestrada computadora?

Recapitulando.-

Extremis, embarcado en este virulento vaivén que sufre Marvel de que donde dije digo digo Diego, podemos considerarlo como un eficaz punto de arranque y actualización de este decano del cómic que se enfrentaba al complejo Cosmos de los superhéroes sólo con su ingenio: más vale maña que fuerza.

Hace algún tiempo reseñamos una especie de línea paralela de Iron Man, guionizada por ORSON SCOTT CARD (el que tenía que verlo para creerlo), reputado escritor de ciencia ficción, al cual este trabajo de Ellis ha dejado en la ignota miseria. De paso, Extremis ha sepultado el género cyberpunk preconizado por WILLIAM GIBSON (lo ha dejado totalmente obsoleto, caduco, rancio) y hace penetrar al personaje en una inédita complejidad que, sin duda, será desaprovechada.

Tal es el estándar aquí preconizado que no sería mala cosa que Gibson, por ejemplo, tuviese la oportunidad de desarrollar este CYBERNANOPUNK, donde la interacción hombre/máquina sucede a escala celular. Se acabaron los apaños, los repuestos, las prótesis. ¿No hay quien afirma que dentro de quince años las medicinas se limitarán a una cápsula con nanobots que ordenarán a los propios órganos enfermos a crear el remedio?

Extremis es recomendable y encomiable. Intenta plantear inquietantes e incómodas preguntas (que Stan Lee jamás hubiese abordado) y concita agudas hipótesis. Más que ningún otro tebeo o película del género, expone el OMBLIGUISMO en que viven estos personajes, pese a venderse como invaluables defensores y benefactores del género humano. Es una línea valiente, ambiciosa, imaginativa, la que proponen Ellis y Granov desde estas láminas, que ojalá decidan seguir desarrollando, que nos salven de las caóticas marañas de los ULTIMATE y las DINASTÍAS que no hacen más que causar confusión, evidenciando graves carencias de la industria.

La película es más que correcta (aunque no perfecta: el final es RoboCop 2) y se cubre de los numerosos elementos que Stark ha ido amontonando a su alrededor durante todas estas décadas, como la chatarra de todas sus armaduras descartadas.

Por cierto que, en la sombría TIERRA-X, Reed Richards vino a decir que la más valiosa armadura con la cual se rodeó Stark fue la del cristal de la botella que cebó su alcoholismo (un tardoalcoholismo, si consideramos el largo tiempo que empleó en incubarse), porque el propio Tony intuía lo que un Stark desatado era capaz de hacer, cosas peligrosas e increíbles, contra las cuales no había defensa.

Lo mejor.-
No podemos impedirlo: Granov.
La página.-
La 28.
La viñeta.-
Quede a elección del lector.
La frase.-
En la entrevista hay unas cuantas.
Por la trayectoria clásica del personaje:
-Sr. Mallen. Túmbese en el suelo con las manos en la nuca y los tobillos cruzados. O tendré que matarle.
Lo peor.-
Que esta línea argumental se siega aquí.


Reseña de Antonio Santos

miércoles, 30 de abril de 2008

LOS BORBONES, INAPELABLES


CONFIRMADA LA SENTENCIA CONTRA GUILLERMO Y MANEL AL SER DESESTIMADO EL RECURSO DE APELACIÓN.

El día 29 de abril de 2008 se ha pronunciado sentencia sobre la apelación interpuesta por el procurador de los historietistas y humoristas gráficos Guillermo y Manel Fontdevila. El procurador de estos autores había recurrido la sentencia de 13 de noviembre de 2007 según la cual se les condenaba a una multa de 3.000 por un delito probado de injurias a la Corona, cometido con la viñeta satírica que protagonizaba la portada del núm. 1.573 de El Jueves, número tristemente famoso por ser la primera publicación secuestrada en España a lo largo de los últimos 30 años de democracia.

Las razones que arguyen los jueces, según consta en el rollo de la Sección Segunda de la Audiencia Nacional, en un tribunal presidido por Javier Gómez Bermúdez, es que ha quedado «constatada tanto la concurrencia del tipo objetivo como la del tipo subjetivo del delito de injurias».

Un tribunal formado por un presidente y 19 magistrados han desestimado todas las alegaciones de la defensa, unas de carácter puramente técnica y otras alusivas a la jurisprudencia que sobre la libertad de expresión y de la creación artística ha emitido en el pasado el Convenio Europeo de Derechos Humanos (artículos 10 y 20.1 de ese convenio). Según se lee en la sentencia, no se trata tanto de indagar en el ánimo del autor satírico sino constatar si sus expresiones encuentran cobijo en el artículo 20 de la Constitución Española. Y aquí al parecer no hallaron cobijo por razones de «innecesariedad (insulto y vilipendio innecesario, no para criticar alguna actuación o manifestación de la Corona, sino un acto gubernamental en el que ésta no había intervenido en absoluto» (pag. 14 de la sentencia). En la página siguiente, los jueces afirman que el Príncipe Heredero y su Consorte, así, con mayúsculas, recibieron un «ataque, independiente en sí mismo, de personal o gratuito menosprecio hacia las personas afectadas». Luego lo ratifican al rechazar que pudiera existir "animus iocandi", es decir, que existió "animus injuriandi". Vamos: que Guillermo y Manel lo que QUERÍAN REALMENTE era injuriar con befa, mofa y escarnio a los Príncipes de Asturias, sobre todo a Don Felipe, que es constitucionalmente el titular "in fieri" de la Jefatura del Estado. Y lo argumentan en función de que las expresiones de estos autores no eran "imprecativas", resultado de un comportamiento corriente o automático a la hora de insultar, sino "ilativas", emitidas tras previa meditación, con lo que el ánimo difamatorio queda probado.

¡!

Para satisfacción del sentido común, hubo al menos un voto particular a esta sentencia, el argumentado por el Magistrado Ramón Sáez Valcárcel, donde estimaba en buena lógica que la viñeta de los condenados podía ser tenida por descortés pero nunca por injuriosa, y que resulta inadmisible que pueda criticarse la Constitución pero no a la Corona en nuestro país. También estableció que no debería entenderse que los autores querían zaherir de algún modo a una persona (el Príncipe) y no ridiculizar a un personaje (la caricatura del Príncipe) que son cosas bien diferentes. Y está claro que Felipe de Borbón es un personaje público de dimensión bien conocida. Y que la postura y diseño de su caricatura en la citada cubierta del semanario obedeció antes a una fórmula técnica con el fin de representarlos más claramente que a aspectos que puedan analizarse desde la moralidad. Un enjuiciamiento moral, por cierto, que practican los jueces que condenaron en primera instancia pero que no necesariamente se extrae de la viñeta.

Hay un párrafo especialmente interesante en este voto particular, donde se lee con respecto al "probado" ánimo injurioso de Guillermo y Manel, en su página 39:

«Además, contra la presunción que sienta la sentencia de la mayoría ha de advertirse que los acusados son periodistas profesionales del humor gráfico y que su mensaje se expresa de forma no habitual, pero con un código comunicativo preciso: la opinión ha de transmitirse de modo inteligente, con ingenio e impacto en estilo provocador. La gracia es la verdad de la viñeta, una verdad sutil. Y la provocación su lenguaje, ya que la ironía política pretende servir de revulsivo social, animar al lector a o aceptar lo que se le propone como normal en el consenso político de lo correcto. De ahí que la profesionalidad de los comunicantes, su arte en el ejercicio de la ironía, les mueva de modo natural a evitar excesos contrarios al gusto, que desviarían su obra de la típica función de la provocación, induciendo a su público al rechazo de la propuesta. Fracaso comunicativo, nada menos que en el motivo de la portada de la revista, que trata de evitar un medio de comunicación de masas que persigue mantener y ampliar su cuota de mercado.

Por lo tanto, esa es una razón poderosa para exigir al intérprete una motivación especial antes de afirmar que la intención de los periodistas de humor gráfico era, de modo prevalente, difamar al Príncipe heredero y a su cónyuge.»

El magistrado también hizo hincapié en el carácter constitucionalmente inviolable e irresponsable de la persona del Rey y, por extensión hereditaria, de la del Príncipe.

Vamos que no todos somos iguales en este país.

No obstante este voto particular brillantemente argumentado, la suerte está echada. Contra esta sentencia no procede recurso alguno, salvo el de revisión en su caso.

Al voto particular de Sáez Valcárcel se adhirieron los jueces Manuela Fernández Prado, José Ricardo de Prada y Clara Bayarri García (por añadidura: este dato fue ocultado por el Tribunal, dando a la defensa una falsa sensación de unanimidad).

Para el resto de magistrados que intervinieron en este caso, y para el ministerio fiscal, y para muchos periodistas bienopinantes y españoles correctamentepensantes, los autores Guillermo y Manel planearon con premeditación injuriar a nuestros intocables Príncipes y cometieron delito de lesa majestad.

Delito hay, desde luego, de lesa agrafía: contra la cultura gráfica en general y contra la satírica en particular; cometido por aquellos que no ven narración en una viñeta, sólo insultos; cometido por quienes no deslindan lo representado de lo real y sólo aprecian escarnio; cometido por los que ven culos donde había líneas; cometido, en fin, para quienes todavía creen que existe una libertad de expresión en “moldes”, limitada para según quién y secuestrable según cuándo.

Un triste documento, éste, para la historia de la injur… de la infamia.

  • Imágenes: la portada de marras, que no por secuestrada infamaría menos hoy, y mil veces que se reprodujera. En la otra imagen, cabecera de la sentencia 2/08 que resuelve el recurso de apelación desestimándolo; se observa la lista de magistrados votantes.

martes, 29 de abril de 2008

HULK. FIN O PRINCIPIO

HULK - ¿FIN O PRINCIPIO? Monólogo del suicida frustrado

Por Antonio Santos (de su serie La voz en el desierto, entrega 48)

This is the end, beautiful friend

This is the end, my only friend
The end of our elaborate plans
The end of everything that stands
The end

No safety or surprise
The end
I'll never look into your eyes again

THE END – THE DOORS


Datos técnicos.-

Hulk: ¿Fin o principio? Tomo único forjado por MARVEL COMICS y FÓRUM, aparecido aquí en 2003, tras su debut americano de 2002. Ideado por el reputado PETER DAVID, TREKKIE de pro, e ilustrado, con profuso detalle, por DALE KEOWN, entintado por JOE WEEMS y LIVESAY. Desde los feéricos AVALO STUDIOS´DAN KEMP le vierten la paleta cromática. SANTIAGO GARCÍA lo tradujo para deleite del rotulista, DAVID ARELLANO, realizado por 9 LETRAS. Epílogo de JULIAN M. CLEMENTE. Sus 52 páginas al coste de 3,50 euros.

De qué va.-

Hulk solo. Hulk contento. Hulk vagabundea por los páramos postnucleares dejados por la GUERRA DEL INFIERNO. Nadie (nadie) molesta a Hulk. Salvo CUCARACHAS MUTANTES ASESINAS. Cucarachas pican y comen a Hulk. Canijo BANNER quejándose. Canijo Banner quiere matar a Hulk. Pero Hulk se lo impide.

Regreso a un planeta familiar.-

El resultante de la hipercastátrofe devastadora que aniquiló a la raza humana. Pero como se tratan de senderos trillados por referencias previas en este formato informativo, no barrenaremos más en él.

Este telón de fondo tiene la doble función de proporcionar un escenario cómodo a uno de sus protagonistas, y permite ironizar al autor sobre la validez y permanencia de la obra humana, cosa que hace a través del delicado testamento que ROBERT BRUCE Banner escribe entre las viñetas, que lleva siglos (siglos) solo, vagando para acabar volviendo a los áridos terruños que vieron nacer a su colérico ALTER EGO, al tiempo que busca, taimadamente, la herramienta que le permita librarse del monstruo oculto en las entretelas de sus nucleótidos: LA MASA, un ser tan terco y rabioso que ni aun devorado cede un palmo ante la muerte, poseso de un virulento deseo, no de vivir, sino de demostrar(se) que es el más fuerte.

Hulk ha peleado considerable cantidad de tiempo hasta obtener este milagro: un mundo despoblado. Nadie lo acosa o persigue, alimentándose de cactus y de radiaciones ambientales, que le fortalecen aún más, pues las absorbe y vigorizan. Pero no deben pedirse milagros: pueden cumplirse.

En busca de la eutanasia activa.-

Aunque encuadremos este cómic como una añagaza Marvel más para sacarnos los cuartos, engatusándonos con la premisa de ver el final de los principales personajes de la CASA DE LAS IDEAS, recurriendo a las mientes de aquellos que mejor los conocen (en este caso, David, que llevó quince años a cuestas al GIGANTE ESMERALDA), para o bien darles una muerte apropiada o un cómodo retiro, recordemos que David afrontó temas espinosos en esta misma colección (el SIDA), y aquí parece hacer una extraña apología de la eutanasia.

David, renegando de su propio trabajo (FUTURO IMPERFECTO, donde, grosso modo, Hulk/EL MAESTRO era el DICTATOR mundial, tras haberse apiolado cualquier clase de enojosa oposición -cualquiera-, una especie de línea de futuro argumental para Marvel y sus retoños), nos traza un documento que repasa cuán lesivo ha resultado Hulk para la vida de Banner, cómo lo saboteó sin cesar y de qué forma sigue cortándole el rollo justo al fin del mundo. Incesantemente, Banner busca terminar, pero Hulk le priva del privilegio. Así que Banner, cuan SAN ANTONIO postnuclear, vaga por los páramos, temiendo ser almuerzo de las cucarachas, las que heredarán la Tierra cuando no seamos ni siquiera sombras, tal como auguran los científicos.

Habita, como un anacoreta bíblico, en cuevas y cavernas, maldiciendo al monstruo que lleva dentro, su supuesta rabia, la ira homicida, de un niño maltratado y abrumado por sus complejos, lleno de miedo al matón escolar y sus secuaces, cohibido por las figuras femeninas, débil adulto asustadizo, despreciado por las figuras autoritarias que lo rodeaban (el GENERAL ROSS, el padre de Bruce, BRIAN, etc.). Su única arma era su inteligencia: no la usó para crear la BOMBA GAMMA (ese recurso que STAN LEE pergeñó sólo porque sonaba bien, no porque fuese un ingenioso truco argumental), sino para forjar la llave que abriese la puerta al lugar que habitaba Hulk.

Porque esta idea se desprende de la lectura de The end (el título en español no se justifica; es un desatino): Banner parece como una perversión de BILLY BATSON (alias SHAZAM, CAPTAIN MARVEL, ese ingenuo tío de rojo), y que Hulk, más que ser una cataclísmica fuerza nacida del odio, émulo del MR. HYDE de la novela de STEVENSON, parido por los rayos gamma, es un habitante de algún plano anexo que intercambia lugar con Banner. Aquella explosión gamma no lo mutó: abrió un nexo. Estableció un vínculo. Naturalmente, esto es una impresión personal: David condimenta su relato con especias mediterráneas obtenidas en la MITOLOGÍA CLÁSICA, y compara a Banner con PROMETEO, el TITÁN que trajo el fuego (el conocimiento) al Hombre, y por lo cual ZEUS lo condenó a ser devorado por buitres; Prometeo sanaba y vivía otro largo día de suplicio.

Banner puede ser el Prometeo gamma, pero Hulk es la carnaza atada a la roca de la Humanidad, que implacablemente lo picotea con sus armas y prejuicios. Al fin del mundo, son las cucarachas las que renuevan el castigo.

Recurrente apreciación alienígena.-

Aunque no es nada novedoso, y muchos autores pueden apuntarse su paternidad, David, en las gotas de genialidad distribuidas entre comentarios o diálogos, hace ver al confuso Banner que la Humanidad estaba considerada, por la Comunidad Galáctica, como un irritante incordio cuya extinción festejan. Con tal rudeza se lo hace saber un GRABADOR androide, insensible y altanero, émulo de aquél REGISTRADOR RIGELIANO tan amigote de THOR. Este argumento ya lo podemos hallar en una obra tan tempranamente apocalíptica como ULTIMATUM A LA TIERRA, y no hay trabajito que lo respalde o lo refleje.

Haciendo memoria.-

La que esboza Clemente, el cual, a vuela pluma, repasa la carrera de David en la vida de La Masa (que él creó, pues sus primeros “padres” se limitaron a darle unos rudimentos y expulsarlo a la palestra), y de las identidades de Hulk, tan cambiantes como el tono de su piel o inteligencia. David le dio pasado, orígenes, motivaciones y, al ver implicada su colección, puntera entonces, en el llamativo HEROES REBORN, que tan desigual éxito cosechó, lo repudió. (Nota: singular repulsa causa ahora esta iniciativa entre sus apologistas de entonces.)

El fin.-

Intuimos que el enésimo intento de suicidio (camuflado de infarto, provocado por un sueño intensamente erótico) fracasa también y Hulk fagocita definitivamente al odiado Banner. Podemos extrapolar que lo condujo a esa otra dimensión, encerrándole allí para siempre, privándole del anhelo de morir y reunirse con sus seres amados. Pero esta ausencia, el combate de personalidades tan opuestas, provoca una honda depresión a Hulk. Aquí, David nos permite suponer que la forma virulenta de reaccionar de La Masa también responde a un intenso y profundo miedo interior, a una inseguridad descomunal y algún complejo (el miedo a la debilidad –lo femenino-, a fracasar –a considerarle afeminado [débil], impotente, estéril-) y que la única manera que tiene de ocultarlo era con destrucciones y un monocorde discurso de “Hulk es el más fuerte” (compensando sus carencias, autoconvenciéndose de que lo es), “Hulk los aplastará a todos”. Este argumento es el que ha mantenido a Hulk dentro de la sospecha de que se trata del lado salvaje de Banner (por ende, de todos nosotros), el delicado científico sofisticado, racional, su alarido de miedo lanzado por las cuantiosas agresiones abrasivas externas.

Canijo Banner.-

Grandes elogios merece el trabajo emprendido por Keown, otro conocido de este título, y bajo la batuta de David, que, con un canon de dibujo muy a lo Heroes Reborn, por cierto (creado por aquella camada de autores, de los cuales podemos citar ahora mismo a JIM LEE y a JEPH LOEB), se caracteriza por resaltar el vello y unas marañas profusas de arrugas, dibuja a un Bruce Banner envejecido, pero no debilitado, pese a sus lamentos, y a un Hulk que, aunque peine canas y haya perdido una buena mata de pelo, está en la cúspide de su tono muscular, un cachas donde cada músculo está resaltado. Tampoco David se lo ha puesto excesivamente difícil (a saber: escasez de estructuras complejas; falta de máquinas exóticas; ausencia de naves o alienígenas sofisticados), así que ha podido concentrarse en las muchas y expresivas muecas de temor y dolor que Banner expone.

A esto debemos sumar la mimética labor de los entintadores, que lo han resaltado todo con cuidadoso empleo de la tinta. Además, el color, aplicado por computadora, se ha combinado tan expertamente que nos ofrece un rico dosel de verdes y un azul tristeza de los suicidios abortados, junto al azul eléctrico de los relámpagos que deben iluminar la más grave decisión de Banner.

Recapitulando.-

Nadie mejor que David podía escribir el fin de un personaje con el cual estaba tan vinculado, creando esta melancólica obra que intenta culminar una vida de odio, dolor e interminables reproches mutuos. Sino perfecto, sí interesante presunto colofón a esta vida duplicada. The end queda muy lejos de aquellos orígenes, un tanto sincopados, de Hulk dibujado por JACK KIRBY y guionizado por un Stan Lee politizado. David (autor más mañoso que excepcional, capaz de grandes hitos), posee los conocimientos y la educación suficiente como para estimular la imaginación del lector y hacerle buscar un rico mensaje subliminal, superior al que está directamente plasmado. Por ejemplo: ¿puede The end ser un alegato a favor del suicidio, de la eutanasia, del fin digno ante el dolor extremo? Recordemos que la muerte, y su búsqueda anhelosa, proyecta su larga sombra a lo largo del relato.

Tampoco le interesa a David abrumar al lector con presuntas y fatuas torpezas cabalísticas u ocultistas, un recurso malvado y tendencioso destinado a garantizar el éxito de una obra mala, mediocre como mucho, haciéndole ver cosas donde no las hay. David no nos insultaría así, aunque nos anima a pensar, un momento más, en aquello que se ha visto o leído.


Lo mejor.- Todos los autores implicados están a la altura del reto.
La página.-
La 5; desesperación extrema.
La viñeta.-
La 5, página 38. ¡Una de tantas!
La frase.-
-Cambiarás de idea –cuando Banner rechaza la propuesta de “suicidio asistido” que le ofrece el Grabador.
Lo peor.-
Honestamente: no le hallamos nada.

Reseña de Antonio Santos