martes, 20 de noviembre de 2007

MAX, FLAMANTE PRIMER GANADOR

MAX, FLAMANTE PRIMER GANADOR.

Publicado ayer en los periódicos: “El dibujante Max, primer Premio Nacional del Cómic por 'Bardín el Superrealista'”

'Bardín el Superrealista', el personaje estrella del dibujante Max.

EFE emitía ayer esta noticia, de la cual nos alegramos enormemente, aclarando que se trataba del primer Premio Nacional del Cómic, concedido por el Ministerio de Cultura, concretamente por su obra Hechos, dichos, ocurrencias y andanzas de Bardín el Superrealista. El autor se ha llevado 15.000 euros, y dice la agencia: “este galardón nace con el objetivo de lograr un mayor reconocimiento para el género de la historieta”.

El jurado lo conformaron: Rogelio Blanco, Director General del Libro, Mónica Fernández, subdirectora de Promoción del Libro, ambos los cuales presidieron, Pedro López Martínez (Asociación de los Autores de Cómic de España), Laura Pérez Vernetti (Federación de Asociaciones de Ilustradores Profesionales), Eloy Rubio Bravo (Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros), Antoni Guiral (Asociación de Críticos y Teóricos de la Historieta de España), Carmen Olivié, Ana Miralles, Federico Moreno y Carles Santamaría.

Con lo cual se confirma que la Asociación de Críticos y Teóricos de la Historieta de España existe.

En la prensa han destacado, de las declaraciones de Max, que espera que con este galardón «el cómic se equipare a otras actividades artísticas» en reconocimiento.

Añaden: «El jurado ha valorado 'Bardín' como una obra "gráficamente deslumbrante, con un guión original y repleta de referencias literarias, filosóficas y cinematográficas", y como un cómic que marca "un antes y un después en la historieta española".»

Está bien, pero quizá se insiste mucho en querer llevar a la historieta al campo de las artes valorando, por encima de las otras, su dimensión artística (que no es la única) y por otro lado se califica a la historieta de “género”.

Señores de EFE. No es género, que es medio.

Enhorabuena, Max.

sábado, 17 de noviembre de 2007

SPIDER-MAN 3

SPIDERMAN-3 o el síndrome del eterno adolescente

Por Antonio Santos (se su serie La voz en el desierto, entrega 31)

Unos cuantos años después de su nacimiento, hablé de Parker con un director cinematográfico que quería hacer una película –al final abortada- sobre uno de los libros y este director declaró que en realidad Parker era francés, ya que la diferencia entre los ladrones de ficción franceses y los ladrones de ficción americanos es que los franceses roban dinero porque eso es lo que hacen, mientras que los americanos roban con el fin de conseguir dinero para la operación de su sobrina tullida.

Don Westlake,

The hunter

Un taquillazo indiscutible; su recaudación ha sido brutal: ¡supera a la de STAR WARS III: LA VENGANZA DE LOS SITH!, y sin necesitar los habilidosos programas de FX de la ILM de GEORGE LUCAS. Los productores pueden frotarse las manos, satisfechos, y regodearse con sus ganancias. ¡Labor lograda, peliculón familiar al canto!

Pero esta espectacular martingala cinematográfica, cuyos ejes fundamentales rotan en torno a los condicionantes de la SUSTITUCIÓN, la TRANSFORMACIÓN y la EXPIACIÓN, contiene materia grasa que dificulta su digestión un poco más de lo debido, liberando toxinas conforme va disolviéndose en el torrente sanguíneo de nuestro criterio.

Datos técnicos.-

SPIDERMAN-3. Dirección: SAM RAIMI. Producida por SONY PICTURES y distribuida por COLUMBIA Y SONI PICTURES ENTERTAINMENT. Norteamericana. Guión: ALVIN SARGENT. Historia de Sam e IVAN RAIMI. Basado en los personajes concebidos por STAN LEE y STEVE DITKO (y Jack Kirby). Música de CHRISTOPHER YOUNG con tema de DANNY ELFMAN; Fotografiada por BILL POPE. Reparto: TOBEY MAGUIRE, KIRSTEN DUNST, JAMES FRANCO, THOMAS HADEN CHURCH, TOPHER GRACE, JAMES CROMWELL, BRYCE DALLAS HOWARD, ROSEMARY HARRIS, J.K. SIMMONS, THERESA RUSSELL, CLIFF ROBERTSON, BRUCE CAMPBELL, DYLAN BAKER, BILL NUNN, ELIZABETH BANKS, y Stan Lee. Presupuesto: 250.000.000 $.

De qué va.-

De tíos en trajes ceñidos y tías en trajes holgados y de un tipo arenoso que dicen que es más malo que la quina pero resulta ser el padrazo del año.

¿Qué tenemos aquí?.-

Nueva entrega en celuloide de las aventuras de PETER PAN, esto, PARKER (queríamos decir), en la cual destaca la infusión de nuevos elementos del elenco de su muy dilatada carrera, personajes como el DR. CONNORS (futuro HOMBRE LAGARTO, enemigo en la recámara), GWEN (diminutivo de GWENDOLINE, otro personaje de la obra de BARRIE, titulada PERTER PARKER, esto, PAN, queríamos decir) STACY, FLINT MARKO, el HOMBRE DE ARENA, y BROCK, un trepa con corte de pelo barato, que depreda el puesto de fotógrafo de Peter ante el impagable J.J. JAMESON, que era de cajón que repitiera. También aparece la pringosa amenaza negra del SIMBIONTE, algo semejante al THE BLOG del juvenil STEVE MCQUEEN pero hecho por computadora, no con chicle de fresa, y el cameo de WILLEN DAFOE, espoleando las ansias de venganza de su hijo, el dubitativo HARRY OSBORN del monopatín a reacción.

Y no se pierdan la cochambrosa SOLUCIÓN HABITACIONAL en la cual nuestro protagonista MENOSMILEURISTA vive, independiente y feliz, cuya puerta se traba continuamente, astuto recurso cómico destinado a aliviar la grave carga dramática y emocional que destila esta cinta.

Ni tampoco olvidemos su fiel MOBILETTE de tironero…

Todo muy bonito, aunque….-

Spider-Man 3 no es tanto el ingenioso y ameno producto que se ufanan en proclamar. Su tronco central tiende al tedio, algo que el desleído Raimi debe a su ansia de copiar a sus amigos y admirados HERMANOS COHEN. Eludiremos la controversia acerca de que si su trama debió ser más audaz, madura, violenta o sarcástica. Esta cinta supone una vertiginosa inversión multimillonaria que debe, al menos, triplicar en taquilla su importe para ser rentable. Es natural que esté “aguada”. En vez de eso, hurguemos entre los bastidores.

El proyecto de Spider-Man (al margen de aquel inefable producto televisivo del chándal coloreado de los finales setenta), era codiciado por JAMES CAMERON, quien tras TERMINATOR 2 se creía sobrada y justificadamente capaz de filmarlo. SCHWARZENEGGER sería OCTOPUS y MICHAEL BIEHN Peter Parker. Pero el guión era tan espectacular y requería tal desembolso que lo hizo inviable.

De modo que Sony, la que paga, fue buscando alternativas más económicas y directores menos problemáticos. Al fin se lo largan (es la forma exacta de decirlo) a Raimi, alegando que su competencia es tal que con un presupuesto de diez millones hace una película que parece de cien millones. Y, ciertamente, lo hace. Por ende, Spider-Man es una de sus literaturas de infancia.

Pero apreciemos que no se le contrata por su contrastada capacidad profesional, sino por un cicatero detalle económico. Esto debe haber socavado la estima de Raimi, quien parece obsesivamente ansioso por desprenderse, como sea, del manto de POSESIÓN INFERNAL. Y con los millones, pierde mordiente, al contrario de TARANTINO y RODRIGUEZ, aún actuales y frescos. Aquel nervioso y compulsivo movimiento de cámara, esos travellings enloquecidos, sus golpes de efecto y otras diabluras que hacían su cine vibrante, vital e intenso, van diluyéndose. Spider-Man 3 conserva los justos como para ponernos nostálgicos recordando esa etapa del talento-supliendo-el-dinero.

Por su sadismo lo reconocerás.-

El plasmación del guión, coescrito con su hermano Ivan (que es médico, y ya le ayudó en la redacción del de DARKMAN, título polémico en su estreno), aparte de ser una maraña de situaciones, personajes y peleas no del todo hábilmente desenredada, nos proporciona otra pista sobre la identidad del director: la paliza que Harry proporciona a Peter al comienzo de la película, astillando con su cabeza cornisas, muros y ventanas, están enfocados desde la característica óptica excesiva de Raimi (una que bien conoce BRUCE CAMPBELL, el singular maître) que de exagerada que es parece divertida en vez de escalofriantemente dolorosa. Porque cualquiera de esos impactos revienta un cráneo, por superheroico que sea, pero en cambio, se enzarzan en una refriega con el mobiliario urbano con desmedido entusiasmo y con la mínima-nimia efusión de sangre, en aras de evitar la temida clasificación por edades que malogre las ganancias de taquilla.

(Hoy día tenemos mucho cine de calidad inferior por culpa de este miedo. Películas que prometen mucho pero que por miedo a recaudar lo mínimo terminan siendo fiascos desvirtuados.)

La siguiente gran tunda que recibe Spider-Man, en las altas vigas, rebosa también de este complaciente barbarismo: el Hombre de Arena lo machaca con su puño gigante (con fuerza suficiente para quebrarle el torso) y VENON lo patea con desenfreno salvaje: ¡a romper costillas!

Sin embargo, esta escena tiene otra sutil lectura: perfecciona la final de Darkman (la cual calca incluso en ambiente, aunque la de Spider-Man 3 sea más lujosa: la lucha transcurre de noche, dominio de los villanos; mas el alba trae victoria al héroe, que es luz, truco dramático típico de DISNEY), al margen de los efectos de penitencia, de redención a través del masoquismo inherente al heroísmo, que posea, condición sine qua non propia del género.

Flint Marko.-

Capítulo exclusivo merece el Hombre de Arena. Como lector de la etapa Lee-Ditko, el Hombre de Arena carecía tanto de identidad civil como de sesera. Era el matón del cole, adulto, más calvo y ojeroso, debido a una mala vida putañera, alcohólica, con una sucia camiseta marinera a rayas. Ese Hombre de Arena era un obtuso y gárrulo delincuente común al que le toca la lotería Stan Lee de los superpoderes. Y en toda su carrera en MARVEL no hace otra cosa que de torpedo, escurridizo a la captura, enfrentado a toda la plétora superheroica de un modo u otro.

Pero el de la película es trasunto de JOHN DILLINGER (figura delictiva americana, ROBIN HOOD de la DEPRESIÓN de 1929, al cual sienten la necesidad de mixtificar), empujado al delito por la abrumadora enfermedad que padece su hijita, no porque tenga propensión al crimen, o porque voluntariamente decida que atracando puede darse la gran vida de una forma fácil y rápida.

Observemos que en Spider-Man 2, Octopus también acaba vertido al mal por una serie de catastróficas desdichas, mas, como SAULO en el camino a Damasco, recibe la divina inspiración y se enmienda. Marko le viene a decir algo similar a Peter en el andamiaje y obtiene su perdón incondicional, pues la grandeza de corazón de los superhéroes es inhumana. Ya no es un enemigo, solo un hombre marcado por violentas circunstancias adversas (otro tópico social americano, que aplican libérrimamente a casi todos sus pistoleros, desde WILD BILL LONGLEY a BILLY el NIÑO, para exculparles), pero con firme-firme propósito de enmienda.

En una futura entrega, ¿cómo excusarán una lucha contra Octopus, o el Hombre de Arena, cuyo fantástico poder no le da para más que para atracar bancos, ahora que se han reformado? Añagazas habrá, pero ¿convincentes?

No cabe duda que la génesis del Hombre de Arena es el hito fundamental de la cinta, en la cual empeñan todos su recursos técnicos, pues tiene momentos en que Spidey parece un efecto HARRYHAUSEN acelerado (como en el rescate de Gwen, cuando la grúa díscola y homicida desgracia el rascacielos). Los FX no brillan por su eficacia, pese a la malsana lujuria que exhiben los enemigos de Lucas afirmando lo contrario. Y pueden jactarse de tener al mejor muñeco de Spider-Man animado por STOP-MOTION de la historia.

El que Marko sea además el asesino (involuntario) del decente tío Ben es un repelente giro dramático de la cinta, saturada hasta la confusión, por otra parte, de personajes y batallas, sentimentales o físicas. Ese afán de aglutinarlo todo en un círculo de familiares casualidades es irritante. ¿Forzosamente Marko debía ser culpable? ¿No teníamos uno ya? ¿Por qué, además, ha de convertirse en el Hombre de Arena? Y para colmo, es el sufrido padre de una niña casi moribunda, procedente de una infancia desestructurada y esposo de un matrimonio fracasado. Pero, ¿no hay un villano auténticamente perverso, sin más inclinación que la de hacer el mal, al cual exponer a los puños de Spidey? ¿Cómo vamos a sentir encono contra el Hombre de Arena si su drama familiar ya nos ha conmovido?

Si con eso buscaban provocar algún tipo de sensación de perversa ironía del destino, pues la verdad es que no se han lucido.

Y otra cosa: ¿por qué el agigantado Hombre de Arena es incapaz de articular palabra? Escupe gruñidos. Todos los gigantes gruñen. ¿Se debe a alguna disociación masiva neuronal o qué? Y su poder arenoso, ¿también transmuta las partículas de las sacas de dinero que toca?

¿Podemos intuir en la colérica reacción de Peter (supuestamente espoleado por el Simbionte) al saber que Marko mató a su amable tío Ben una ira justificada ante una aparente incompetencia policial o se trata en realidad de remordimientos, provocados por no haber impedido que el presunto asesino del entrañable tío Ben se defenestrase, matándose a consecuencia del golpe? Los superhéroes impiden estas cosas: la vida es sagrada, cualquiera, por perversa que sea.

La pringue negra.-

Como si la amenaza del Hombre de Arena fuese baladí, y el rencoroso Harry, el aprendiz de brujo… de Duende, queremos decir, no patrullase las alturas con su monopatín a reacción y su exótica panoplia en ristre buscando a Spider-Man para hacerle el día, los Raimi (¿veis?: otro ejemplo subconsciente, o deliberado, de emulación con los Cohen), nos traen del espacio la pringue negra que cambia el carácter y que es lo suficientemente poderosa como para poner en un serio brete a Spider-Man durante noventa minutos, si se tratara de la amenaza protagonista única. Pero en vez de eso, de nuevo topamos con la condensación de figuras, elementos, circunstancias, batallas, y cuya saturación termina haciendo abstractos ciertos momentos de la película. ¡Más madera, es la guerra! A la lucha física hay que sumarle los problemas sentimentales, propios o ajenos: el titubeo ante la pedida matrimonial, los problemas de MJ, que parece hecha para todo tipo de penurias, así como de secuestros (la echan del musical, busca empleos purriosos, su novio espolea sus celos al morrearse con una estropajosa rubia de bote, Osborn amenaza con rebanarle el cuello…), la aparición de Gwen Stacy, acelerada como una cocainómana, el trepa de Brock, cuyo sentido de la realidad está totalmente distorsionado, imaginándose complots a mansalva, y que cae de rodillas ante el INCLAVADO suplicándole venganza (porque cree firmemente en la IGLESIA DEL ADVENIMIENTO a punta de pistola), todo sucediendo a la vez, en un bombardeo sin tregua.

Raimi no lo gestiona diligentemente, y así va cayendo en los mismos errores de JOEL SCHUMACHER con BATMAN, cuyas entregas finales estaban tan abarrotadas de todo que no había espacio para desarrollar una historia decente. La pringue negra sobraba en esta entrega, pero al parecer era vitalmente importante sacar al amigo Tobey luciendo esperpento discotequero y sacudida de cadera con el flequillo caído a lo chulo del tango y perdonando vidas por minuto, seduciendo en falso, como un canalla de folletín, a la vecinita balcánica, hija del casero de su CUTRELUCIÓN VITACIONAL, dándole infundadas esperanzas de amor viril.

Un cierto tufillo insano.-

El homenaje a Spidey también proyecta un lado sospechosamente oscuro. Esa forzada agitación de banderitas y camisetas (en un momento dado, copia el evento de la FERIA DE LAS CIENCIAS y vanidades de la primera parte, cuando aparece el DUENDE VERDE) es como una reafirmación de caracteres ante SUPERMAN. Hay algo ahí, muy diluido pero persistente, que lo indica. Algo como que Spider-Man es más guay, más popular, ¿a que sí?, ¡vamos, gente, gritadlo!, ¡hey, tigre!, ¡’nuff said!, más bullanguero, en contraste con la solemnidad que Superman aportaba con su regreso, proyectando una sombra de sobrio embeleso con su capa.

A tanto llega la cosa que cuando los chavales reniegan de Spider-Man, copia una secuencia similar y original de SUPERMAN II. Naturalmente, comprendemos que este descrédito del héroe se encuadra en un reajuste de su aptitud, haciéndole catar heces para devolverlo, depurado y humilde de nuevo, retornado con renovado esplendor, del mismo modo que el sospechoso martirologio que padece Parker en el campanario, donde doblan las campanas premonitoriamente, despojándose de la pringue negra (desgarro de la túnica, exposición del indefenso torso desnudo a las saetas, donación de la maldición al pagano que ve en JESÚS un agente de venganzas), le ayuda con ese retorno, purificado, galante, fortalecido.

De sobra.-

Stan Lee, por supuesto. Esto de sus cameos está pasando ya al rojo-preocupante. Hay que ponerles fin. Lee se arrima a Pete en medio de la calle (con intenciones de propuesta indecente al bello mancebo) y le larga lo de la diferencia, sin venir a cuento.

Si en el cine hubo un elemento metido a presión, es este, sin duda.

Impagables, por otra parte, son las escenas de J.J. Jameson. Todas. La de la cámara es buenísima, pero la del despacho que brinca aún mejor. ¿Ese zumbido cuidaba por su salud o buscaba matarlo de un infarto?

Recapitulando.-

Spider-Man defiende una pléyade de valores morales, cívicos y familiares que nunca debieron ser vituperados por la progresía de la marihuana que aún pulula con considerable aliento por nuestros medios de comunicación, valores que deberían reinculcarse en la educación y la sociedad civil. Por eso, es encomiable este Spider-Man 3, y todos sus defectos palidecen ante sus virtudes explícitas.

De acuerdo que Tobey Maguire está harto del LANZARREDES y desea desprenderse del traje azul y rojo de este viejo pero permanentemente juvenil mito gráfico; arrancárselo va a costarle más que desprenderse de la tenaz pringue negra. Pero, como mínimo, todos los integrantes del reparto efectúan un trabajo competente, y para estar harto de este personaje, Maguire demuestra su profesionalidad dando lo máximo de sí para que resulte consistente.

A esta película le falta brío, pensando en quien la firma, y si ha llenado los cines es por el poderoso tirón que tiene entre adolescentes y jóvenes su protagonista, que plasma sus inquietudes. Y agradecemos que esté carente de las artificiosas pretensiones sesudoestilísticas que, nos aseguran, definen al auténtico cine. Falla en la sobreacumulación de sujetos con poderes sin parangón que hacen quedar al pobre Spidey abrumadoramente desbordado e incapaz de triunfar. Chirría la grotesca petición de ayuda a Osborn: pese a haberle reventado la cara de un bombazo, eso no es motivo para negarle su ayuda. Los amigos siempre serán amigos, cantó FREDDIE MERCURY. Y el otro accede, haciendo el numerito de la caballería que llega in extremis, algo típicamente americano, también.

Pero esos defectos hacen mucho más brillantes los méritos de la cinta, que nos hace disfrutar y abandonar un rato la pringue negra de nuestras preocupaciones. Este Spider-Man 3 lo logra. ¿Y por qué no iba a conseguirlo? Él es un superhéroe. Ellos lo pueden todo.

Lo mejor.-

Técnicamente: la concepción del Hombre de Arena.

La defensa de los valores tradicionales que esgrime, aunque el sermoncito ante la lápida podían habérselo ahorrado.

Lo peor.-

El inyectado a presión de Stan Lee.

viernes, 16 de noviembre de 2007

Verano de amor, de Debbie Drechsler

Verano de amor, de Debbie Drechsler

«Moscas de todas las horas,
de infancia y adolescencia,
de mi juventud dorada;
de esta segunda inocencia,
que da en no creer en nada»
Antonio Machado.

Drechsler ha crecido en el medio trabajando casi exclusivamente en el género autobiográfico (con licencias de ficción, claro está), desarrollándose sobre todo durante los años noventa, y concibiendo aquella obra acre y angustiosa titulada Daddy’s Girl. En este trabajo se sumerge en temas menos angustiosos, los de la confusión y alienación característicos de la adolescencia.

En la obra, Lily Maier se muda con sus padres a un nuevo hogar, a una nueva comunidad, en la que se siente extraña y descolocada. Esto ocurre al mismo tiempo en que su cuerpo crece y se transforma obligándola a aceptar una nueva realidad física, fisiológica y psicológica en la que, también, se siente extraña y descolocada. En este nuevo entorno se irá abriendo paso entre los muchachos y muchachas que se hallan en esa frontera entre instituto y ‘universidad’ (para nosotros, más tarde), así como entre los árboles de un bosque en el que encuentra ocultos rastros de nuevos hallazgos: el interés por un chico, el lesbianismo de su hermana, su propia desorientación y deseos…

Dreschler, con mucho acierto, narra la obra desde la posición de quien recuerda aquellos años, los propios, con una mirada subvertida y decolorada. De ahí el uso de los apagados verde y azul, con ese viraje al sepia, que le permite narrar su preadolescencia como deformada a través de una vasija de vidrio. A este aire irreal hemos de sumar la perspectiva que la autora usa constantemente, la perspectiva caballera, que descoloca al lector y lo sitúa en un mundo que todavía bascula entre lo naïf de la infancia y lo ordenado de la edad madura. Sólo en la cubierta hay un retablo mínimamente colorista y prometedor de una pizca de romanticismo. El resto tiene ese enrarecido aire del aburrimiento inacabable.

Pero sin duda es una excelente descripción de la adolescencia, aquel tiempo paralizado que tan bien recordaba Pedro Antonio de Alarcón en El amigo de la muerte: "las horas, rendidas de su continua danza, se habían sentado a descansar sobre la hierba y se contaban las patéticas historias del amor y de la muerte”. Este tebeo se acerca también la adolescencia como un tiempo dejado atrás y como un espacio perdido, no recuperable para los que salieron de ella y no amortizable para quienes en ella entran con el cuerpo libre de vello y sangre y los ojos cargados de incógnitas.

Desgraciadamente, la autora restringe sus esfuerzos narrativos casi exclusivamente sobre la turbulencia afectiva que la protagonista vive, incapaz de saber qué desea realmente, y se olvida de dar relevancia a los símbolos de la adolescencia, tan importantes. Es entonces cuando uno sufre las crisis religiosas, los cambios de identidad (tan gratos a los editores de tebeos de superhéroes), el reconocimiento de la propia intimidad sexual y afectiva, y por supuesto el atronar hormonal, que muchas veces condiciona todo el devenir posterior. Para aplacar todo esto solemos recurrir al aburrimiento, a la contención lánguida y anonadada, que desemboca en esas aburridas tardes de verano que parecían no tener fin.

Bueno, los chicos teníamos tebeos para rellenarlas.

Ellas, lenguaje, conversación. Y sobre eso abunda Dreschler, construyendo sus personajes con diálogos breves, abruptos, muchas veces vacuos, precisos y significativamente adolescentes (fijaos, si no, en la estúpida conversación de la página 57), concibiendo un mundo juvenil que desde la perspectiva masculina raramente se describe o se dialoga así. El toque femenino de la autora halla aquí su mejor baza, con lo que supera el esfuerzo (parecido, pero distinto) de Thompson en Blankets.

Formalmente, pues, hablamos de una obra sencilla y discreta, muy bien escrita y que en el fondo estamos ante un trabajo que emite un mensaje aparentemente vacuo cargado de significados y de secretos, los procedentes de la interpretación femenina de la adolescencia, aquí recordada como un período de descubrimiento de la crueldad masculina y de las sensaciones bullentes femeninas.

Verano de amor, de Debbie Drechsler

La Cupula: Novela Gráfica, s/n. Original: The summer of love.

Libro de historietas, 192 pgs, color, encuadernadas en rústica con solapas, 24X17 cm., 18 euros

Texto facilitado por la editorial: «Una mudanza es siempre un tránsito y todo tránsito tiene algo de zozobra, de indeterminación. Lily vive el tránsito más importante de su vida, el de la adolescencia, pero además acaba de mudarse con su familia a esa casa junto al bosque y desde el primer momento percibe que su nuevo entorno es tan estúpido como todos los demás. Porque en la adolescencia, además, todo es estúpido. Las intrigas cotidianas, los albores del sexo, los secretos entre los árboles, los chicos? En la mudanza de la adolescencia todo es crudo y estúpido. Y de una intensidad salvaje. En la adolescencia siempre es verano, aunque a veces por dentro haga frío.»

Reseña de Manuel Barrero.

Tebeosfera recibió servicio de prensa de La Cúpula

UN OTOÑO DE VIÑETAS 7


VII Jornadas de Cómic en La Axarquía

Festival a celebrarse del 19 al 25 de Noviembre de 2.007, organizado por la Asociación Cultural Tebeo Vivo.

Se inaugura el lunes 19, junto con las exposiciones, la Feria del Cómic y la actividad “Cine y Cómic”,

todo ello en el Centro Comercial Rincón de la Victoria. Este es el programa:

MARTES 20
- CINE Y CÓMIC Hora: 10:30 h. Lugar: Yelmo Cineplex (Centro Comercial Rincón de la Victoria)

MIERCOLES 21
- EL CÓMIC VISITA LAS AULAS. Charla-Coloquio
“Iniciación del dibujo de Cómic” con Jesús Redondo, dibujante.
Hora: 11:00 h. Lugar: Instituto de Enseñanza Secundaria RRCC. (Vélez Málaga)
- CAFE CON AUTOR. Tertulia-Coloquio “Con M de Málaga. Un acercamiento a la Historieta autóctona”
por Pepe Avilés, Manuel Mota, Carlos Cruz.
Hora: 18:30 h. Lugar: Jardín del Ingenio (Vélez Málaga)

JUEVES 22
- Presentación de las publicaciones conmemorativas de las Jornadas.
Hora: 11:00 h Sala de Prensa Diputación Provincial de Málaga
2ª Convocatoria Hora: 12:30 h. Lugar: Salón de Plenos Mancomunidad de Municipios Costa del Sol

Axarquía
- EL CÓMIC VISITA LAS AULAS. Charla-Coloquio “Iniciación al dibujo de Cómic” con Redondo
Hora: 12:15 h. Lugar: CEIP La Gloria (Vélez Málaga)
- CAFE CON AUTOR. Tertulia-Coloquio, “El profesionalismo en el Cómic hoy” con Jim Starlin, Horacio

Altuna, Pedro Camello, Jesús Redondo.
Hora: 18:30 h. Lugar: Jardín del Ingenio (Vélez Málaga)

VIERNES 23
- EL CÓMIC VISITA LAS AULAS. Charla-Coloquio “Iniciación al dibujo de Cómic” con Redondo
Hora: 11:00 h. Lugar: Instituto Secundaria (Torre del Mar)
- EL CÓMIC VISITA LAS AULAS. Charla-Coloquio: “Superhéroes desde España” con Salvador Larroca,

Pascual Ferry.
Hora: 11:00 h. Lugar: Instituto Secundaria (Rincón de la Victoria)
- ENCUENTRO CON JIM STARLIN
Charla-Tertulia Hora: 11:30 h. Lugar: Centro Comercial el Ingenio (Vélez Málaga)
- Sesión de firmas MÁLAGA con Jim Starlin, Carlos Pacheco, Salvador Larroca, Pascual Ferry, Jesús

Merino, Horacio Altuna, Pedro Camello, José Luis Munuera, Jesús Redondo, JuanJo RyP.
Horario: 17:00 h. a 18:30 horas Lugar: Centro Comercial Málaga Plaza en Málaga.

SÁBADO 24
- Sesión de firmas VÉLEZ MÁLAGA con Jim Starlin, Carlos Pacheco, Salvador Larroca, Pascual Ferry,

Horacio Altuna, Pedro Camello, José Luis Munuera, Juanjo RyP.
Hora: 11:00 h. a 12:30 horas Lugar: Centro Comercial El Ingenio en Vélez Málaga

PUBLICACIONES CONMEMORATIVAS
- EL SABIO MUDO, de Pedro Camello (inédita)
- VOLTAR, de Alfredo Alcalá

TALLERES
PROYECCIONES: CINE Y CÓMIC. (A celebrar desde el lunes 19 y hasta el viernes 23)
- YELMO CINEPLEX (Rincón de la Victoria)
Cuadernillo de Trabajo Escolar por José Luis Rojas.
Nota: La actividad de cine, será por rigurosa reserva y sólo a nivel de centros escolares.

EXPOSICIONES
Todo el día de 10:00 h a 22:00 h.
Lugar: Yelmo Cineplex (Rincón de la Victoria)
- El cine visto desde el Cómic
Lugar: Centro Comercial Málaga Plaza (Málaga)
- El mundo de Gabriel Hernández

Informó: La organización.

jueves, 15 de noviembre de 2007

IBAÑEZ EN EL CULTURAL

Ibáñez, en El Cultural de El Mundo

Hoy, Ibáñez y sus creaciones Mortadelo y Filemón son portada de El Cultural, revista que actúa como suplemento de cultura del diario El Mundo los jueves, editada por Prensa Europea bajo la dirección de Blanca Berasategui.

Con motivo de la próxima celebración del cincuentenario de los desternillantes personajes detectivescos de Ibáñez, Mortadelo y Filemón, que nacieron en las páginas del semanario infantil Pulgarcito en enero de 1958, El Cultural publica un artículo de Felipe Hernández Cava en el que se extiende sobre la obra profesional de Ibáñez, sobre sus personajes y otros con los que compartieron tripa en aquellos tebeos crueles pero enternecedores de los años cincuenta y sesenta, y sobre los mecanismos del humor que utilizan sus historietas.

Cava fue el responsable de la exposición antológica que conmemoraba los cuarenta años de vida de los personajes, organizada por el Círculo de Lectores entonces, y ahora acierta a señalar cuáles son las características más destacables de estos personajes, los más queridos y comprados por el público español hasta la llegada de los superhéroes, los manga, los sms y los hipermedia. Cava, en su artículo, esquematiza el humor de Ibáñez describiendo como: dicotómico como el clásico, pesimista como el de Berlanga, más británico y surreal que el de Jardiel, mejor caracterizado que el de Vázquez, originalmente transformista, con finales a la burlesque y persecución al fondo.

Me tomo la libertad de extractar los párrafos finales de su artículo:

«En el sadismo de Mortadelo y Filemón (…) la libertad se introduce por nuestros poros contra lo establecido a través de la sublimación de una agresión bien enfocada contra todo y contra todos, de la que, aunque resulte incorrecto políticamente, no se salva nada ni nadie.

Si tanto nos cuesta adaptarnos al mundo, quedémonos al menos con la esperanza emancipadora de ver los infinitos modos de destruirlo con que este dúo de irresponsables se convierten en los demiurgos de una terapia que actúa de paliativo ante las múltiples contrariedades que nos agobian.

El buen gag, decía Pierre Étaix, hombre orquesta del humor, nace siempre de una obstinación en querer franquear lo infranqueable, en lugar de evitarlo dando un rodeo, y las miles de páginas de Mortadelo y Filemòn son la crónica de esa obstinación en atravesar a toda costa lo imposible.»

Corriendo al quiosco, todos, ya.

Manuel Barrero

miércoles, 14 de noviembre de 2007

Sentencia contra El Jueves

Sentencia contra la sátira de Guillermo y Fontdevila.

Los autores de la viñeta humorística en la que las caricaturas de Felipe de Borbón y Leticia Ortiz aparecien en pleno connubio para emitir una sátira sobre la aplicación de una cuota de productividad por nacimiento de hijo, han sido condenados a pagar 3.000 euros en virtud de sentencia que les considera coautores de un delito de injurias al sucesor de la Corona.

José María Vázquez Honrubia, juez de la Audiencia Nacional, ha condenado así a Guillermo Torres y Manel Fontdevila, dibujante y guionista, respectivamente, de aquella imagen para la cubierta de El Jueves núm. 1.573 publicado tan 'significativa' fecha como el 18 de julio de 2007. Los autores de la sátira han protestado públicamente [>] sobre el procedimiento seguido en la vista, pues según sus declaraciones no han tenido todas las opciones para expresarse según previene la ley.

Lo discutible de la setencia estriba en las matizaciones subjetivas que allí constan sobre si la imagen era "innecesaria" (no es necesaria ninguna, en realidad, como no lo es la Monarquía para España, a poco que nos esforcemos en meditarlo), "no elegante" (ni falta que le hace a la sátira la elegancia ¿era elegante Chumy Chúmez? ¿lo eran los integrantes de SEM?), u "ofensiva hacia el español medio" (por considerar que el español medio se siente representado por la Casa Real y esa imagen le ofendió).

También, aunque confiamos en la independencia de los poderes (¡Dios nos libre de no hacerlo en este país!), es un punto a considerar que la celeridad con que se resuelve este asunto coincide con la precaria situación de la imagen de la realeza en España tras los casos de quemas de fotografías de SS MM en diferentes puntos de Cataluña y, casualmente (si bien esto no afecta) en un momento en el que el carácter regio se halla agriado debido a las trifulcas iberoamericanas de estilo Tómbola (posiblemente debido ésto, por qué no reconocerlo, a la crisis matrimonial de una de sus hijas, que de grado o por fuerza ha debido destemplar el proberbial buen carácter de Don Juan Carlos I).


Evidentemente la sentencia nos parece exagerada a sabiendas de que la sátira es un ejercicio de expresión que permeabiliza y refresca el ejercicio de las libertades. Acallar a los sátiros, a los disconformes o hasta a los disidentes es un acto reprochable porque significa una tendencia hacia el llamado 'pensamiento único', que en esta época de consensos blandos se halla agazapado pero omnipresente. Al igual que los jueces deberían revisar sus raseros, tampoco estoy de acuerdo (yo, como opinante defensor del ejercicio de la sátira) con el comunicado de alguna asociación vinculada a la historieta, como Ficomic, que vuelve a centrar su atención en el espinoso asunto de la libertad de expresión, aduciendo que la sentencia "supone un grave precedente que va en contra" de esta libertad. Y no. No es eso. Guilllermo y Manel siguen teniendo libertad de expresión, así como El Jueves, que seguirá satirizando a la casa real y obteniendo beneficio de ello. Para eso están y esta multa no coarta esta libertad. Una cosa es la aplicación del Código Penal ante un hecho que se considera delictivo (para están las leyes, oiga) y otra la consideración de que la expresión jocosa es intocable e indenunciable.

La cuestión es otra. La reflexión debiera dirigirse no hacia los agravados sino hacia los agraviados. Porque obsérvese que quien planteó la denuncia, en su día, no fue ni el presuntamente ofendido ni la presuntamente humillada. Ni un 'español medio'. Fue otro español, característicamente 'no medio'. Acaso amigo de ciertas alcurnias. Acaso no.
Presuntamente todo.

Lo cierto es que tenemos Majestades presuntamente poco satirizables.

Es cuestión ahora de plantearse un modelo de restauración de serenidad entre el colectivo y también del importe de la multa, que se puede reponer a través de la solidaridad colectiva de todos los profesionales del medio. Aunque, vuelvo a decir, no con otro 'Articulo 20', pues aquí no se ha vulnerado ningún artículo 20. Si acaso, el que indica qué estamento o 'clase' de nuestra sociedad es intocable por los demás ciudadanos 'medios'.

Sobre este asunto, en triste conclusión, podría decirse que:

-El secuestro de la publicación fue un atentado, éste sí, retrógrado y ancilar, contra la libertad de expresión en nuestro país.
-Los medios de información en general analizaron aquella construcción satírica como una estructura simplista: sólo han visto la caricatura

-Esos mismos, no estimaron la función narrativa o satírica del conjunto, sólo la carga sexual del dibujo y la lubricidad del mismo
-En un Estado de Derecho debería ser el ofendido quien interpusi
era la denuncia. Bien el príncipe por su aludida pereza, bien Letizia por su postura y relegación sexual.
-La carga simbólica de la imagen se ha reducido, pues, a lo esquemático, desvelando un problema de ignorancia lectora o interpretativa de este tipo de productos culturales, que sorprendentemente gozan ya de siglos de historia.

-Y la reparación 'moral' se ha cifrado en 3.000 euros.


¿Para restaurar qué?


Comentario de Manuel Barrero.

Imágenes: Cubierta motivo de la sentencia. Inmersa en el texto, viñeta extraída de El Jueves núm. 1.408, especial boda real, donde hay varias escenas jocosas sobre la sexualidad de los nuevos príncipes.

HOUDINI, REY DE LAS ESPOSAS


Houdini. El rey de las esposas

Astiberri sigue publicando tebeos con calidad, bien elegidos por sus autores, y bien confeccionados editorialmente. Seducidos por la estética y universos de Lutes, esos frescos otoñales de vidas en enterno desequilibrio, ahora nos traducen el homenaje de Lutes a su ídolo de juventud Houdini.

La obra de historieta la resolvió el autor de Berlín con ayuda del dibujante Jick Bertozzi, y sorprende esta división de trabajo a la vista del peso específico de la obra. Houdini es un libro corto, lento y de poca densidad, que se centra en recordarnos una de las exhibiciones suicidas del rey del escapismo: un lanzamiento al agua, esposado de manos, con 15 segundos para salir a flote. Lutes usa noventa páginas para contar esta peripecia, que a la octava página del relato ya se sabe resuelta en virtud del exceso de datos que el guionista aporta al lector.

Es innegable que estamos ante un guión meditado y medido. También ante una buea descripción de un paréntesis histórico, el de aquella América de sueños dorados para los intrépidos y de miseria a la vuelta de la esquina. Es innegable que se perfila convenientemente al personaje, con sus fobias, filias, enemigos y amantes. Es innegable la solidez de un guión que, llegado el momento de la zambullida, nos paraliza el corazón en un pálpito, si bien sabemos perfectamente que el rey de las esposas saldrá a flote.


Con todo, esta obra es floja. Huera y dibujada con mucha menos pericia y calidez que el resto de la producción de Lutes (Bertozzi no le llega ni a las suelas de los zapatos). El grafismo y los recursos narrativos que nos enamoraron en Juego de manos aquí brillan por su ausencia. Y tras la lectura, uno llega a la conclusión de que el tebeo tiene menos densidad que la introducción y el epílogo que lo flanquean y que lo elevan a un pedestal que no le viene grande. Porque, ¿para esto fue necesaria tanta bibliografía? ¿Sí?


Buen envoltorio, magnífica presentación, pero tebeo fallido a mi tenor, que, ojo, entronca con esta corriente cultural del espectáculo que se detiene en lo aparentemente irrelevante, en el momento estirado hasta el extremo, en la anécdota que pretende pasar por hito. No es un mal síntoma, ni siquiera es síntoma, mira sino lo último de Julian Jarrold.

Al menos es un Lutes. y es un tebeo digno.

Cómpralo antes de que lo escaneen los del CRG.


HOUDINI. El rey de las esposas.
Guión de Jason Lutes . Dibujo de Nick Bertozzi.
Libro de historietas, 96 pgs., bitono, encuadernación en cartoné con sobrecubiertas y camisa, 17x25,5 cm. 16 euros.
Incluye informe biográfico sobre Houdini e introducción de Glen David Gold.
Original: Houdini: The handcuff king (Hyperion Books)


Promoción editorial: "Harry Houdini fascinó a toda una generación mientras estaba vivo y sigue haciéndolo 80 años después de su muerte. El rey de las esposas es una novela gráfica sobre un día en la vida de Houdini y muestra cómo su época y sus principios contribuyeron a forjar su arte y personalidad. Jason Lutes y Nick Bertozzi consiguen comprimir buena parte de la vida de Harry Houdini en la ejecución de uno de sus trucos, el salto desde un puente de Boston en el que se libró e unas esposas después de arrojarse al río. Este hecho permite a Lutes y Bertozzi mostrar algunos de los temas recurrentes en la hábilmente construida carrera de Houdini: actos publicitarios cuidadosamente organizados, secretismo, la estrecha relación con su esposa, la práctica y la preparación física, entre otros. Houdini, probablemente el hombre más famoso de su época, era un showman de primer orden que sabía que representaba la esperanza para el público estadounidense que le idolatraba. Lutes y Bertozzi, con una narrativa clara y efectiva, consiguen crear no sólo el retrato del hombre sino también el suspense que Houdini generaba en sus actuaciones."

Reseña de Manuel Barrero.
Tebeosfera recibió servicio de prensa de Astiberri.


sábado, 10 de noviembre de 2007

HEROES (la serie de TV)

HEROES. O EL EXPOLIO QUE PASA POR HOMENAJE

por Antonio Santos (de la serie La voz en el desierto/29)


«Exceptuando las puestas en escena y alguna que otra trampa narrativa exclusiva del medio en el que se desarrolla, Heroes no contiene un solo personaje, tópico, cliché o situación auténticamente original»


Lo han vendido como el acontecimiento televisivo del milenio; han asegurado que su interminable caudal de sorpresas helarían nuestra sangre en las venas; treparon a la cima asegurando que ofrecían algo nuevo, único, inédito; han pegado a la pantalla a un billón, o dos, o tres, de espectadores que lo suspendieron todo (menos su respiración) aguardando la siguiente descarga de maravilla catódica. Tebeos, camisetas, DVDs… todo un jugoso merchandising. En resumen: es HEROES y no has visto nada semejante jamás de los jamases…

Falso y fatuo efecto propagandístico.

Datos técnicos.-

Rumbosa serie de televisión estrenada en el canal SCI-FI (tele de pago, la que va a sepultar a la que no va por cable) de veinticuatro episodios y cuarenta y dos minutos de duración cada uno. Por tratarse de una serie de TV con una lista tan extensa como agotadora de actores, secundarios, directores, guionistas y los del catering, la suprimimos. Destacaremos, no obstante, de entre sus creadores a JEPH LOEB (el del cuento del canto de kryptonita) y BRIAN FULLER (el creador de la deslumbrante e ingeniosa TAN MUERTOS COMO YO). A destacar el impepinable cameo del inagotable STAN LEE (¡que alguien le incluya en un viaje del INSERSO, por Dios, y se deje de guiños ante las cámaras!), en esta ocasión disfrazado de chófer de autobús artrítico.

Es muy posible que topemos con un lector que desconozca del todo qué es Heroes (lo cual lo convierte, a los ojos de sus millones de fanáticos seguidores, en un peligroso hereje NEGACIONISTA del CAMBIO CLIMÁTICO). Para esa mayoría, Heroes es como recibir al ESPÍRITU SANTO en la forma de teleserie en su sala de estar, ironía ésta a costa de la supuesta masiva respuesta que la serie ha tenido entre el vulgo populacho plebe que consume sus horas ante la TV. Así que vamos a rehabilitar a este lector ante los ojos de los HEROICIDADOS haciéndole un rápido resumen del ingenio.


De qué va.-

¿El lector ha leído X-MEN, LOS VENGADORES (nuevos, viejos, de esta o aquella costa…), DRAGON BALL y en especial, WATCHMEN? ¿Sí?

Pues ya está.

¿El fenómeno electrizante?.-

Exceptuando las puestas en escena y alguna que otra trampa narrativa exclusiva del medio en el que se desarrolla, Heroes no contiene un solo personaje, tópico, cliché o situación auténticamente original, o que nosotros, los veteranos lectores, no conozcamos desde siempre. Para nosotros no hay ni maravilla ni sorpresa, solo engaño hábilmente urdido.

Es indiscutible e incuestionable, y esa es la gran baza por la cual apuestan sus creadores, que casi todo el mundo es totalmente ajeno a estos conocimientos y para quienes la serie constituye, por tanto, un pavoroso impacto de novedad, drama y espectáculo. Esa baza, empero, se apoya sobre una base errática y endeble: esa gran-gran masa de telespectadores pueden ser de los “listos” que ya están “vacunados” contra la dañina “puerilidad” que contienen los tebeos, y cambiarán de inmediato de canal. Porque si no pierden su tiempo yendo al cine a ver a SUPERMAN, a BATMAN, a SPIDER-MAN, a los X-Men o a LOS 4 FANTÁSTICOS, ¿de veras esperan que pierdan cuarenta y dos minutos de sus valiosas vidas viendo supertipejos blandiendo en ristre sus superhabilidades de cartón piedra, racionadas en exhibiciones de veinte segundos o menos, mientras previamente les han hinchado de diálogos absurdos, bombardeados por una banda sonora que anticipa catastróficos sucesos que luego jamás se producen?

De este modo, Heroes se destina, inevitablemente, a la masa de lectores (y sobre todo, de freakies) que pisan un terreno ya familiar. Los más ven en Heroes la decente adaptación de X-Men en televisión; otros a la JLA, o la JSA, a Los Vengadores o cualquier otro supergrupo. Los freakies se limitan a sintetizar por absorción y metabolizarlo luego en energía que gastan en los foros o sus blogs vertiendo sus filias y fobias con una desvergonzada propiedad sobre el tema, como si ellos fueran los auténticos padres-dueños de un producto que en absoluto les pertenece, al cual sólo se les permite curiosear un rato, pues son incapaces de crear, sólo de denostar.

Concederemos a Heroes el loable deseo de ayudar al mundillo del cual procede y así disparar las ventas, un tanto de capa caída, nos dicen. Para eso, destila género por doquier. Pero la veleidosa velocidad como una obra televisiva se encumbra también la hace olvidable, y desde luego no ha tenido ningún efecto, perceptible o notable, en el aumento de las ventas o un renovado interés o reenganche de lectores. No hay nuevas legiones de chavales comprando tebeos a mansalva, fascinados y estupefactos. Solo los tipos de siempre y algún despistado.

Ni tampoco vemos a esas masas de fervorosos HEROCONVERSOS que saturan las convenciones de Heroes (!) cargando con tochos de tebeos, espoleada su curiosidad por el aguijonazo que constituye la serie de sus amores. No se sienten particularmente decididos a ampliar sus nociones por los veteranos (Super) héroes en que se basan los héroes de sus amores. No vemos a ninguno de esos heroconversos que estiran en actitud triunfal los brazos al cielo, imitando al nipón regordete y entusiasta de la serie, luego sentados en un rincón leyéndose la pavorosa confabulación de Watchmen (eso sí que fue un fenómeno electrizante) poniendo gradualmente los ojos como huevos duros al percatarse de cuan semejante es la trama pergeñada por el DIOS DEMONIO ALAN MOORE de la que intentan combatir sus queridos héroes catódicos de sus amores.

Porque Heroes vende la engañosa fábula de desarrollar un material genuino. Loeb puede haber tenido un golpe de suerte creativo y, sí, empleando los viejos y queridos esquemas, ideado una genialidad propia e inesperada. Fuller (a cuya competencia ya hemos aludido con un conspicuo ejemplo; en Heroes, ese talento brilla por su ausencia) está allí para pulir el producto encajándolo en los engastes televisivos.

No ocurre así.

Se han limitado a expoliar (palabreja de moda últimamente) ciertas obras (Watchmen hasta lo indecente) disfrazándolo lo suficiente para evitar demandas, adaptando los diálogos a las circunstancias exigidas. Y finalizan la temporada rotundamente con KINGDOM COME, del cual copian, con igual desparpajo, el sacrificio del CAPITÁN MARVEL, o SHAZAM, como intenso colofón A de la serie.

Luego saquean de EVIL DEAD 2 el final ideado por SAM RAIMI para las histéricas aventuras del hiperactivo y sufrido ASH, trasladando a nuestro japonés favorito a las entrañas del tumultuoso medioevo nipón…

Televisión de baja intensidad.-

Se habla de la revolución que está padeciendo el formato televisivo, presionado por la fuerte relevancia que Internet, DVD, PSP, etc., está teniendo en nuestra sociedad, regenerando los conceptos de ocio, información y difusión de nuestros terrores favoritos. Husmeando el cambio, la TV ha respondido con una fuerte apuesta, como podemos verificar en series como ROMA, LOS SOPRANO, DEADWOOD o THE SHIELD, teleseries muy poco convencionales que han supuesto hitos colocando en apuros a la programación más tradicional. Heroes, nos dicen, se encuadra entre estas primeras espadas de la nueva TV, pero es falso. Ha tenido y desaprovechado la oportunidad de marcar diferencias… al menos, en su primera temporada.

Una recordada serie, THE FLASH, con sus obvias limitaciones debidas a la época y al dudoso buen criterio inversor de los productores, pese a todo resulta más audaz y original, espectacular e innovadora que Heroes, que cuenta con unos recursos mucho más sofisticados y costosos, e incluso, una población de espectadores más receptiva a su oferta.

Hay que observar que algunos actores parecen cohibidos con sus papeles, mermando con eso la eficacia del personaje que interpreta, y restándole puntos a una trama en la cual se pide a gritos un segundo (o tercer) supervillano “de campo”, pues desde luego en Heroes abundan los héroes, pero escasean las amenazas para las cuales viven y evitan.

Defecto también a destacar en Heroes es su extensión, ¡veinticuatro episodios para narrar algo que podía hacerse en quince! Debido a su casi interminable prólogo, empleado para mostrarnos la extensa galería de personajes, no es hasta casi su mitad cuando la trama empieza a entibiarse. Hasta entonces, nos apaciguan con unos pocos “milagros” puntuales, algunas exhibiciones de breve duración y mucho-mucho suspense, tejiendo las hebras de un culebrón digno de la categoría de DALLAS, en el cual se nos insinúan relaciones incestuosas, malvadas brujas conspiradoras y familiares perdidos en la bruma de la distancia y el tiempo a troche y moche. Todo está interconectado al modo de una MASONERÍA supergenética. Ninguno de los miembros de esta fábula es, en el fondo, un desconocido para el resto. Poseen vasos comunicantes por doquier, ya sean sanguíneos, de amistad o negocios.

Parecen recrear el PANTEÓN GRECORROMANO, mas con acento de Tejas.

Intuimos que originalmente el proyecto era más breve y compendiaba únicamente hasta el momento en que la ANIMADORA, la chavala con los asombrosos poderes de regeneración de LOBEZNO, era salvada in extremis. (Personaje ataviado y extraído, por cierto, de BODY BAGS; encarna a la exuberante y belicosa PANDA.) Pero, y en respuesta al buen SHARE obtenido, proyectaron en firme la gran saga que podríamos denominar “Del hombre nuclear”, la baza ante los estudios como eventual segunda temporada.

Loeb, quien debería aportar, merced a su bagaje, la diferencia que Heroes se supone hace, únicamente demuestra sus limitaciones; es capaz de desempeñar un eficiente trabajo rutinario, pero nunca brillante. En SMALLVILLE, donde ejerce funciones semejantes a las de Heroes, tampoco se ha lucido; quizás un poco porque el material tampoco se lo permite (y hasta donde ha podido meter la mano, lo ha hecho mal, intoxicando la serie de falsos tribalismos y pseudomitología indígena.) Pero Heroes es su juguete. Puede montarlo a su capricho. Pintarlo como guste. En vez de eso, ha reafirmado su condición de veleidoso niñato, lleno de ínfulas y escaso talento, miembro de aquella presuntuosa hornada de mediados de los 1990 que se iban a comer a las majors (MARVEL, DC COMICS) y a las que terminaron mendigándoles trabajo, tragándose todas sus bravatas con amargo sabor a hiel.

Que Heroes se destine al consumo de un vasto sector de público, haciéndola rentable por saturación de espectadores, no es óbice para que, dentro de sus márgenes, no se hayan esmerado creando un producto mucho más brillante.

Ese talento anida en ellos.

El paisano de la tierra del Sol Naciente.-

Como Loeb y su camarilla nos han tomado por tontos (aunque se defiendan, sonrientes, diciendo que “hacen homenajes”) se creen que no hemos reparado en que también se han comido un importante pedazo de Dragon Ball, trasuntándolo en el simpático (aunque con tendencias tediosodepresivas) personaje nipón; en efecto, es la transposición del hijo de VEGETA (¿lo recordáis? El pelopincho dotado de la filosofía de NIEZTCHE) y de uno de los soldados de las fuerzas de elite de FREEZER (¿lo recordáis? La lagartija que se negaba a morir), capaz de detener el tiempo mientras contuviera el aliento.

Además, el paisano puede deslizarse, de forma caótica, por el tiempo, pero promete controlar mejor su poder en sucesivas temporadas.

Para constatar la importante contribución del MANGA, Loeb trae a primer plano de la pantalla otros fetiches de la producción japonesa, como MAZINGER Z u otros personajes igualmente reconocibles de su vasta iconografía.

Loable intento, pero….-

Suponemos que a aquellos que tienen su primer contacto con el estrambótico mundo de los Superhéroes, esta serie los puede tener ciertamente magnetizados, y quizás sean más proclives a verse una ESPIDERMANADA u hojear con pudor menos vergonzoso algún cómic. Pero aunque Heroes intente refrescar el género, y sea esta su primera y noble intención, la cual aplaudimos y apoyamos sin dudar, no creemos que hayan hecho mucho por la salud y el fortalecimiento del medio.

Loeb no se ha molestado en pedirles a sus colegas y rivales del medio (aunados en una causa común: su supervivencia) un poco de ayuda. Entre los guionistas de la teleserie no figura ningún autor de cómic, ni siquiera como sugiriendo alguna sinopsis. Aunque ¿para qué? ¿No hemos señalado que cuanto han hecho ha sido saquear tebeos enteros? ¿Por qué iba a contactar con autores y preguntar si se les ocurre algo que pueda ayudarles?

Quizás esta carencia cambie con la inminente segunda temporada, la cual se está promocionando como si fuese el ADVENIMIENTO de JESUCRISTO. Pero atentos a la jugada: esta segunda temporada debe ser mucho más sucinta y espectacular (esto, especialmente) que la primera. La pregunta es: ¿están a la altura? ¿O quedará Heroes finalmente reducida a una farfolla ampulosa y huera, agua de borrajas por ordenador…?


Recapitulando.-

Ser absolutamente críticos y devastadores con Heroes tampoco es justo. Su ameno contenido, que afortunadamente va ganando interés e intensidad conforme progresa, merece destacarse en términos positivos, y reconocer que se trata de una propuesta simpática y de mesurada audacia, en la que destacan pequeñas y recurrentes estrellas televisivas (y caducos mitos del celuloide devenidos en su fama) y, por supuesto, ya comentado, un inevitable de estos eventos: Stan Lee.

Quizás hayan deslumbrado al mundo entero con este mañoso producto, pero a los veteranos lectores nos ha dejado fríos con su trama y sus familiares personajes, despojados de sus vistosos uniformes y ataviados de “personas corrientes”, pero aún así cada cual con características propias y definidas.

Aunque de una sociedad en la que el correo del lector de MICROMANÍA publica una carta en la cual el remitente sostiene que EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA es una copia de TOMB RAIDER (!), ¿qué se puede esperar?

Lo mejor.-

La serie es, cuando menos, digna.

Pudieron cometer tropelías aún mayores.

Lo peor.-

Parafraseando al intrépido FORD FAIRLANE: Alan Moore, PAT MILLS, ROY THOMAS, BILL MANTLO, etc., deben de estar revolviéndose en sus tumbas, si no fuera porque todavía siguen vivos.

Una inquietante observación.-

Nada vende un producto como su aparición en la TV. Heroes plantea esta curiosa y fantasiosa hipótesis, no obstante: a tenor de los avances científicos que pululan a nuestro alrededor y cuantos se dicen que aún deben de venir… ¿Heroes nos está preparando para la llegada de criaturas con superhabilidades, sea ésta más o menos próxima?

Reseña por Antonio Santos