miércoles, 11 de agosto de 2010

CUANDO EL INFIERNO SE DESATÓ EN MARVEL


Hablar de una serie o línea de MARVEL Comics como los títulos mutantes de la casa siempre es tarea ardua, más aún si nos enfrentamos a una saga en particular que involucre a la mayoría de títulos de la editorial durante meses.

Entre octubre de 1988 y agosto de 1989, MARVEL Comics lanzó el crossover, o cruce entre colecciones, Inferno, una suerte de Día del Juicio Final en el que los demonios tomaban la Tierra. Pero estos demonios no venían del mito judeocristiano de la sempiterna guerra Cielo/Infierno. Estos demonios eran seres de otra realidad, de otra dimensión. Y no venían a juzgarnos. Venían para quedarse.

Remontémonos en la cronogía MARVEL (con los riesgos que ello conlleva) para situarnos. Tras la primera "muerte" de la mujer-X y recipiente del ente cuasi omnipotente Fénix, Jean Grey, su marido y líder de campo de los X-Men, Scott "Cíclope" Summers conoció a una mujer que era prácticamente idéntica a su fenecido verdadero amor. Para paliar el dolor de su corazón comenzó una relación con esta mujer, Madelyne Pryor, la cual llegó a darle un hijo, el héroe mutante del siglo XXXI Cable. Madelyne no era una mujer normal y corriente, era un clon creado a partir de las células de Jean Grey por un terrorista genético, Mr. Siniestro, y esto la hizo el objetivo perfecto de los demonios S'ym y N'artirh.

Es en este marco donde entra en juego la hermana de otro mutante, Coloso, para abrir un portal entre nuestro mundo y el de una dimensión demoníaca: Limbo. Desde allí, atraen a Pryor y la transforman para que se convierta en su Reina Duende, la que dirigirá las hordas de demonios hacia la Tierra. Poco a poco, algunos personajes de la Casa de las Ideas fueron mutando: el Duende, Illyana Rasputin (la hermana de Coloso) o Boogeyman. Los 4 Fantásticos, Vengadores y demás héroes se encontraron luchando contra criaturas de pesadilla mientras los X-Men se llevaron el peso del argumento.

Las cabeceras que se vieron envueltas en el crossover fueron Uncanny X-Men, The New Mutants y X-Factor que, junto al título creado para tal historia, X-Terminators, constituyeron el grosso de la saga: Inferno.

Planeta-DeAgostini, con el sello Forum en las portadas de los tebeos, editó con pocos meses de retraso con respecto a Estados Unidos la totalidad de esta saga que reunió a lo más granado de los guionistas que en ese momento brillaban en Marvel: el matrimonio Simonson, Claremont, Austin, Michelinie, Conway, Englehart y Bogdanove.

En Tebeosfera, además, tenemos la suerte de contar con dos tebeditores que han hecho posible la catalogación de esta mítica saga y de todos sus números (con sus respectivas portadas): Andrés Álvarez e Iván Olmedo.


INFERNO (PLANETA-DeAGOSTINI, 1989)


Tebeosfera. Comics, así en la Tierra como en el... Infierno

martes, 10 de agosto de 2010

FALLECE FERNANDO FERNÁNDEZ

Autoretrato del autor cedido a Tebeosfera

Hoy nos enteramos por la prensa de que ayer lunes falleció en su casa de Barcelona a los 70 años de edad el gran artista Fernando Fernández, después de una larga enfermedad.

En Tebeosfera hemos querido rendirle homenaje como mejor sabemos: publicando su ficha de autor y recuperando una entrevista y varios textos sobre el mismo.


Ficha del autor (por F. Cepriá y D. Platel):
Una vez en esta ficha, consulten en sus tebeoafines y les aparecerá su obra catalogada (por Los Tebeditores).


Entrevista al autor (por
J. Mora Bordel y M. Barrero):


Textos sobre el autor (por J. Mora Bordel, P. Gálvez, H. Khatchadourian, A. Santos, M. Barrero y J. Alcázar):

    Tebeosfera. In Memoriam... una vez más.


lunes, 9 de agosto de 2010

ABC O LOS MEJORES CÓMICS DE AMÉRICA (según Alan Moore)

A finales de la década de los noventa, cuando Wildstorm era un subsello de Image Comics (fundada, entre otros, por Todd McFarlane), el dibujante Jim Lee (presidente de la primera) propuso al guionista británico Alan Moore la creación de una línea de publicaciones en las que incluir creaciones suyas y bastante alejadas de los cánones superheroicos.

El místico de Northampton aceptó y, homenajeando al antiguo título de la editorial de la Golden Age de los superhéores americanos Nedor Comics y que publicaba, entre otros, las aventuras de Black Terror, American Crusader o Doc Strange, llamó a la nueva criatura America's Best Comics.

De esta primera época de la línea editorial creada por Moore y Lee surgieron grandes cabeceras entre las que han destacado The League of Extraordinary Gentlemen, Promethea, Top 10 y Tom Strong (revisión del personaje Doc Strange, de Nedor Comics).

Más tarde, DC adquirió el subsello Wildstorm y, con él, todos sus títulos y creaciones. Decidido a que las historias que había ideado no fueran destrozadas por los tejemanejes de una editorial tan grande, Alan Moore tomó la resolución de acabar con el universo diegético de America's Best Comics (o ABC) en un Apocalipsis final que llegó tras el cierre de las últimas aventuras de Promethea y con algunas secuelas como Terra Obscura y Terrific Tales (Tom Strong), Beyond The Farthest Precint (Top 10) o la miniserie A to Z, una antología (cancelada a los cuatro números) de historias cortas con los personajes de Tomorrow Stories, entre otros, como protagonistas: Jack B. Quick, Greyshirt, First American, Cobweb y Splash Brannigan; además de mini historias en las que eran usados los personajes más importantes de la línea: Promethea, Tom Strong (o su asombrosa familia), miembros de la Liga de los Caballeros Extraordinarios o algunos secundarios de Top 10.

Tanto Planeta-DeAgostini como Norma Editorial, editaron muchos de estos títulos y gracias a nuestro tenaz coordinador editorial, Félix López, podemos ofreceros las fichas de ambas publicaciones con todos sus números.

Como curiosidad, el logo de America's Best Comics fue realizado por Todd Klein con una ayuda y consejos de Alex Ross. Mientras que el logotipo de la línea corona esta entrada, justo aquí abajo podéis observar la evolución gráfica de la creación de dicho símbolo.


Tebeosfera. El ABC de los tebeos (y no nos referimos al diario).

domingo, 8 de agosto de 2010

SHOWCASE. EL ESCAPARATE DE DC COMICS


Desde mediados de los cincuenta hasta finales de la década de los setenta, DC Comics creó la cabecera Showcase como una colección en la que mostrar a sus lectores algunos de los personajes más olvidados o menos conocidos de la casa. A veces introduciendo algún que otro emblema de la editorial e incluso creando personajes para el mismo título, Showcase pretendía tanto atraer nuevos lectores como recuperar personajes que pudieran tener un nuevo tirón a fin de sacar a la luz posibles nuevas colecciones.

Fue en 2005 cuando DC recuperó esta cabecera renombrándola Showcase presents con un planteamiento similar al original aunque adaptando esos personajes "menores" a los nuevos tiempos.

Desde hace un par de años, Planeta comenzó a recuperar esas historias como Showcase presenta y que, gracias a nuestro ducho tebeditor, Jordi Sellabona, han sido perfectamente catalogadas en su ficha de publicación:


Asimismo, nuestro agudo tebeditor ha tenido a bien catalogar los cinco números que de esta serie han salido a la luz en nuestro país:


Tebeosfera. Escaparate de tebeos.

sábado, 7 de agosto de 2010

EL FLASH DE DOS MUNDOS (Y TRES EDITORIALES)


Para el título de la entrada de hoy, al completar este pequeño homenaje al Velocista Escarlata, queríamos retomar el título del cómic que ilustraba el texto que presentábamos ayer.

Los guionistas de DC otorgaron a todos los héroes capaces de obtener sus poderes de la llamada Fuerza de la Velocidad un abanico de capacidades especiales que, a veces, casi llegaban a competir con las del Superman de la Golden Age.

Mientras "Jay" Garrick (el primer Flash) llegó a alcanzar la velocidad del sonido, Barry Allen (el Flash de la Edad de Plata de los superhéroes) podía hacer vibrar sus átomos a tal velocidad que viajaba entre realidades paralelas (como vimos en su muerte durante Crisis en Tierras Infinitas) y Wally West, el Flash de la Edad Moderna, consiguió romper la barrera del sonido y alcanzó la velocidad de la luz para viajar en el tiempo.

Como si de un poder extra de la Fuerza de la Velocidad se tratara, Flash, a su paso por España, ha ido "vibrando" por varias editoriales. Si ayer repasábamos las publicaciones del Hombre más rápido de la Tierra por parte de Zinco y Norma, hoy nos ocupamos de su actual casa: Planeta-DeAgostini.

Ha sido a partir de los cinco primeros años del s. XXI cuando Planeta ha ofrecido más cabeceras dedicadas al legado velocista más famosos de DC; desde las aventuras recuperadas de Barry Allen o su muerte, hasta las carreras del nuevo Flash (Bart Allen, nieto de Barry y antiguo Impulso), pasando por las aventuras de Wally West, el que fuera el primer Kid Flash.

Hoy, gracias a Félix López, Andrés Álvarez, Manuel Barrero y Rafael Ruiz, podemos disfrutar de la miríada de ediciones que ha estado haciendo Planeta para ofrecer a sus lectores la mayor cantidad posible de historias de Flash:



Tebeosfera. Tebeditores de dos (y más) mundos.

viernes, 6 de agosto de 2010

EL HOMBRE MÁS RÁPIDO DE LA TIERRA

Si exceptuamos la Sagrada Trinidad (Superman, Batman, Wonder Woman), pocos personajes de DC Comics son tan célebres como Flash, el hombre más rápido del mundo. Pertenecientes a una larga tradición de velocistas superheroicos, al menos tres personajes han llevado el título del Corredor Escarlata, perpetuando en varias generaciones el legado de Flash.

Como resultado una fortuita conjugación de elementos químicos y fenómenos físicos, los velocistas del Universo DC descubren, primero, sus poderes de rapidez sublumínica (algunos, supralumínica) y, más tarde, la existencia de una entidad universal representada en forma de otra realidad, de la cual extraen sus capacidades, la Fuerza de la Velocidad.

Desde que en enero de 1940 (Flash Comics #1) "Jay" Garrick vistió su relámpago invertido y un tocado de clara inspiración olímpica convirtiéndose en el primer superhéroe velocista de la historia de los cómics, otros dos nombres fueron asociados al nombre de Flash tras la Golden Age de los vigilantes. Barry Allen se convirtió en el segundo Flash (Showcase #4, octubre de 1956) y en el primero en portar el inconfundible uniforme rojo marcado por el pequeño rayo en el pecho (cuyo título facial en EE UU era The Flash). Tras dar su vida en 1986 durante la saga Crisis en Tierras Infinitas para evitar que todas las Tierras fueran destruidas, heredó el título como tercer Flash (Crisis on Infinite Earths #12, marzo 1986) su sobrino y pupilo (sidekick, que dicen los estadounidenses) Wally West (hasta entonces Kid Flash). El último velocista que en un futuro portará el nombre de Flash como su cuarta encarnación será el nieto de Barry, Bart Allen, el superhéroe adolescente conocido en un principio como Impulse.

Todas las editoriales que han editado cómics de DC en España se han interesado en mayor o menor medida por el Rayo Escarlata. La mayoría de nosotros conocimos al hombre más rápido del mundo mediante las tres publicaciones de Zinco:

Más tarde, Norma publicó varios tomos de Flash que hemos tenido a bien agrupar en una sola colección:


Por supuesto, no podríamos dejar de ofreceros la ficha de una serie que ha cautivado a muchos lectores desde hace tantos años y desde donde podemos buscar y encontrar las apariciones del personaje en cuantas publicaciones han sido editadas en España:


Y no podíamos pasar sin mencionar la adaptación televisiva que se hizo del personaje y, evidentemente, sin nombrar a los tebeditores que han hecho posible la catalogación y confección de estas fichas, principalmente Andrés Álvarez, Adolfo Gracia, Félix López y Manuel Barrero.

(En honor a la entrada de ayer, la imagen hace referencia al cómic más preciado del Dr. Sheldon Cooper de la serie de TV The Big Bang Theory: The Flash #123. "Flash of Two Worlds")

Tebeosfera. The fastest tebeditores alive!

jueves, 5 de agosto de 2010

LA TEORÍA DEL BIG BANG SEGÚN SHELDON COOPER


Un nuevo formato televisivo se forjó en la serie Seinfeld y en las teleseries venideras. El producto con guión aunque carente de argumento, se impuso en la televisión norteamericana llegando hasta el momento actual.

Una de estas series herederas del mítico título ha sido The Big Bang Theory, una comedia de situación (o sitcom, como las han venido a denominar los anglosajones como contracción de Situation Comedy) en la que los protagonistas, Sheldon y Leonard, dos físicos que apenas pasan la treintena y que ejercen de profesores e investigadores en la Universidad, viven en un micro universo de fórmulas físicas, episodios de Star Trek y (lo que más relación tiene con Tebeosfera) cómics de las editoriales DC y Marvel. En su pequeño mundo (y en el de sus amigos de relleno, Howard y Rajesh) hace aparición una mujer real, Penny, que trastocará sus poco convencionales vidas.

Nuestro colaborador, el escritor Antonio Santos, ha analizado los pormenores de este título para ofrecernos una nueva entrega de su análisis agudo y ácido:



Tebeosfera. Series de tebeos, tebeos en series.

miércoles, 4 de agosto de 2010

EL HUMOR EN TIEMPOS DE LA CRISIS

Aunque en Tebeosfera catalogamos colecciones de tebeos y números sueltos, hacemos fichas de autores y entidades, y publicamos artículos y reseñas, también usamos este, vuestro blog, para promocionar la historieta. Y qué mejor ocasión que la noticia de una exposición de humor gráfico.

El evento, para nosotros, es doblemente significativo. Por una parte, una muestra de humor gráfico, como expresión del lenguaje de la historieta; por otro, el hecho de que su autor, José Luis Castro LOMBILLA, es miembro de Tebeosfera desde sus orígenes y el especialista en humor gráfico de la publicación, además del secretario de la asociación. Lo que nos llena de orgullo.

Asimismo, la exposición (que se inauguró en Calpe, Alicante, el pasado 30 de julio) Monkey Business, muestra en clave de humor y mediante varias decenas de viñetas, un retrato ácido y fiel, culto e inteligente, de la crisis en la que España (y medio mundo) se ha visto envuelta en los últimos tiempos.

Por ello no hemos querido dejar pasar la oportunidad de promocionar en Tebeosblog esta exposición:


Y, por supuesto, aprovechamos el momento para dar a conocer la ficha de su autor:



Tebeosfera. Teóricos y autores; publicaciones y exposiciones

martes, 3 de agosto de 2010

INFINITO POR CINCO

5 por infinito fue una serie relevante de la historieta española e impulsó a Esteban Maroto en su carrera internacional, aunque en ella trabajaron otros autores.
Nosotros ya habíamos catalogado su presencia en Delta 99, en Drácula, y en las reediciones que de ese material hizo Buru Lan en los setenta.
Hoy, rescatamos la reedición de Ursus, de 1981, con la que se pretendía aprovechar el tirón del boom con intención de vender esta serie de nuevo pero el ímpetu se detuvo a los seis números, luego redistribuidos en un retapado con sobredorados.


Catalogó Ricard Sitjà, indizando todos y cada uno de los contenidos.

Tebeosfera. Infinitos tebeos.

lunes, 2 de agosto de 2010

ALGO CHIQUITITO PERO INFINITO

Ayer presentábamos la ficha de INFINITUM 2000 y hoy la de MINI INFINITUM.

Ambas publicaciones tenían muchos puntos en común: la editorial, el año de arranque, el género, el director, parte del título y también el genio que ideó los títulos. Porque "infinitum 2000" ya era algo absurdo, pero "mini infinitum"... ¿es la totalidad del universo en chiquitito? ¡Oxímoron!
Je, ironías de los tebeos. En realidad nada tenían que ver Infinitum 2000 con Mini Infinitum. A estos últimos les tocó este título porque eran de dimensiones reducidas. Lo que por aquel entonces se denominaba "novela gráfica" en aras de poder venderse a cierto público (más o menos como hoy). Y lo curioso es que su editor les puso a estos tebeos la etiqueta "revista gráfica". (Espero que ningún gafapasta esté leyendo esta entrada, no sea que comience otra guerra terminológica). Pero, vamos, a fin de cuentas eran cuadernos de historietas con obras traducidas y remontadas para adecuarlas al pequeño formato. Nada importante.
Lo más cómico es que casi nadie recuerda estos tebeos por este título (posiblemente usado para eludir tasas) sino por el subtítulo AVENTURAS DEL ESPACIO, que aparecía a mayor tamaño en la portada.
Y, finalmente, lo más triste es que pocos recuerdan hoy estos tebeos.
Porque eran algo pequeñito. Tebeítos de entonces. Entretenimiento de usar y tirar, y eso que llevaron magníficas portadas de Cortiella y otros. Ya no se hacen portadas así.

Pese a lo triste, lo cómico, lo curioso, lo irónico y al título, Andrés Álvarez ha catalogado los 52 números de la colección.

MINI INFINITUM, de Producciones Editoriales, de 1980

Tebeosfera. Catálogo gráfico.

domingo, 1 de agosto de 2010

HASTA EL INFINITUM

Producciones Editoriales fue un sello todoterreno. Comenzó publicando tebeítos de vaqueros, simpatizó con el underground y arropó la revista de cómic underground (luego de información general) más importante de nuestra transición, STAR, alternó todo esto con cómics de aventuras de "serie B" y con revistas ciertamente rompedoras para su tiempo (Bésame mucho), y publicó cómic bélico y de fantasía.
Era un sello editor que amortizaba bien los materiales. Prueba de ello fue Infinitum 2000, colección de ciencia ficción y fantasía que se subió al carro del boom del cómic "para adultos" echando mano de materiales previamente publicados por el mismo sello o por otros asimilados (como Petronio).
La colección ha quedado perfectamente contextualizada y catalogada por uno de nuestros tebeditores más rigurosos, Ricard Sitjà, que ha vaciado todos los números, registrando todos los autores y añadiendo muestras.


INFINITUM 2000 de Producciones Editoriales, 1980.


Tebeosfera. Y más allá.

sábado, 31 de julio de 2010

LOS TEBEOS DIFÍCILES


Si algo hemos aprendido a lo largo de estos últimos años, en los que un grupo de personas hemos invertido mucho tiempo y esfuerzo en catalogar tebeos españoles, es que la catalogación de nuestros cómics es muy compleja y muy difícil. Si la quieres hacer en serio, claro.
Nuestro trabajo en Tebeosfera no es mero divertimento de aficionado, ni un ejercicio que se pueda mirar de soslayo. No somos un cónclave de nostálgicos ni de friquis del dato. Somo estudiosos del medio que nos tomamos muy en serio el hecho de que jamás se haya identificado y registrado debidamente esta parte de nuestra cultura impresa. Y de aquellas desidias provienen los actuales lodos hemerográficos.
Porque no se trata solamente de que ya no podamos acceder a los tebeos de los años diez, o veinte, o treinta del siglo XX. Es que no hay manera de catalogar algunas colecciones de los ochenta, ¡o hasta de los noventa!
A veces uno se pregunta en qué estuvieron tan ocupados los teóricos de entonces, tantos que se ocuparon del medio durante el boom, tantos que todavía acarician sus colecciones primorosamente preservadas en sus anaqueles acristalados. Así tenemos la literatura científica que tenemos sobre la historieta en España; así está el patrimonio de la viñeta.
Tebeosfera es la demostración del descuido o la irresponsabilidad de las generaciones precedentes (y de los gestores culturales de entonces, claro está; o de nuestra cultura en sentido lato, que también parte de culpa tiene), porque ofrecemos fichas aparentemente simples que han resultado sorprendentemente difíciles de construir. No hay ejemplares en bibliotecas ni hemerotecas. No hay colecciones completas. No hay registros en el ISBN. No se encuentran en el mercado de segunda mano. Etcétera.
He aquí un caso paradigmático (de tantos):

COMICSOR de LAIDA


Fue una colección que arrancó en 1975 y que hasta hoy no había estado bien catalogada, porque nunca antes fue determinado el número de ejemplares que la componían. Los registros de los libros que la integran invitan a la confusión (los editores tuvieron parte de culpa en esto) y, pese a acumular poco más de treinta años de antigüedad, no ha habido manera de completarla. Contamos, por fortuna con dos hombres de oro en Tebeosfera, Adolfo Gracia y Antonio Moreno, que han conseguido lo inconcebible: titularla correctamente, diferenciar las etiquetas cambiantes que le puso el editor, arrojar luz sobre los bailes de depósitos legales e ISBN's, ordenarla y datarla adecuadamente, y construir las fichas de números con las mejores imágenes posibles.
Ok, no son "novelas gráficas" (je, quién recuerda al Pájaro loco hoy; menos aún a Dagar), pero son tebeos que algún día, no hace tanto, hicieron las delicias de algún niño.

¿Qué arte hay más elevado que ese?


Nos faltan el 17 y el 21. ¿Alguien querría ayudarnos a completar la ficha?

Tebeosfera. Tiquismiquis de la catalogación.