lunes, 14 de junio de 2010

VARGAS Y LOS BURRÓN


Hace escasos días, falleció uno de los creadores de historieta humorística más importantes de México, Gabriel Vargas. Fue el creador de familias de personajes típicos de la sociedad mexicana que sirvieron, durante años, para reflejar las alegrías y penurias de la clase media (y baja) y para recrear el lenguaje popular, puesto que lo que se decía en las viñetas acabó inspirando el lenguaje de la calle.
Con ayuda de
Eduardo Soto y Alfons Moliné hemos creado su ficha en Tebeosfera, si bien no apareció su obra publicada en España.

GABRIEL VARGAS.

Tebeosfera. Incluso los de fuera.

domingo, 13 de junio de 2010

LAURA

El mundo del fanzinismo ha dado muchas figuras a la historieta en España. Una de éstas es Laura, firma con la que Laura Pérez Vernetti ha rubricado la mayor parte de su producción tebeística: desde sus más de 10 años en El Víbora con El Toro Blanco o La Trampa o su obra Susana (con Amaniaco), hasta las obras Las habitaciones desmanteladas, Macande, Nous sommes les maures, 11M. Once Miradas, Amores locos, El brillo del gato negro o Las mil y una noches; obras colectivas como El secreto de la alhóndiga, Guadalajara será la tumba del fascismo o Nuestra guerra civil.

Autora que también se ha dedicado a la ilustración y el diseño en publicaciones como Marie Claire o la revista italiana de ilustración erótica Glamour International, ha colaborado con grandes nombres de la historieta española como Antonio Altarriba y Felipe Hernández Cava. Adecua su estilo gráfico a cada obra en cuestión y siente una afinidad especial por las obras de carácter social con la mujer como protagonista así como por las historias en las que la sensualidad femenina juega un gran papel.

Nuestro director, Manuel Barrero, ayudado por la misma autora, ha confeccionado una ficha que incluye tanto su trayectoria profesional como su producción artística:


Además, también nos gustaría recordar algunas de las obras que esta autora ha visto publicadas en nuestro país, siempre gracias al buen hacer de nuestros Tebeditores, en especial a Adolfo Gracia, Manuel Barrero, Félix López, Andrés Álvarez y Jaume Vaquer, que han catalogado estos títulos en particular.


Tebeosfera. Tebeos con la mujer como protagonista y autora

sábado, 12 de junio de 2010

MODESTY BLAISE

Hace pocas semanas fallecía Peter O'Donnell, prolífico guionista y escritor británico conocido sobre todo por su creación Modesty Blaise, una aventurera fémina que se dedicaba a las mismas labores que James Bond y cuya imagen popularizaron los dibujantes Jim Holdaway y el español Enrique Badía Romero.
Con el motivo de esta necrológica hemos querido recordar a este autor haciendo pública su ficha, elaborada con esmero por Adolfo Gracia, Manuel Barrero y Antonio Moreno.




Y también aprovechamos para recordar a Modesty Blaise en las distintas publicaciones que ha disfrutado en España.






Esta última labor de catalogación la han llevado a cabo Félix López, Alejandro Capelo, Andrés Álvarez Pérez, Juan Manuel Bosque Sendra y Antonio Moreno.
Tebeosfera. También queremos ser referentes pop.

viernes, 11 de junio de 2010

EL DISEÑO DE LO INCORRECTO, DE JUNCO


Se publican muchos libros y ensayos sobre cómic, pero son pocos los que aparecen sobre lo que conocemos como humor gráfico. Es importante que se reflexione más sobre este asunto. Quizá sería conveniente recordar que esa viñetita pretendidamente graciosa que aparece en algunos periódicos (todavía) es un artefacto comunicativo poderoso, complejo, en el que puede anidar desde un chascarrillo dibujado hasta la síntesis de una crisis en el ámbito cultural internacional. He ahí a Westergaard, que acaba de jubilarse, cansado ya de que la sátira gráfica se haya vuelto "desinteligente".

Reseñamos hoy un libro sobre humor gráfico. Un texto teórico importante porque aborda el estudio de todo un medio con valentía y desde una perspectiva inédita, la del diseño. Se trata de una obra publicada en Argentina, pero escrita por un español, humorista también (como tal, firma Junco), que es doctor en Bellas Artes y profesor en la Universidad Complutense de Madrid.

Lombilla, humorista asimismo, aplica un escalpelo analítico sobre la obra para mirar en sus vísceras con perspicacia y nos descubre lo importante que es estudiar el humor y hacerlo con las herramientas adecuadas:

EL DISEÑO DE LO INCORRECTO. LA CONFIGURACIÓN DEL HUMOR GRÁFICO.

Tebeosfera. Con humor y con rigor.



jueves, 10 de junio de 2010

Jugando con la Luna

A finales de 2009, El Juego de la Luna, de Enrique Bonet y José Luis Munuera, fue elegida Mejor Obra Nacional en el festival Expocómic Madrid de ese mismo año además de ser nominada (y alzarse con la victoria) en algunas categorías del Salò Internacional del Cómic de Barcelona de este año 2010.

Un cuento para muchas edades, con distintos niveles de lecturas, hilvanado con mucho acierto por el guionista Enrique Bonet, es el lienzo en el que José Luis Munuera, que tanto éxito a cosechado en el mercado francobelga, pinta con preciosismo y bajo una hermosa bruma que nos abstrae tanto a los sueños como a los recuerdos de la infancia con sus historias casi olvidadas.

Nuestro director, Manuel Barrero, ha confeccionado una concisa y analítica reseña en la que desentraña los pormenores y detalles de esta obra que se ha ganado un lugar en nuestras estanterías:






Tebeosfera. Jugando con tebeos a la luz de la Luna

miércoles, 9 de junio de 2010

SUPERHÉROES E IMPERIALISMO

Son muchos los textos que se publican sobre el género de superhéroes cada día. Actualmente, sólo son superados en número por la gran profusión de documentos que se generan en todo el mundo sobre algunos géneros de manga. Pero, habitualmente, la mayoría de los trabajos escritos sobre este tipo de cómics, los de superhéroes, son recensiones, reseñas, repasos panorámicos y análisis que profundizan escasamente en cuestiones contextuales, aspectos socioecónomicos, narratológicos o políticos.
Hoy publicamos en Tebeosfera un documento especial, pues en él se usa un modelo de análisis de contenido poco común en la crítica sobre los cómics (y los filmes) de superhéroes. En este trabajo, su autor,
el profesor e investigador de la Universidad de La Plata Pedro Granoni, opina sobre la transmisión de ideales políticos de un sistema, el estadounidense, de cariz imperialista:

JUSTICIEROS DEL IMPERIO

Tebeosfera. El imperio de la crítica.

martes, 8 de junio de 2010

TEBEOSFERA 6 ARRANCA


Ya apareció el núm. 6 de Tebeosfera.

Y éste es su Editorial:

http://www.tebeosfera.com/editorial/num_6.html

Tebeosfera. El reto de la historieta.

sábado, 5 de junio de 2010

EL LARGO VIAJE POR EL HORROR EN LOS TEBEOS



En TEBEOSFERA hemos trabajado sobre el horror adscribiéndolo a un marco genérico concreto en el que lo monstruoso de origen sobrenatural es el elemento más destacable. JESÚS JIMÉNEZ VAREA quiso dejar claro este punto en el arranque del núm. 5 de nuestra revista y, partiendo de ahí, JAVIER ALCÁZAR escrutó entre gran cantidad de tebeos españoles para localizar las que podemos considerar como primeras manifestaciones de horror genuino en nuestros tebeos.

Preferimos evitar el salto de gigante que implicaba sumergirse en las publicaciones de horror modernas tal y como marca nuestro conocimiento de LA HISTORIETA DE TERROR EN ESPAÑA para entretenernos momentáneamente en las trazas del relato de miedo que había en LOS CUENTOS DE HADAS, así como del contagio de los terrores decimonónicos que se filtraron en series populares del estilo de: LOS VAMPIROS DEL AIRE, ANITA DIMINUTA o ROBERTO ALCAZAR Y PEDRÍN (AL MENOS EN SU LUCHA CONTRA EL HOMBRE DIABÓLICO). Algo de eso permaneció instalado en las aventuras de EL INSPECTOR DAN, serie policíaca en la que se definían unos villanos en unos ESPACIOS PARA EL HORROR que lamentablemente no perduraron en España bajo la dictadura de Franco, donde las políticas culturales del Movimiento desaconsejaban ciertas presencias en los productos dirigidos a los niños. Buena muestra de lo anterior la tenemos en que la parodia de los personajes representativos del género tampoco abundó en LA HISTORIETA HUMORÍSTICA BAJO EL FRANQUISMO.

Durante los años cincuenta, por lo tanto, España no participó en aquella EVOLUCIÓN DE LOS CÓMICS DE HORROR HASTA EL LÍMITE DE LO PERMISIBLE, que en los Estados Unidos llevó a que ciertos grupos de presión lograran instaurar un CÓDIGO DE AUTORREGULACIÓN entre los editores. Esto supuso un hito para el medio y para esta industria, pues la fiscalización de contenidos de los COMIC BOOKS DE EC COMICS, por ejemplo, se ha confirmado como uno de los capítulos más recordados de la historia del cómic, convirtiendo en leyenda unos contenidos que, ANALIZADOS HOY, PUEDEN DESPERTAR OTRO TIPO DE OPINIONES alejadas de aquella mitificación.


Independientemente de su calidad narrativa, lo cierto es que los cómics de horror de los cuarenta y primeros cincuenta aportaron estremecimientos y escalofríos que no cosecharían los aparecidos en la década siguiente, tanto los publicados a un lado del océano por sellos como DELL O GOLD KEY, como los que vieron la luz en el Reino Unido, aquellos HÉROES OLVIDADOS durante tanto tiempo: MAX "AUDAZ", SPIDER, STEEL CLAW, por citar a los más cercanos al relato terrorífico. EL DESCUBRIMIENTO DEL HORROR EN LOS SESENTA llegó por otra vía, a través del cambio de formato, colándose en publicaciones que iban destinadas a un lector más maduro, ahora que los cómics comenzaban a considerarse productos de consumo no sólo infantil. En España entró el horror tardíamente, a finales
de la década, con Dossier Negro, en 1968, para luego medrar en publicaciones como HISTORIAS PARA NO DORMIR, que rescataba historietas de este tipo dirigidas al mercado exterior, o la revista DRÁCULA, que intentó publicarlas aquí en primer lugar aunque con una mirada puesta en Europa.


Fue de nuevo en EE UU donde el género experimentó la mayor transformación, gracias también a su relegación a formatos muy concretos (el de magazine o revista) que explotaron con éxito empresas editoriales como Warren. Fue aquel un mercado al que acudieron un ejército de dibujantes patrios, en lo que se llamó “LA INVASIÓN ESPAÑOLA”, para reconducir la estética del miedo con sus sofisticados dibujos. Aquellos fueron a
utores de muy distinta formación o estilos, como VICENTE ALCÁZAR, ISIDRE MONÉS o AURALEÓN, por citar tres muy diferentes, que comulgaron allí con el nuevo enfoque del horror, ahora más centrado en el “monstruo interior” y en los recelos producto de la guerra fría. Con su buen hacer, nuestros artistas deslumbraron tanto al público americano como al español, puesto que esas historietas terminarían traduciéndose en nuestro país DURANTE LOS AÑOS SETENTA, en el panorama de euforia editorial que tuvo lugar a la muerte de Franco, como bien han recordado técnicos editoriales tales como MANEL DOMÍNGUEZ NAVARRO, FERNANDO LERIA o MARCEL MIRALLES.

Pero Warren no fue el único sello editor que explotó el horror en los cómics durante los setenta. La casa Skywald fue otro, que abundó más en lo grotesco y lo carnal, lo cual pudo apreciarse EN LAS HISTORIETAS DE PABLO MARCOS, más que en las obras de los españoles que recalaron en este sello. Lo cierto es que por esta época el horror se puso de moda, excitando los intereses de otros editores rápidamente, hasta de los que publicaban historietas sometidas al código, como Marvel, que añadieron mitos clásicos del horror a sus panteones superheroicos rápidamente, en series como LA TUMBA DE DRACULA, WEREWOLF BY NIGHT, o buscando personajes nuevos como MORBIUS, por ejemplo. Tanto en los magazines de Skywald como en los de Marvel hubo participación de autores españoles, en menor medida que en los títulos de Warren, pero lentamente fueron desplazados por autores de otras latitudes. Algunos latinoamericanos, pero sobre todo filipinos.


Argentinos y brasileños, sin embargo, fueron pocos. Argentina ha aportado OBRAS DE RELEVANCIA AL GÉNERO DE HORROR, indudablemente, que fueron publicadas en sus propias revistas CUANDO EL MERCADO ERA AÚN BOYANTE, o bien en publicaciones británicas o italianas, las más receptivas a los trabajos de estos autores. Una de las más destacables firmas de la historieta de horror argentina fue la de LALIA, dibujante del popular NEKRODAMUS. Otro argentino digno de recuerdo por sus densas atmósferas fue MANDRAFINA, autor de historias que utilizaron al monstruo como una manifestación ideológica, caso de EL HUSMEANTE.

Si los argentinos han descollado en algo ha sido en el género “opuesto” al horror, el humor, una de cuyas variantes, el humor negro, fue la especialidad de FONTANARROSA. Por más que lo humorístico se sitúa en el punto diametralmente opuesto a lo horripilante, en Tebeosfera quisimos penetrar en los extremos del humor para intentar comprender ambas manifestaciones. Aquí intervino el humorista Lombilla, para describir magistralmente las BURLAS PRIMITIVAS DEL MIEDO, las claves para comprender esa vertiente denominada HUMOR NEGRO, y tratar de uno de los focos actuales del terror, el terrorismo, que DEL HUMOR GRÁFICO TAMBIÉN SE OCUPA. En España, durante aquellos procelosos setenta, el humor macabro directamente basado en los mitos del horror clásico fue moneda común en algunas publicaciones, siendo muy popular en esta disciplina ALFONS FIGUERAS, y descolló también alguna creación del gran Jan, caso de EL ULTIMO VAMPIRO.


También viajamos a otras latitudes para conocer sus aportaciones al género del horror. Sin salir del continente americano, pudimos saber de buena mano que LA RELIGION Y LO SOBRENATURAL FORMAN PARTE DE LOS QUADRINHOS DE TERROR BRASILEÑOS; y, dando un salto al otro lado del mundo, comprobamos como las creencias ancestrales y los fantasmas familiares HAN SIDO EL ALIMENTO DE LA HISTORIETA DE HORROR NIPONA. Fue sorprendente comprobar que esto mismo ocurría con LA HISTORIETA FILIPINA DE HORROR, en una cultura que fue española durante mucho tiempo y cuyos autores, paradójicamente, serían los que fueron desplazando a los españoles de las revistas de cómics americanas de forma paulatina. Fueron precisamente los filipinos los que más intervinieron en las publicaciones de horror de DC COMICS, un sello que se replanteó el tema de la culpabilidad humana como alegoría de lo aberrante (lo cual plasmó magistralmente el autor ALEX NIÑO) y que nos brindó series tan atractivas como I... VAMPIRE, que recalaban en esa idea de mostrar el interior del engendro hasta hacerlo reconocible y nuestro.


En los ochenta se replanteó el género a través de varias vías en los Estados Unidos. Por un lado, los editores de la última etapa de Warren concibieron unos guiones desprovistos de peso pero con ideas interesantes sobre las nuevas fuentes del miedo en una sociedad ahora bajo el paraguas de la ciencia: EL HORROR A LO DESCONOCIDO HABÍA SIDO MITIGADO, PERO SE HABÍA AMPLIFICADO EL HORROR DE LO INCIERTO. Por otro lado, los editores de DC Comics siguieron explotando los horrores clásicos en obras como Swamp Thing, una serie que se benefició del magistral estilo de BERNIE WRIGHTSON. Y ambos tipos de editores coincidieron en usar a estos autores para proceder a explorar los miedos humanos en una sociedad nueva donde la deformidad y el dolor habían pasado a ser UNA FORMA MÁS DE ESPECTÁCULO. Esta transformación del género la conocimos en España de un modo gradual, porque el horror fue capitalizado casi en su totalidad por un editor, Toutain, que convino en reproducir constantemente materiales publicados en EE UU diez años atrás. Es decir, aquí se combinaron las propuestas clásicas, como las dibujadas por JOAN BOIX, con otras más aventuradas, propuestas frescas sobre la instalación de los monstruos en nuestra vecindad, que en eso consistía la magistral obra KRAKEN.


En la década siguiente nos invadió el horror relativista de la posmodernidad. Ahora los guionistas de este tipo de historietas decidieron desprenderse de los herrajes clásicos para abordar el relato de miedo cómodamente instalados en el trasvase intercultural. Tiziano Sclavi, creador de DYLAN DOG, fue uno de los que mejor supieron profundizar en esa idea de que los monstruos estaban más arraigados en nosotros que en nuestras proyecciones fantásticas. Creaciones similares, como el investigador de lo oculto DAMPYR, otra serie italiana, llegaron para refrendar esta idea. Es decir, a partir de ahora lo que parecía interesar al lector era que la historia estuviera contada desde el otro lado, desde la perspectiva del monstruo. No nos sorprendió, entonces, que el protagonista de una serie pudiera ser un muerto en busca de venganza, como THE CROW. Y de ahí el gran éxito de LA SAGA DE SWAMP THING, sobre todo cuando tomó las riendas de la serie el británico ALAN MOORE, un guionista excepcional pendiente de la supremacía de lo individual sobre lo social, que dio varias vueltas de tuerca al género, y no sólo con la serie aquí conocida como La cosa del pantano.

Otros guionistas de la época profundizaron sobre turbaciones más íntimas, ahora que la exploración del miedo se había centrado en el alma humana. Por ejemplo, Neil Gaiman se centró en lo que denominamos LA MATERIA DE LOS SUEÑOS EN LA SERIE SANDMAN, que no era otra cosa que escarbar en los temores infantiles. Jamie Delano, por su parte, hurgó en la herida de los miedos subyacentes en la fe religiosa en HELLBLAZER, una obra trasgresora sobre la condenación divina, fuente de tanto temblor. En verdad, gran parte de las innovaciones que al género aportó el subsello VERTIGO, de DC, orbitaba en torno a esta idea: superar los tabúes tradicionales nos permitirá enfrentarnos a los nuevos miedos, a los que surgen, de hecho, de nuestras acciones. En este sentido, obras influidas por los autores de Vertigo, como alguna de las que publicó en España COROMINAS, dieron un paso adelante en la mostración del más formidable monstruo de todos: el asesino desquiciado pero humano.

Los noventa no sólo nos mostraron la cara más descarnada y vil del miedo, también fue un periodo en el que los géneros experimentaron múltiples cruces y comenzaron a aflorar híbridos donde el horror era mero invitado. Esto ocurrió con series tan populares como HELLBOY o THE GOON. Y a partir de aquí, con el horror como telón de fondo surgieron argumentos en los que se formuló la idea de que los monstruos ya se habían instalado definitivamente en el tejido social y nos tocaba convivir con ellos forzosamente. Esta idea, que subyace en series como RAPACES, por ejemplo, se aprecia más claramente en los cómics “DE ZOMBIS”, todo un género por sí mismo en el que los muertos andantes se han visto tradicionalmente como una alegoría de la población aborregada, adocenada por el consumismo, o, en el comienzo del siglo XXI, como advertencia del peligro de LAS NUEVAS PLAGAS Y PANDEMIAS.


Hoy en día el horror convive en los cómics con otros géneros, hibridado en todo tipo de historias. Se han lanzado miradas a un terror no tan evidente, anclado en los fantasmas de la adolescencia o aún más íntimos, pendientes de lo no visible,
LO NO PRESENTE. Se sigue utilizando el horror como elemento de anclaje, pero muchas veces como MERA SILUETA de la amenaza que nos presenta el relato. Y desde luego se persiste en retorcer el género para hinchar la vena paródica, EN LA CARICATURA DEL CRIMEN, y descubrir la risa tras los pliegues más sangrantes y brutales de los agentes del miedo. En España hemos asimilado las tradiciones del género y los jóvenes autores siguen esgrimiendo ESTE TIPO DE ARGUMENTOS EN SUS HISTORIETAS, sin excesivos aportes propios u originales, pero los suficientes como para mantener viva la llama del horror en nuestros tebeos.












Todo esto ha sido posible gracias a: J. Jiménez Varea, Javier Alcázar, Manuel Barrero, Antonio Martín, Enrique Martínez Peñaranda, Francisco Tadeo Juan, Agustín Riera, José María Baena, Adolfo Gracia, Alberto García, Alfons Moliné, Antonio Santos, Oscar De Majo, L. Watt-Evans, Carlos R. Martínez, Javier Mora, Federico Moreno Santabárbara, Steve Holland, Lombilla, Jaume Capdevila, David A. Roach, Félix Velasco, José Joaquín Rodríguez, Alejandro Cáveda, Marco Tulio, Ricardo Vigueras, Alejandro Romero, Javier Mesón, Antonio Moreno, Félix López, Rodolfo Martínez, Antonio Pineda, Rafael Ruiz-Dávila, José Manuel Hinojosa, Álvaro Pons, Koldo Azpitarte y Santiago García.

Y a Los Tebeditores.



Gracias a todos por hacernos estremecer.


Tebeosfera. ¡Un número formidable!

viernes, 4 de junio de 2010

EL CICLO DEL HORROR


Cuando comenzamos con el presente número de Tebeosfera, el 5, allá por el 20-N de 2009, nos las prometíamos felices. Todo un género por abarcar. Tanto por revisar y por referir. Tanto por catalogar y descifrar. Arrancamos con alborozo, para qué negarlo, con trabajos sobre las raíces del horror y un texto de Javier Alcázar, a los efectos coordinador del número, en el que descubría los primeros ejemplos de historietas de horror genuino publicadas en España.

La empresa ha sido pródiga, y no sólo hemos revisado exhaustivamente el horror en los tebeos españoles, también lo hemos analizado en otras tebeografías, para con ello conocer mejor la nuestra. Y el equipo de colaboradores de Tebeosfera, esos infatigables tebeditores, han alumbrado durante este tiempo un catálogo formidable: lleno de horrores pero grandioso (lo estrenamos en diciembre de 2009 con 10.000 colecciones, pero es que hoy ya casi son 10.500).

Tras un sumario muy generoso, seis meses y medio después, ha llegado la hora de echar el cierre al número. Y completamos el círculo con un artículo del mismo que lo empezó todo, Javier Alcázar, que ya se ha ganado un puesto en el panteón de los teóricos españoles por su paciencia y encono. Gracias a su esfuerzo, más el combinado de todos los colaboradores de Tebeosfera, disponemos del recorrido más atento y amplio sobre el género. De lo cual es broche este artículo que nos habla del cómic de horror español más reciente:

VIEJOS HORRORES PARA UN NUEVO MILENIO

Tebeosfera. Cerramos el círculo del miedo.


jueves, 3 de junio de 2010

DEL FANZINE HASTA EL HORROR

Los autores de historietas españoles no se han preocupado en exceso por el género del horror en los últimos años, con la salvedad de lo que se ha ido sirviendo en fanzines y en lanzamientos de pequeños sellos que tuvieron corta vida.
En los finales noventa se obstinaron los fanzinistas por retorcer el género en lo paródico y en el exceso (sexual hasta lo brutal, violento hasta lo gore) en producciones de variada índole, de las cuales tomaremos varios ejemplos: HISTORIAS HORRIPILANTES, del sello Subterfuge, que disfrazaba su oferta underground de tono cafre con una estética similar a la de los cómics de EC. KILLER TOONS, publicación cordobesa ya mencionada en este blog que compartía con la anterior irreverencia y brutalidad desmedidas. WOLVES, lanzamiento granadino con la licantropía como eje en la que despegaba el ilustrador Barony. O TRECE, revista malagueña que intentó la distribución nacional (y hasta internacional) con una oferta atractiva pero sin suerte en nuestro mercado, ya por entonces agonizante.
Las últimas obras mencionadas tienen en común que eran andaluzas, como lo fue en su día el lanzamiento
BOCETOS, cuyo último número (el 2) suponía un anticipo de lo que sería años más tarde el cómic de horror CTHULHU, con los mismos autores y el mismo planteamiento). A esta tierra hemos llegado tras repasar ayer con desparpajo a los KILLER TOONS, revista que resurgió de sus cenizas en la primera década del siglo XXI para aportar más caña al interesado en el terror directo y en el horror satírico, dándose cita en sus páginas de nuevo el grupo de autores que habían medrado en los noventa: Cáceres, Zonum, Infantes, El Juan Pérez, Raúlo...
Hoy, además, queremos recordar algunos de los trabajos del último mencionado, Raúl Cáceres, autor cordobés de maneras desmesuradas que ha destacado en la realización de historietas pornográficas pero tintadas de sangre. Sus adaptaciones de argumentos clásicos del erotismo y la pornografía se convierten en páginas pegajosas y purulentas, que conducen al lector a un estado de repulsa o excitación, sin que haya término medio. Nosotros recordamos tiempo ha Aguas calientes, una de sus mejores obras (imbuída sin duda de un horror que podría definirse como "de la España profunda"), y ahora ofrecemos aquí su ficha y las de sus trabajos más recientes vinculados con este género:
Lo hicieron posible: Antonio Moreno, Rafael Ruiz y Manuel Barrero

Tebeosfera. Del fanzine a lo pornográfico sin vacilación.

miércoles, 2 de junio de 2010

DIBUJOS ASESINOS: KILLER TOONS

El horror no sólo se ha hecho para los tebeos.
También se hizo para los fanzines, que son las publicaciones donde más libertad, se supone, gozan los autores, y donde la experimentación y el desbarre alcanzan cotas más elevadas.
Así ha ocurrido también con nuestros fanzines de los últimos años, en los cuales la curiosidad juvenil (y ya no tan juvenil) por el sexo y la violencia se ha vuelto más cruda que sincera, más pornográfica que explícita.
Un ejemplo de este otro extremo del horror, que se toca en sus límites con el terror, es Killer Toons, publicación cordobesa con dos flamantes nuevos números en circulación que nuestro reseñista más temerario, Antonio Santos, ha decidido reseñar sin miedo, ni al zombi ni al tapujo, agradeciendo la plétora pero criticando a la crítica:

KILLER TOONS. TODOS LOS TERRORES, ABRASIVOS Y SOCARRONES

Tebeosfera. Ejercicios de crítica inéditos.

martes, 1 de junio de 2010

TEBEOS DE HORROR EN LA ESPAÑA DE HOY

Tras meses de repaso, tanto diacrónico como sincrónico, al género del Horror en los cómics, parece que por fin ha tocado el turno de defender los tebeos que supuran terror sobrenatural en nuestro país. Que también los hay.

Como comentábamos hace un par de días, la heterogeneidad es, quizá, el rasgo más distintivo de la producción de miedo en nuestros tebeos en la actualidad (a falta de unos diez o veinte años en el futuro que nos den una imagen más global, y en el tiempo, de lo que hoy se hace).

Desde revistas con proyección internacional como Cthulhu a antologías de relatos breves como Desde el Abismo, pasando por fanzines colectivos (Frenzy) o tebeos autoeditados (Aurora Sombras), sin perder de vista los cómics que retoman personajes de nuestro pasado cinematográfico (los dos títulos protagonizados por Waldemar Daninsky) o las siempre presentes obras más personales de autores como Corominas, e incluso algunas que nos llegan desde hispanoamérica (Legión).

Nuestros esforzados tebeditores han sacado fuerzas de flaqueza para catalogar obras que sirven para dar los últimos coletazos a un número especial cuyo final está ya cerca y que da buena cuenta de la enorme labor de equipo que se hace, día tras día, en Tebeosfera: Manuel Díaz Bejarano, Iván Olmedo, Alberto García, Manuel Barrero, Javier Vidiella, Félix López, Ismael Sobrino, Andrés Álvarez, Adolfo Gracia y Rafael Ruiz.





Tebeosfera. Desde España con horror.