sábado, 10 de noviembre de 2007

HEROES (la serie de TV)

HEROES. O EL EXPOLIO QUE PASA POR HOMENAJE

por Antonio Santos (de la serie La voz en el desierto/29)


«Exceptuando las puestas en escena y alguna que otra trampa narrativa exclusiva del medio en el que se desarrolla, Heroes no contiene un solo personaje, tópico, cliché o situación auténticamente original»


Lo han vendido como el acontecimiento televisivo del milenio; han asegurado que su interminable caudal de sorpresas helarían nuestra sangre en las venas; treparon a la cima asegurando que ofrecían algo nuevo, único, inédito; han pegado a la pantalla a un billón, o dos, o tres, de espectadores que lo suspendieron todo (menos su respiración) aguardando la siguiente descarga de maravilla catódica. Tebeos, camisetas, DVDs… todo un jugoso merchandising. En resumen: es HEROES y no has visto nada semejante jamás de los jamases…

Falso y fatuo efecto propagandístico.

Datos técnicos.-

Rumbosa serie de televisión estrenada en el canal SCI-FI (tele de pago, la que va a sepultar a la que no va por cable) de veinticuatro episodios y cuarenta y dos minutos de duración cada uno. Por tratarse de una serie de TV con una lista tan extensa como agotadora de actores, secundarios, directores, guionistas y los del catering, la suprimimos. Destacaremos, no obstante, de entre sus creadores a JEPH LOEB (el del cuento del canto de kryptonita) y BRIAN FULLER (el creador de la deslumbrante e ingeniosa TAN MUERTOS COMO YO). A destacar el impepinable cameo del inagotable STAN LEE (¡que alguien le incluya en un viaje del INSERSO, por Dios, y se deje de guiños ante las cámaras!), en esta ocasión disfrazado de chófer de autobús artrítico.

Es muy posible que topemos con un lector que desconozca del todo qué es Heroes (lo cual lo convierte, a los ojos de sus millones de fanáticos seguidores, en un peligroso hereje NEGACIONISTA del CAMBIO CLIMÁTICO). Para esa mayoría, Heroes es como recibir al ESPÍRITU SANTO en la forma de teleserie en su sala de estar, ironía ésta a costa de la supuesta masiva respuesta que la serie ha tenido entre el vulgo populacho plebe que consume sus horas ante la TV. Así que vamos a rehabilitar a este lector ante los ojos de los HEROICIDADOS haciéndole un rápido resumen del ingenio.


De qué va.-

¿El lector ha leído X-MEN, LOS VENGADORES (nuevos, viejos, de esta o aquella costa…), DRAGON BALL y en especial, WATCHMEN? ¿Sí?

Pues ya está.

¿El fenómeno electrizante?.-

Exceptuando las puestas en escena y alguna que otra trampa narrativa exclusiva del medio en el que se desarrolla, Heroes no contiene un solo personaje, tópico, cliché o situación auténticamente original, o que nosotros, los veteranos lectores, no conozcamos desde siempre. Para nosotros no hay ni maravilla ni sorpresa, solo engaño hábilmente urdido.

Es indiscutible e incuestionable, y esa es la gran baza por la cual apuestan sus creadores, que casi todo el mundo es totalmente ajeno a estos conocimientos y para quienes la serie constituye, por tanto, un pavoroso impacto de novedad, drama y espectáculo. Esa baza, empero, se apoya sobre una base errática y endeble: esa gran-gran masa de telespectadores pueden ser de los “listos” que ya están “vacunados” contra la dañina “puerilidad” que contienen los tebeos, y cambiarán de inmediato de canal. Porque si no pierden su tiempo yendo al cine a ver a SUPERMAN, a BATMAN, a SPIDER-MAN, a los X-Men o a LOS 4 FANTÁSTICOS, ¿de veras esperan que pierdan cuarenta y dos minutos de sus valiosas vidas viendo supertipejos blandiendo en ristre sus superhabilidades de cartón piedra, racionadas en exhibiciones de veinte segundos o menos, mientras previamente les han hinchado de diálogos absurdos, bombardeados por una banda sonora que anticipa catastróficos sucesos que luego jamás se producen?

De este modo, Heroes se destina, inevitablemente, a la masa de lectores (y sobre todo, de freakies) que pisan un terreno ya familiar. Los más ven en Heroes la decente adaptación de X-Men en televisión; otros a la JLA, o la JSA, a Los Vengadores o cualquier otro supergrupo. Los freakies se limitan a sintetizar por absorción y metabolizarlo luego en energía que gastan en los foros o sus blogs vertiendo sus filias y fobias con una desvergonzada propiedad sobre el tema, como si ellos fueran los auténticos padres-dueños de un producto que en absoluto les pertenece, al cual sólo se les permite curiosear un rato, pues son incapaces de crear, sólo de denostar.

Concederemos a Heroes el loable deseo de ayudar al mundillo del cual procede y así disparar las ventas, un tanto de capa caída, nos dicen. Para eso, destila género por doquier. Pero la veleidosa velocidad como una obra televisiva se encumbra también la hace olvidable, y desde luego no ha tenido ningún efecto, perceptible o notable, en el aumento de las ventas o un renovado interés o reenganche de lectores. No hay nuevas legiones de chavales comprando tebeos a mansalva, fascinados y estupefactos. Solo los tipos de siempre y algún despistado.

Ni tampoco vemos a esas masas de fervorosos HEROCONVERSOS que saturan las convenciones de Heroes (!) cargando con tochos de tebeos, espoleada su curiosidad por el aguijonazo que constituye la serie de sus amores. No se sienten particularmente decididos a ampliar sus nociones por los veteranos (Super) héroes en que se basan los héroes de sus amores. No vemos a ninguno de esos heroconversos que estiran en actitud triunfal los brazos al cielo, imitando al nipón regordete y entusiasta de la serie, luego sentados en un rincón leyéndose la pavorosa confabulación de Watchmen (eso sí que fue un fenómeno electrizante) poniendo gradualmente los ojos como huevos duros al percatarse de cuan semejante es la trama pergeñada por el DIOS DEMONIO ALAN MOORE de la que intentan combatir sus queridos héroes catódicos de sus amores.

Porque Heroes vende la engañosa fábula de desarrollar un material genuino. Loeb puede haber tenido un golpe de suerte creativo y, sí, empleando los viejos y queridos esquemas, ideado una genialidad propia e inesperada. Fuller (a cuya competencia ya hemos aludido con un conspicuo ejemplo; en Heroes, ese talento brilla por su ausencia) está allí para pulir el producto encajándolo en los engastes televisivos.

No ocurre así.

Se han limitado a expoliar (palabreja de moda últimamente) ciertas obras (Watchmen hasta lo indecente) disfrazándolo lo suficiente para evitar demandas, adaptando los diálogos a las circunstancias exigidas. Y finalizan la temporada rotundamente con KINGDOM COME, del cual copian, con igual desparpajo, el sacrificio del CAPITÁN MARVEL, o SHAZAM, como intenso colofón A de la serie.

Luego saquean de EVIL DEAD 2 el final ideado por SAM RAIMI para las histéricas aventuras del hiperactivo y sufrido ASH, trasladando a nuestro japonés favorito a las entrañas del tumultuoso medioevo nipón…

Televisión de baja intensidad.-

Se habla de la revolución que está padeciendo el formato televisivo, presionado por la fuerte relevancia que Internet, DVD, PSP, etc., está teniendo en nuestra sociedad, regenerando los conceptos de ocio, información y difusión de nuestros terrores favoritos. Husmeando el cambio, la TV ha respondido con una fuerte apuesta, como podemos verificar en series como ROMA, LOS SOPRANO, DEADWOOD o THE SHIELD, teleseries muy poco convencionales que han supuesto hitos colocando en apuros a la programación más tradicional. Heroes, nos dicen, se encuadra entre estas primeras espadas de la nueva TV, pero es falso. Ha tenido y desaprovechado la oportunidad de marcar diferencias… al menos, en su primera temporada.

Una recordada serie, THE FLASH, con sus obvias limitaciones debidas a la época y al dudoso buen criterio inversor de los productores, pese a todo resulta más audaz y original, espectacular e innovadora que Heroes, que cuenta con unos recursos mucho más sofisticados y costosos, e incluso, una población de espectadores más receptiva a su oferta.

Hay que observar que algunos actores parecen cohibidos con sus papeles, mermando con eso la eficacia del personaje que interpreta, y restándole puntos a una trama en la cual se pide a gritos un segundo (o tercer) supervillano “de campo”, pues desde luego en Heroes abundan los héroes, pero escasean las amenazas para las cuales viven y evitan.

Defecto también a destacar en Heroes es su extensión, ¡veinticuatro episodios para narrar algo que podía hacerse en quince! Debido a su casi interminable prólogo, empleado para mostrarnos la extensa galería de personajes, no es hasta casi su mitad cuando la trama empieza a entibiarse. Hasta entonces, nos apaciguan con unos pocos “milagros” puntuales, algunas exhibiciones de breve duración y mucho-mucho suspense, tejiendo las hebras de un culebrón digno de la categoría de DALLAS, en el cual se nos insinúan relaciones incestuosas, malvadas brujas conspiradoras y familiares perdidos en la bruma de la distancia y el tiempo a troche y moche. Todo está interconectado al modo de una MASONERÍA supergenética. Ninguno de los miembros de esta fábula es, en el fondo, un desconocido para el resto. Poseen vasos comunicantes por doquier, ya sean sanguíneos, de amistad o negocios.

Parecen recrear el PANTEÓN GRECORROMANO, mas con acento de Tejas.

Intuimos que originalmente el proyecto era más breve y compendiaba únicamente hasta el momento en que la ANIMADORA, la chavala con los asombrosos poderes de regeneración de LOBEZNO, era salvada in extremis. (Personaje ataviado y extraído, por cierto, de BODY BAGS; encarna a la exuberante y belicosa PANDA.) Pero, y en respuesta al buen SHARE obtenido, proyectaron en firme la gran saga que podríamos denominar “Del hombre nuclear”, la baza ante los estudios como eventual segunda temporada.

Loeb, quien debería aportar, merced a su bagaje, la diferencia que Heroes se supone hace, únicamente demuestra sus limitaciones; es capaz de desempeñar un eficiente trabajo rutinario, pero nunca brillante. En SMALLVILLE, donde ejerce funciones semejantes a las de Heroes, tampoco se ha lucido; quizás un poco porque el material tampoco se lo permite (y hasta donde ha podido meter la mano, lo ha hecho mal, intoxicando la serie de falsos tribalismos y pseudomitología indígena.) Pero Heroes es su juguete. Puede montarlo a su capricho. Pintarlo como guste. En vez de eso, ha reafirmado su condición de veleidoso niñato, lleno de ínfulas y escaso talento, miembro de aquella presuntuosa hornada de mediados de los 1990 que se iban a comer a las majors (MARVEL, DC COMICS) y a las que terminaron mendigándoles trabajo, tragándose todas sus bravatas con amargo sabor a hiel.

Que Heroes se destine al consumo de un vasto sector de público, haciéndola rentable por saturación de espectadores, no es óbice para que, dentro de sus márgenes, no se hayan esmerado creando un producto mucho más brillante.

Ese talento anida en ellos.

El paisano de la tierra del Sol Naciente.-

Como Loeb y su camarilla nos han tomado por tontos (aunque se defiendan, sonrientes, diciendo que “hacen homenajes”) se creen que no hemos reparado en que también se han comido un importante pedazo de Dragon Ball, trasuntándolo en el simpático (aunque con tendencias tediosodepresivas) personaje nipón; en efecto, es la transposición del hijo de VEGETA (¿lo recordáis? El pelopincho dotado de la filosofía de NIEZTCHE) y de uno de los soldados de las fuerzas de elite de FREEZER (¿lo recordáis? La lagartija que se negaba a morir), capaz de detener el tiempo mientras contuviera el aliento.

Además, el paisano puede deslizarse, de forma caótica, por el tiempo, pero promete controlar mejor su poder en sucesivas temporadas.

Para constatar la importante contribución del MANGA, Loeb trae a primer plano de la pantalla otros fetiches de la producción japonesa, como MAZINGER Z u otros personajes igualmente reconocibles de su vasta iconografía.

Loable intento, pero….-

Suponemos que a aquellos que tienen su primer contacto con el estrambótico mundo de los Superhéroes, esta serie los puede tener ciertamente magnetizados, y quizás sean más proclives a verse una ESPIDERMANADA u hojear con pudor menos vergonzoso algún cómic. Pero aunque Heroes intente refrescar el género, y sea esta su primera y noble intención, la cual aplaudimos y apoyamos sin dudar, no creemos que hayan hecho mucho por la salud y el fortalecimiento del medio.

Loeb no se ha molestado en pedirles a sus colegas y rivales del medio (aunados en una causa común: su supervivencia) un poco de ayuda. Entre los guionistas de la teleserie no figura ningún autor de cómic, ni siquiera como sugiriendo alguna sinopsis. Aunque ¿para qué? ¿No hemos señalado que cuanto han hecho ha sido saquear tebeos enteros? ¿Por qué iba a contactar con autores y preguntar si se les ocurre algo que pueda ayudarles?

Quizás esta carencia cambie con la inminente segunda temporada, la cual se está promocionando como si fuese el ADVENIMIENTO de JESUCRISTO. Pero atentos a la jugada: esta segunda temporada debe ser mucho más sucinta y espectacular (esto, especialmente) que la primera. La pregunta es: ¿están a la altura? ¿O quedará Heroes finalmente reducida a una farfolla ampulosa y huera, agua de borrajas por ordenador…?


Recapitulando.-

Ser absolutamente críticos y devastadores con Heroes tampoco es justo. Su ameno contenido, que afortunadamente va ganando interés e intensidad conforme progresa, merece destacarse en términos positivos, y reconocer que se trata de una propuesta simpática y de mesurada audacia, en la que destacan pequeñas y recurrentes estrellas televisivas (y caducos mitos del celuloide devenidos en su fama) y, por supuesto, ya comentado, un inevitable de estos eventos: Stan Lee.

Quizás hayan deslumbrado al mundo entero con este mañoso producto, pero a los veteranos lectores nos ha dejado fríos con su trama y sus familiares personajes, despojados de sus vistosos uniformes y ataviados de “personas corrientes”, pero aún así cada cual con características propias y definidas.

Aunque de una sociedad en la que el correo del lector de MICROMANÍA publica una carta en la cual el remitente sostiene que EN BUSCA DEL ARCA PERDIDA es una copia de TOMB RAIDER (!), ¿qué se puede esperar?

Lo mejor.-

La serie es, cuando menos, digna.

Pudieron cometer tropelías aún mayores.

Lo peor.-

Parafraseando al intrépido FORD FAIRLANE: Alan Moore, PAT MILLS, ROY THOMAS, BILL MANTLO, etc., deben de estar revolviéndose en sus tumbas, si no fuera porque todavía siguen vivos.

Una inquietante observación.-

Nada vende un producto como su aparición en la TV. Heroes plantea esta curiosa y fantasiosa hipótesis, no obstante: a tenor de los avances científicos que pululan a nuestro alrededor y cuantos se dicen que aún deben de venir… ¿Heroes nos está preparando para la llegada de criaturas con superhabilidades, sea ésta más o menos próxima?

Reseña por Antonio Santos

miércoles, 7 de noviembre de 2007

BRAM EL YACOI

BRAM, por Pallarés y Cáceres

Una segunda edición bienvenida de un material publicado anteriormente pero en condiciones que no satisficieron todas las pretensiones y deseos de los autores. Bram, una de las creaciones de fantasía heroica surgidas de aquellos optimismos editoriales de Planeta-DeAgostini en los tiempos de la ufana línea Héroes Bárbaros, aparece ahora editado con el apoyo del Centro de Ediciones de la Diputación de Málaga, con todos sus grises en su sitio, con todos sus negros en su sitio y con toda su furia interna y su sabiduría narrativa, que la tiene y no ha perdido fuelle desde su aparición primera.

La reseña debería seguir relatando qué y cómo es Bram, cuáles son sus cualidades y cómo es que aparece ahora, en este tiempo de sequía de fantasía heroica en nuestra piel de toro (dejad que estrenen Conan en 2008 y veréis). No diré nada, salvo señalar que el satinado no le viene bien al género. Reproduzco a continuación el prólogo escrito para este tebeo, obra de este humilde escriba, que da fe de lo que para mí ha significado la obra de Pallarés y Cáceres:

«BRAM el yacoï

Existe una zona recóndita en nuestro cerebro que sirve como puerta a la imaginación más impetuosa. Es una zona esquinada y oscura, callosa. Es un lugar que no se visita a menudo y a la que sólo algunos privilegiados saben llegar... Inmiscuirse allí es sumergirse en miles de mundos que habitan en uno, esos que supieron describir los literatos del realismo mágico; como Jorge Luis Borges, escrutador inimitable.

A ciertos mundos, a ciertas epopeyas, a determinadas piedades y a ciertos horrores solamente se llega hurgando en esa llaga, apurando la imaginación hasta más allá de las fronteras permitidas. El mundo de Bram está al otro lado de esa frontera. A él se llega tiritando de terror, sudorientas las palmas ante la evidencia del enfrentamiento armado o del combate con lo innominado. Quienes nos fuerzan a este placer, a este ahogo que proveen algunas historietas, son dos autores ligeramente fuliginosos. Miguel Ángel Cáceres, por su entintación basta y generosa, sin concesiones a la claridad, como una mancha de furia. José Miguel Pallarés, por su literatura de fraseo breve y nervioso, que le da un valor oral al relato, como de confesión entrecortada que se escucha al moribundo.

El resultado son historietas crudas, de imágenes sólidas, bruscas, musicadas por frases destellantes y lapidarias, que retumban en la viñeta. Su esfuerzo no cae en saco roto y cumplen su objetivo: te estremeces.

Para hacer Bram, una historieta de espada y brujería, sus autores quisieron aportar al lector tanta acción como espanto. Ya Rafael Llopis nos recordaba que el ambiente no determina más que la forma y estilo del relato, siendo su meollo la vivencia de lo numinoso, lo cual es como un poso primitivo que viene de muy antiguo. Ese cruce de planos real e imaginario que es el cuento de miedo, con la fantasía heroica aquí una fisicidad inmediata y próxima: La disposición en un mundo arcano y periclitado nos intranquiliza, la ruptura de la lógica se hace norma común, y lo numinoso es invitado siempre sin previo aviso.

Teniendo el escenario, solamente faltaría el personaje. Y la historia, claro. La historia parece fácil de obtener puesto que ya nos han indicado los que mucho saben que la ficción se soporta sobre contados pilares. Según el mentado Borges se apoya en cuatro historias elementales. Según otros, el límite está en el centenar. Como nos situamos en un género concreto el conjunto de historias posibles de contar son escasas, esquemáticamente, si bien pueden ser infinitas en cuanto a modo. Una aventura de un héroe bárbaro consiste generalmente en un viaje, un trayecto ritual que sirve de aprendizaje (en el amor, en la venganza, en la astucia), e implica un descenso al infierno. Las aventuras de estos héroes son relatos de sus fracasos y aciertos según doman lo numinoso con mitología, con tecnología, con religión o con magia. Si nos referimos a Bram, con furor también. Con una cólera que no se apaga, que no cede, porque su mundo, ese que es vigilado por Olgar, es patria donde reina el fragor y el hedor de la batalla.

Bram dicen que nació en la estepa de Izurkán, allí donde el degüello es práctica común, el sexo es sucio y el amor no está. Dicen que no titubeó al sufrir el nagkún de niño, si bien tanta fortaleza no le predispuso a una corona o a una toga, antes bien al contrario: a la soldadesca, al pillaje, a la huida y a la contrata mercenaria. Al desamor hiriente (tanto con Xila como con Lust) y, siempre, a la truculencia; condenado a hallar en su camino el pozo de ponzoña y el foco de la hechicería.

...

Me esforzaré por salir de estas viñetas, pues apresan, para intentar no ser críptico: Bram nació en 1996 en la mente enfebrecida de Pallarés. La idea era aportar un personaje nuevo, de fantasía heroica y de creación española, a las líneas que pretendía entonces abrir Antonio Martín en Planeta-DeAgostini. Y pudo publicarse una avanzadilla, “Ratas en el laberinto”, en el tebeo Relatos Salvajes que esta editorial puso a la venta en noviembre de 1997 (un número único que presentó también a los bárbaros Nit, de Juan Carlos Cereza, Isaac M. Del Rivero; Sahana y Yunque, de Ramón y Barba; y un salvaje hijo de la paciencia de Xalabarder).

Pallarés siguió pariendo oscuros relatos de Bram con idea de publicarlos a modo de serie dentro de algún tebeo de Planeta, o bien recogerlos en un libro de cómics. De tal guisa, y estimulado por el inédito apoyo en ciertas literaturas latinoamericanas (he aquí el laberinto caprichoso, he aquí la deformación de la realidad, he aquí el paraje exótico y taimado), procedió a escribir un racimo de historietas a cada cual más estimulante: “El hombre sin sombra”, “Tacuarembó”, “La semilla que llegó del cielo”, “Voces en la noche”, “Beso de escorpión” y “Cita en la Casa Colorada”, que así ordenó, situando en último extremo “Ratas en el Laberinto”.

¡Qué buenas historias! De lo mejor de la fantasía heroica hecha en España, sin duda. Nada que ver estos argumentos, armados de literatura, con los que otros guionistas hispanos ofrecían al editor, débilmente sorpresivos, lacónicos, tópicos. Les diferenciaba del resto también el trazo de Cáceres, un dibujante de maneras groseras si lo comparamos con las nuevas hornadas de historietistas hispanos, más “reminiscente de Toutain” según algunos, y menos apto, en consecuencia. Un juicio erróneo: Cáceres era la elección oportuna para darle rasgos al yacoï, pues pocos autores españoles podrían conferirle a su rostro esa vil mueca o a su cuerpo esa torsión desesperada (el tiempo lo ha demostrado: ahí lo tienen dibujando Varuk en 2006 para el mercado yanqui). El equipo era el correcto, pues. Las historias eran buenas.

El proyecto inicial al que iban destinadas estas aventuras fue desestimado. Y sus autores buscaron editor para sus historietas huérfanas. A la postre surgió un editor de los minoritarios pero con confianza en el valor del producto (Proyectos Editoriales CROM, bajo el sello Ediciones Quepuntoes) que lanzó este libro en 2002. Aquella edición reordenaba las aventuras de Bram con respecto a la idea inicial de su guionista. “Ratas en el laberinto”, primera en ver la luz, volvió a encabezar el listado, y se incorporó la nueva historia “El último edén”.

En esta nueva edición los autores nos regalan otro trallazo de fantasía, la nueva historieta “El sucesor”. Empero, en el limbo dejaron media docena más de guiones que nunca llegaron a tomar forma (“Beso de escorpión”, “Reino de viento”, “Para morir siempre hay tiempo”, “El dios cansado”, “Pargaminiska”, “El sueño del caminante pobre”, “Sonrisa de barro”…). Quien sabe si con su proyección internacional, dado que los autores preparan la difusión de esta obra en los EE UU, volveremos a ver en acción al iracundo yacoï.

La serie de historietas de Bram abren una puerta hacia lo insólito y lo aterrador, así que procede a la lectura con prudencia, lector, es posible que cuando tengas el corazón atenazado por la emoción no logres salir indemne de este laberinto de viñetas…»

  • Bram, el yacoi.
  • Guión: José Miguel Pallarés. Dibujo: Miguel Ángel Cáceres
  • Álbum de historietas, en rústica, 130 páginas en b/n, 10 euros
  • Asociación Qi'tomer, Málaga, julio de 2007

  • Texto de cuarta de cubiertas: "No puedes huir de la muerte, pero tampoco puedes anticiparla. Ésta te es adjudicada al nacer, cuando Olgar te inscribe en su piedra, en la piedra de la vida. ¿Por qué preocuparse de aquello que no podemos cambiar? Olgar, Dios de la estepa, Señor de las cumbres heladas, ha escrito el destino en su piedra.
    Morir destripado, de gangrena o de viejo... ¿Qué importa? Sólo Olgar lo sabe, viejo truhán."

Reseña por Manuel Barrero.

Tebeosfera recibió servicio de prensa de Qi’tomer Cómics

lunes, 5 de noviembre de 2007

LITERATURA Y COMIC EN VALENCIA


La Facultat de Filologia, Traducció y Comunicació de la Universitat de València organiza, del 28 al 30 de noviembre, el curso "Literatura y cómic. Dibujos escritos-escritos dibujados. Una visión femenina".

Este Coloquio Internacional, dirigido por la profesora Adela Cortijo, tiene un reconocimiento de 2 créditos de libre opción y se celebrará los días 28 y 29 de noviembre de 2007 en el Salón de Grados de la Facultat de Filologia, Traducció i Comunicació. (Avgda. Blasco Ibáñez, 32). Universitat de València, y el 30 de noviembre de 2007 en el Salón de Actos de la Biblioteca Valenciana. Monestir de Sant Miquel dels Reis. (Avgda. Constitució, 284)


Inscripción:
Estudiantes (certificado de asistencia): 30 €
Estudiantes (certificado de asistencia y reconocimiento de convalidación de 2 créditos de libre opción): 50 €
Otros (certificado de asistencia): 40 €


Programa

Miércoles 28 de noviembre:
(Facultat de Filologia)
9.15h Presentación: Adela Cortijo y Álvaro Pons.
9.30h Jan Baetens. Conferencia: « Dominique Goblet ou les mille et une facettes de l’écriture au féminin ».
10.30h Pascal Lefèvre. Conferencia: « Portraits de Dominique Goblet ».
11.30h Débat/debate.
12.30h Elena Real. Comunicación: « Mémoire personnelle et mémoire collective dans Persépolis de Marjane Satrapi ».
13.00h Ana Monleón. Comunicación: « Généalogie imaginaire et quête identitaire dans Née quelque part de Johanna Schipper ».
17.00h Claude Benoît. Comunicación: « Emma Bovary et Gemma Bovery, de Flaubert à Possy Simmonds ».
17.30h Antonio Altarriba. Seminario: «Del texto a la viñeta. Seminario sobre estrategias de adaptación a partir de una historieta erótica de Laura y Altarriba».

Jeudi 29 novembre/Jueves 29 de noviembre:
(Facultat de Filologia)
10.00h Thierry Groensteen. Conferencia: « De quelques traits féminins dans la bande dessinée autobiographique ».
11.00h Chantal Montellier y Domingo Pujante. Diálogo: « Chantal Montellier. Femme engagée, artiste de son temps ».

12.30h Mesa redonda: Adela Cortijo. « Bande dessinée au féminin » Thierry Groensteen, Pascal Lefèvre et Chantal Montellier.
17.00h Elena Moltó. Comunicación: «El diálogo de la emoción: Fred Vargas y Edmond Baudoin».
17.30h Ahmed Haderbache. Comunicación: « Autopornographie dans la bande dessinée féminine ».
18.00h Anabel González. Comunicación: «La mujer sumisa o la heroína en la obra de Annie Goetzinger».

Vendredi 30 novembre/viernes 30 de noviembre:
(Biblioteca valenciana)

10.00h Antonio Martín. Conferencia: «Treinta años de autoras españolas de cómic. Desde las muchachas en flor hasta la crónica cotidiana».
11.00h Mar Calpena. Comunicación: «Preguntas en torno al mercado del cómic femenino».
12.00h Mesa redonda: Álvaro Pons. «Guionistas y dibujantes en femenino plural», Antonio Martín, Héloïse Guerrer, Mar Calpena, Sonia Pulido.
13.30h Visita guiada de la exposición: “Tebeos valencianos” (comisario: Álvaro Pons).

Este curso cuenta con la colaboración de Fundación Gesmutual/Divina Pastora, Institut Français de Valencia, Editorial Sins Entido, Edicions de Ponent, Futurama Cómics y el Vicerrectorat de Cultura de la Universitat de València.

Más información en http://www.uv.es/litcomic

miércoles, 31 de octubre de 2007

Judge Dredd

JUDGE DREDD. La Larga Marcha

Por Antonio Santos (de la serie La voz en el desierto, entrega 28)


De titubeante personaje complementario a objeto de debate político nacional. No podíamos dejar pasar 2007 sin felicitar, en su treinta aniversario, a este obstinado manifiesto de lo políticamente incorrecto, irónico, sardónico, taimadamente trasgresor, hijo repudiado del elitista e intelectual cómic europeo. El unidimensional JOE BLACK DREDD cumple treinta tacos en el cargo de implacable Juez de MEGA CITY UNO, la vasta metrópolis norteamericana, tan vapuleada como pintoresca.

La siguiente reseña no versará sobre una determinada obra en concreto. Pretende ser, más bien, somero análisis de este controvertido personaje a lo largo de su carrera.

Datos técnicos.-

El Juez Dredd: Los archivos completos 01.1. Material 2000AD de 1977. Múltiples guionistas. Múltiples dibujantes. Editado cada dos meses por EDICIONES KRAKEN en formato tomo de 130 páginas. Al mando de Ediciones Kraken: MANUEL HERAS y CÉSAR IBÁÑEZ. Traducido por CARLOS LÓPEZ ORTIZ. Coste: 11 €. ISBN: 84-935381-2-4. Recopilatorio en calidad de ABSOLUTO COMPENDIO.

De origen hispanobritánico.-

Allá por 1977 (¡fíjense ustedes si se ha calentado el globo desde entonces!), un oscuro y desconocido JOHN WAGNER, guionista de una también oscura revista de cómics inglesa: 2000AD, empeñada hasta entonces en recrear imaginarias HAZAÑAS BÉLICAS (bajo el nombre de BATTLE PICTURE WEEKLY), y quizás, ya que estamos, ¿por qué no?, westerns y otra amplia y diversa producción, coincidió con el no menos desconocido CARLOS EZQUERRA (dibujante paisano nuestro), autor de más hazañas bélicas, que LA CARRERA DE LA MUERTE DEL AÑO 2000, adaptación de un cuento de IB MELCHIOR y divertido exponente del cine de SERIE Z, producto del inefable ROGER CORMAN, con un SYLVESTER STALLONE postporno, un DAVID CARRADINE preBILL y un puñado de tías buenas-imponentes, contenía elementos aprovechables para concebir un nuevo tipo de tebeo, concentrándose sobre todo en el protagonista: FRANKENSTEIN. Añadieron a eso la agria mueca del implacable INSPECTOR HARRY CALLAGHAN (alias combativo de CLINT EASTWOOD) y así obtuvieron a este policía del futuro capaz de alegrarte el día condenándote a veinte años de CUBO DE AISLAMIENTO o bien aplicar una sentencia más adecuada al crimen cometido.

Ezquerra es responsable de uno de los detalles estéticos finales: el águila del uniforme. Al contrario de lo que suponen, no hace alusión al águila americana, sino a la ceñuda águila franquista (¡huy, se me ha escapado!) que aparecía en las monedas del Régimen (¡mecachis! ¡Otra vez!). Ironía u homenaje, usted decide…

Así armado e implementado, el bizarro hermano clónico de RICO DREDD saldrá batallando a las páginas de esa modesta publicación, aún en pañales, para chocar con la negativa del editor a publicarlo.

Calma. Esta situación durará un solo número.

Complicaciones posparto.-

Aunque el personaje ya tenía un solvente revestimiento, impregnado del poderoso clima de cine de catástrofe y ciencia ficción superpoderosa que, durante la década de los 1980, eclosionaría con toda una galería de personajes ahora legendarios y referenciales, el editor juzgó inadecuadas las primeras propuestas de guión para este Judge Dredd que complementaría las aventuras de los HÉROES DE HARLEM (una especie de ROLLERBALL menos sesudo), el nuevo DAR DARE o FLESH (un PARQUE JURÁSICO menos arrogante), que estaba publicando la incipiente 2000AD. Eran historias éstas de CF de alto voltaje, ingeniosa, impresionantes (recordemos que hablamos de 1977), cuyo légamo acabaría revolucionando indirectamente el género, de forma discreta, pausada y jamás admitida.

Porque, grosso modo, en el plano literario, la CF estaba prácticamente con encefalograma plano, comatosa. Los estándares preconizados en los años 30 y 40 estaban agotados, quemados. La tiránica influencia de ASIMOV y su camarilla había envenenado (sigue haciéndolo) el género. 2000AD y sus jóvenes autores, con energía un tanto desesperada y febril, asieron nuevos criterios y desafiaron esos mohosos convencionalismos con espíritu KAMIKAZE: Si triunfamos, ¡dabuten! Si nos la pegamos, ¡que sea gloriosamente!, parecía ser su lema.

El fruto de su decisión les permitió ofrecernos un ingenioso y largo catálogo de novedades que aún podemos seguir disfrutando, pese a los años transcurridos, con su frescura casi intacta (aunque, a veces, se deba ser un tanto condescendiente). No son tantas las historias que resisten tan bien el embate del tiempo.

Finalmente, el tercer guión propuesto (escrito por PETER HARRIS y reelaborado por el editor, PAT MILLS), obtuvo luz verde para su publicación. Apareció en el PROG Nº 2 de 2000AD, y ya contenía los elementos y clichés que constituirán el recio espinazo del pintoresco personaje.

Irónicamente, ni Wagner ni Ezquerra participarán en este alumbramiento.

Escribe Pat Mills.-

Aunque Mills estuvo todo el tiempo presente, como editor, es en el momento en que decide participar más activamente en el curso de las historias cuando Judge Dredd cobra más ímpetu, densidad, cariz, madurez, reflejado en un tono más sombrío y crítico de las tramas. (Posteriormente, MARSHAL LAW se beneficiaría de esta experiencia.) Aunque Wagner dotaba a sus historias de un grado de sátira y humor socarrón bastante bilioso, Mills, dueño de inquietudes culturales, dona a Dredd un criterio, sentimientos que con frecuencia entran en conflicto con su credo (la aplicación de la Ley visceralmente), así como inquietudes morales. Wagner había dotado a su antipático Juez de personalidad, pero Mills le daría un alma. Los guionistas continuadores tomarían buena nota de esta controvertida dualidad, este entre lo que es legal y lo que es justo, imperando su sentido del deber sobre todas las cosas, y seguirían poblándolo de esos matices que hacen único a Judge Dredd.

Dredd fue concebido como aventurero de historieta corta, de entre seis o siete páginas, pero enseguida (como vimos en la REBELIÓN DE LOS ROBOTS) se manifestó capaz de soportar una trama extensa. Así pues, las mentes pensantes de 2000AD ajustaron los argumentos largos al CONTINUARÁ del SERIAL (bendito sea), dejándote al héroe suspendido de una hebra sobre el caldero hirviente para iniciar el siguiente número con una disparatada aunque milagrosa salvación. Quizás sea Dredd el último héroe de tal género, trasladado al cómic.

Mills escribirá una de las mejores sagas del personaje, sino la más brillante: JUDGE DREDD LEGISLA EN LA TIERRA MALDITA, intenso serial donde nos describe los horrores posnucleares de la TIERRA MALDITA, el vasto páramo entre las Mega Cities. (El planeta entero sufre este proceso de concentración urbana y desierto nuclear. Lo que queda de España -¡vaya, la palabra polémica!- se concentra en MADRID CITY.) Dredd, el Juez más recio y determinado de Mega City Uno (la locura urbana de 800 millones de habitantes, orgánica, malevolente, sorprendente, multifacetada, un laberinto de pasiones, disparates y crímenes dadaístas, con un 90 por 100 de paro y donde el pluriempleo es delito) recibe el encargo de llevar, a través de la temida Tierra Maldita, un convoy cargado de vacunas hasta MEGA CITY DOS (nuestra CALIFORNIA.) Los aeropuertos están controlados por unos caníbales contagiados con el virus del TUTTI FRUTI… germen muy similar, por otras parte, al descrito en 28 DÍAS DESPUÉS. Y por cierto que eso del tutti fruti es uno de los habituales cachondeos con los cuales suele flirtear Dredd.

Uno de los grandes atractivos de Judge Dredd era la madurez de algunos de sus planteamientos, como por ejemplo inquietudes de cariz ecológico (sí, fíjense ustedes, ¡antes que AL GORE!), o la aceptación de las facultades psíquicas como elementos prácticos en la resolución de casos. Dredd ya lamenta el estado de su turbulento mundo de 2100 (un gran acierto trasladar tan lejos, en el tiempo, el decurso de las historias.) Lo hace de un modo tan escueto como certero, lo justo para no refocilarse patéticamente en la pena o la autocompasión. Dredd no es un tipo proclive a las letanías contemplativas o las lamentaciones gratuitas. Es, ante todo, literal, expeditivo, pragmático.

Turno para Wagner.-

Tras la feroz misión a través de la Tierra Maldita (sazonada con la conmovedora historia de TWEAK, el hirsuto extraterrestre), Dredd se zambulle en EL DÍA EN EL QUE MURIÓ LA LEY, saga llena de sátira, referencias a CALÍGULA (si no me equivoco, por esa misma época estrenaban en TV YO, CLAUDIO) donde Wagner se explaya con cuanto cae en su radio de acción.

Así, sin concederle tregua ni a su propio “hijo” gráfico, asistimos a la recreación del asesinato de: A) JULIO CÉSAR y: B) JFK, reservado este último para Dredd. La bala, aunque le destroza el cráneo, no lo daña tanto como para que, en pleno postoperatorio, el tirano JUEZ JEFE CAL (máxima autoridad legislativa, ejecutiva y judicial, pues Mega City vive una KRYTOCRACIA que tolera una mascarada de democracia, y los tres poderes se concentran en el Juez Jefe), le sentencie a muerte, Dredd logre huir y monte un movimiento de resistencia. Todo eso sin que ni las más mortales heridas nos permitan ver su rostro, pues cuando no lo cubre su casco, lo hacen las vendas, o cualquier otro elemento aleatorio…

El día en el que murió la ley nos deja divertidas secuencias, como la elección del JUEZ AYUDANTE PEZ, o que la delincuencia en Mega City se desplome como elemento de resistencia contra Cal.

También fue el condimento graso de la infausta adaptación cinematográfica, pero esto queda para después.

Dredd des-almado.-

Aunque a lo largo de su dilatada carrera procesal hemos asistido a toda suerte de historias (de diversa extensión), que abarcaban desde el mero ocio a la descarnada denuncia social, unas cuantas logran incrustarse en nuestro recuerdo con viva energía, e ilustran perfectamente el alma del sujeto. En especial, aquella en la cual Dredd debe expropiar el corazón a su dueño, aún vivo…

Con el tiempo, y este bagaje de pasmosas historias dimensionando el DREDDVERSO (si BUFFY tiene uno, ¡Dredd con más mérito!), consolidado y rico, poblado con algunos “amigos” (la JUEZ PSI ANDERSON, JUDGE GIANT) y muchos enemigos radicales (LOS JUECES TENEBROSOS, MEAN MACHINE…, entre otros) era inevitable que suscitase el interés de otros por el personaje. Otros proyectos fueron alejando a Mills, Wagner y T.B. GROVER del personaje, dejándoselo a manos de guionistas de desigual competencia, nombres como GARTH ENNIS, que, aunque intentaron respetar sus fundamentos básicos, inevitablemente trajeron una cierta corrupción nada beneficiosa al producto. (Ennis trasladará a su PUNISHER un tanto del carácter de Dredd, en lo concerniente a su literal implacabilidad y obstinación, y quizás ahí radique el reciente éxito del justiciero neoyorkino.)

Así llega la época de los CROSS-OVERS, iniciado con el de BATMAN, pincelado por el siempre espectacular SIMON BISLEY, para quien Dredd no era ningún desconocido. Aunque este espectacular tebeo (en lo visual) tenía el sólido respaldo de Wagner y ALAN GRANT, Dredd queda rebajado absurdamente al cliché de madero matón fascista, digno ejemplo de la América más racial y profunda. Es una máquina obtusa de administrar palizas, ciega, deliberada, delirante, todo sospechosamente destinado para dar mayor gloria a Batman, retratado como un compasivo, cabal “hombre de la justicia”, frente al represor brutal y maniqueo de Dredd, mecanismo legislativo extremo.

Los cross-overs perjudican a la Ley.-

Grant, autor de un memorable compendio de logradas y conseguidas historias de Dredd, queda atacado del virus de la decadencia (o quizás del tutti fruti) que desarrollaría con LOBO. Se encargará de redactar disparates y disparar dislates en los siguientes crossovers, hasta tocar fondo fatal y definitivo con el que cruzó al ÚLTIMO CZARNIANO psicópata con el empecinado Juez, obteniendo un obtuso juguete vanidoso, sin sentido ni interés, pese a su muy conseguido dibujo.

Dredd, de nuevo, es retratado como una insensible y obstinada máquina represiva, muy distante de aquél celoso funcionario, pobre pero honrado, que decide sacrificar sus ahorros para salvar a su patoso robot doméstico, WALTER, una tarada mezcla de R2D2 y C3PO, que aunque no zetea, como alardea un conocido caudillo, transforma las “r” en “g”.

Tolerancia Cero.-

Bajo este título, NORMA EDITORIAL recopilará en un tomo historias en las cuales lo más preocupante no es su anárquico compendio de estilos gráficos (algo que beneficia a Dredd), sino la obstinación de los guionistas y editores en reducir a un personaje con mal genio y nulo sentido del humor en un cliché del GESTAPO entronizado. Sin motivo, Dredd rompe cráneos y reparte sentencias de muerte (cuando en sus orígenes era sumamente remiso a darlas) como quien regala cupones. Aunque cualquiera puede sentir el rigor de la Ley administrada por Dredd, ahora parece que su objetivo es el de tiranizar por mero capricho. Los nuevos editores se escudan en que “son los tiempos”, en que “el personaje se presta”, pero en realidad lo único que han hecho es arrancarle toda la originalidad y la humanidad (sui generis) al personaje, transformándolo en un plano y rabioso asesino a sueldo del Estado. Ya no racionaliza sus sentencias. Él es la Ley. Su palabra basta. Y no rinde cuentas a nadie. Su oscura e intransigente sombra cubre toda BIG MEGA. Ya no es ese símbolo preventivo de respeto a la Ley, la evasiva esperanza del ciudadano ultrajado por un crimen de obtener justicia. Es un opresor, un proveedor de cadáveres a RESYK, insensato y desmesurado.

La “nueva savia” ha suplantado el ingenio de los vacilantes orígenes por un salvaje y caótico tiroteo sin sentido. Se han quedado en la superficie, como mugre. No han logrado captar la esencia.

Apartado gráfico.-

Se asegura que el enorme éxito de Dredd reposa en el talento de BRIAN BOLLAND, algo en absoluto peregrino ni discutible. Y, recíprocamente, Bolland debe su renombre al testarudo Juez de la cara avinagrada. No obstante, hay que reconocer que el plástico arte de MIKE MCMAHON ha contribuido más que notablemente al afianzamiento del personaje en el disputado mundillo del cómic.

El solemne, detallista y depurado arte de Bolland presta seriedad y empaque a Dredd, y es su imagen la que persiste en la retina. Sin embargo, con la tendencia de Dredd a merodear por lo ridículo, lo satírico, lo sardónico, el talento de McMahon se ajusta mucho más apropiadamente a sus disparatadas aventuras, que con frecuencia bordean lo caricaturesco.

El número de firmas que han prestado su talento al fortalecimiento de esta leyenda del cómic (que jamás se ha considerado “cómic europeo”, quizás por tener sus entrañas sólidamente asentadas en el negocio, el ocio, el popularismo y el serial, rehuyendo decididamente toda vacuidad argumental o estilística, elevada a la enésima potencia por un exacerbado chauvinismo), son demasiadas como para enumerarlas y correr el imperdonable riego de olvidar algunas de importancia.

Poco y mal editado.-

En España (¡se me ha escapado, palabra!), Judge Dredd ha tenido una convulsa y dificultosa edición. Durante los 80, EDICIONES ZINCO (la mítica, ahora), que se ocupaba también del débil catálogo de personajes DC COMICS, empezó a publicarlo, sin sentido cronológico alguno, en números que ahora parecen singularmente valiosos y de prestigio. Eran tebeos poderosos, que compendiaban las sagas de La Tierra Maldita y La Ley murió, así como muchas historias cortas secuencialmente desordenadas, que avanzaban o retrocedían a lo largo de la biografía de Dredd, clon de EUSTACE FARGO, el primer Juez Jefe, proyecto de ingeniería genética destinado a producir un tenaz representante de la Ley (idea que absorbería entera ROBOCOP), para meter en cintura a la desbordante delincuencia de las recientes Mega Cities.

Posteriormente, MC se ocupó de publicar más historias de esa Big Mega empapada del aire a lo MIAMI VICE en 2109. A continuación, con un vaivén espasmódico, recopilatorios en formato prestigio aparecerían a cuentagotas, algo difícil de entender, dada la cantidad de material, su calidad y la popularidad de Dredd. Con personajes menos enjundiosos o longevos se ha pesquisado hasta la última última viñeta existente.

Actualmente, Ediciones Kraken se ha impuesto el minucioso empeño de publicar en nuestro país, de modo secuenciado/recopilatorio, todo Dredd, desde la primera aventura. Loable esfuerzo al que deseamos un continuado gran éxito y que trata de imponer el respeto que un personaje como Dredd merece en las estanterías de las tiendas, saturadas por ende de tanta y tan desbordante calidad, que nos faltan manos y tiempo para deleitarnos con toda ella.

Dredd en el cine.-

De su película homónima ya se han vertido las suficientes críticas y horrores como para que nosotros sigamos barrenando el tema. Baste apuntar que:

Stallone era el actor inadecuado para representar la Ley de Big Mega. Jamás entendió de qué iba la cosa (caso sorprendente, dado que DEMOLITION MAN respira plenamente Dreddverso, hasta el extremo de ser más Judge Dredd que Judge Dredd.)

Añadir un triste comiquillo como “alivio cómico” y SIDEKICK de Dredd/Stallone fue un craso error.

MAX VON SIDOW seguía enguantado en su papel de exorcista decano.

ARMAND ASSANTÉ (Rico, el hermano perverso y corrupto de Dredd) parecía anfetaminoso en todas sus secuencias.

DIANE LANE no sabía dónde estaba, y si estaba.

El director, DANNY CANNON, confeso devoto/experto de Dredd, ahora alojado en el tedioso pellejo de los investigadores del CSI (en cualquiera de sus versiones), no supo ni imprimir ni respectar el carácter de una obra que, aseguró, veneraba. En su descargo quizás quepa alegar que era neófito en esos platós y que Stallone lo mangoneó cada vez que pudo. Los fans están de acuerdo en lo mismo: la peli “se acaba” en cuanto Stallone se quita el casco (¡máxima herejía!) Judge Dredd, para los seglares, deja verse como una desigual película de aventuras futuristas, pero poco más.

RoboCop sí captó toda la esencia del Dreddverso (véase el extra del DVD.) Desarrolló su alma y ambiente, tan completamente que podemos solazarnos visionándolo con la completa tranquilidad de estar ante una adaptación leal de Dredd. Quizás la mala uva MADE IN VERHOEVEN (un europeo denostado por su sentido práctico y dinámico, americano si se quiere, del desarrollo de la idea) tenga algo que ver en eso…

A una escala menor, y más peregrina, grotesca, podemos intuir vaga, espectral, difusamente, la huella de Dredd en CSI, residuo depositado por el propio Cannon. Su encarnación es el pasivo, hierático, glacial, inexpresivo HORATIO CAINE (o conocido también como DAVID CARUSO a la hora de comer en su casa), quien, en las primeras temporadas aún soltaba uno de los ripios tipo Dredd, antes de que el tétanos de la desidia le paralizara los músculos faciales en un rictus arrogante, el de saberse protagonista de la serie más vista del mundo...

Fundamentos de la sentencia.-

Objetivamente, Judge Dredd no es un personaje para todos los gustos, glamoroso, radiante, ataviado bizarramente con un vistoso uniforme de atractivos tonos. Su único superpoder es su empecinamiento. Es un cabezota con derecho a sentenciar a muerte, imbuido de la autoridad, que no salta rascacielos o trepa por sus paredes. No obstante, jamás deja indiferente, y le respalda una compleja urdimbre, la que teje toda su leyenda.

En estas tres décadas, Dredd ha legislado en el páramo, en la Luna, en estaciones orbitales, en UNDERCITY, topándose con un descabellado elenco de criminales y delitos. Dredd fue precursor de los aspectos más duros de la actual ley antitabaco que nos asola (fumar en Mega City es delito). Dredd, burla burlando, ha ido acercándonos el futuro. Nos previno sobre el intervencionismo y el papanatismo reinante en nuestra sociedad anticambio climático actual, así como del taimado fascismo que los “progres” nos están aplicando so pretexto de velar por nuestra salud o seguridad. Pero, al tratarse de un feo personaje de tebeo, sin capa o espectacular fuerza, de una ficción tosca (es un madero, en el fondo), no se le presta la adecuada atención.

Judge Dredd es viva sátira social, a veces oscura, otras descarnada, la más de las veces, caricatura del esperpento social. También es taimada advertencia de nuestro futuro inmediato.

Por cierto, ¿alguien ha reparado en la intensa simbiosis existente entre MAD MAX y Judge Dredd? Es muy posible que EL GUERRERO DE LA CARRETERA sea quien más se ha beneficiado de este trato, como puede apreciarse leyendo Judge Dredd legisla en la Tierra Maldita, del año 1977…


La frase.-

La típica es la de YO SOY LA LEY, que en labios de Stallone sonaba fatal.

La otra buena es: “¿Es que no lo ves? ¡Ya hay muertos! ¡Disparad!”

Lo mejor.-

Entre tanto enmascarado superpoderoso con ínfulas justicieras, Dredd es un soplo de aire fresco. Es auténtico. Es puro. Es duro. Eso y su carácter nada voluble.

Lo peor.-

La reducción al fascismo que han hecho de Dredd en los últimos tiempos.

Reseña de Antonio Santos.

lunes, 29 de octubre de 2007

ASTERIX EN MELILLA


ASTÉRIX EN MELILLA. ASTÉRIX EN EL I.E.S. RUSADIR.

Con motivo del 30º aniversario de la muerte de René Gosciny, célebre guionista de personajes tan populares como Lucky Luke, el pequeño Nicolás o Iznogoud, el I.E.S. Rusadir, homenajeará su figura a través de una exposición gráfica sobre su obra más reconocida mundialmente: Astérix y Obélix.

Para ello, y durante dicha semana lectiva, trabajaremos con todos nuestros alumnos, los fundamentos de los sistemas de la comunicación propia de los tebeos, basándonos en los conceptos de eficacia comunicativa y pertinencia contextual, y en las modalidades de mensajes fundamentalmente lingüísticos resultantes de dichos procesos, es decir, en su uso como un eficaz y coherente medio para el fomento y desarrollo de la lectura.

Nuestro proyecto se ha desglosado en dos partes:

SE ACERCAN LOS GALOS: Una primera que ha comprendido las semanas del 22 al 31 de octubre, donde los departamentos de Educación Plástica y Visual y Lengua Castellana y Literatura, han expuesto en clase, como materia introductoria, los fundamentos básicos del tebeo, como digna herramienta de comunicación desde el punto de vista de sus diferentes finalidades, características expresivas y modalidades textuales con el fin de disponer de una vía expresiva en la que situar los conocimientos que consideramos esenciales de la historieta.

LA PEQUEÑA ALDEA: durante la semana del 5 al 9 de noviembre, nos acercaremos, más detenidamente, a esta obra de culto de la Historieta europea: Astérix y Obélix. Para ello, junto a las distintas actividades desarrolladas en el aula por todos nuestros departamentos didácticos, se plantearán las siguientes actividades con carácter general, dentro y fuera del horario lectivo:

-Exposición y muestra de materiales a través de distintos paneles informativos. El contenido de los mismos será bastante amplio, abarcando desde una primera muestra de los personajes principales a un conocimiento exhaustivo de las figuras de los autores de la serie, pasando por diversas curiosidades como los espacios recorridos por Astérix o su contacto con el mundo clásico antiguo.

-Muestra de materiales elaborados por los alumnos en torno al tema de Astérix y Obélix.

-Exposición en la Biblioteca del centro de materiales en formato cómic, destinados al fomento de la lectura.

-Proyección de películas de animación y adaptaciones. La intención de las mismas, simplemente será incidir y redundar en la figura de estos personajes presas de nuestro estudio.

FINIS: así mismo, y como colofón a estas actividades, se abrirá, a partir del 9 de noviembre de este año, el primer certamen de Historieta: I.E.S. Rusadir. Estará abierto a todos los niveles educativos de nuestro centro, siendo el único requisito presentar en formato A3 un cómic cuyo motivo sea la inclusión de los famosos personajes de Goscinny y Uderzo, en alguno de los lugares emblemáticos de nuestra ciudad autónoma.

Desde el I.E.S. Rusadir animamos a todos los melillenses interesados en conocer los pormenores de la obra de ambos autores franceses, a que acudan a la biblioteca de nuestro centro donde encontraran toda la información disponible y a su alcance, además de la atención que consideren necesaria.

Informó: Javier Mora Bordel

miércoles, 24 de octubre de 2007

8º Encuentro del Comic y la Ilustración de Sevilla



A través de Entrecomics leemos que otro año más tendrá lugar el certámen alrededor del cómic que organiza Veleta en Sevilla, en esta ocasión del 23 al 25 de noviembre y de nuevo en la Casa de la Provincia. El resumen del programa:
Exposiciones: - Exposición Fernando Vicente Literatura Ilustrada (Sala de la Provincia, Casa de la Provincia del 23 de noviembre al de 20 enero). - Exposición Miguel Brieva Sobras Maestras (Sala Imagen, del 9 de noviembre al 9 de diciembre). - Exposición La Guerra en Viñetas: El conflicto en el Cómic (Fundación Tres Culturas, del 15 de noviembre al 9 de diciembre). -Exposición de Ganadores certamen Arte y Creación Joven Cómic 2006 (Casa la Provincia, Del 23 al 30 de noviembre).
Conferencias y mesas redondas: - Fernando Vicente, la Literatura Ilustrada (con Fernando Vicente, Fernando Iwasaki y Jesús Moreno). - La Nueva Narrativa gráfica – El Sr. Bardín (con Max). - Los superhéroes del Siglo XXI - The Ultimates (con Brian Hitch y Eduardo Alpuente). - Los superhéroes del Siglo XXI – Superman (con Carlos Pacheco). - Las Tiras Clásicas del Cómic (con Rafael Marín). - Las nuevas políticas culturales y la Historieta. - El Cómic homosexual en España (con Sebas Martín y representantes del colectivo COLEGA). - La Historieta Sevillana. - El oficio de Doblador. [Lo siento, pero en el programa publicado no queda muy claro el orden de las conferencias ni su fecha exacta]
Firmas de autores invitados: Los autores firmarán sus obras el viernes y el sábado, en la Casa de la Provincia y la Fnac.
Autores Invitados: Fernando Vicente, Max, Carlos Pacheco, Miguel Brieva, Brian Hitch, Eduardo Alpuente, Rafael Marín, Sebas Martín, Jesús Moreno.

Además de actividades varias como Narrativa Gráfica [?], Videojuegos, Manga [?], Japonés, Cocina japonesa, Rol, Tebeoteca, Concurso de Cosplay, Proyecciones, Karaoke y Conciertos [?].


Por supuesto, más información en su página web. Esperamos dar sobrada noticia del evento.

martes, 23 de octubre de 2007

Informe sobre el ecosistema de la ciénaga


Informe sobre el Ecosistema de la Ciénaga, de Choi Kyu-Sok
Reseña por Manuel Barrero

Manga y mahwa coinciden en los anaqueles de nuestras librerías especializadas (y también de las generales) cada día más. Choi Kyu-Sok nos sorprende con una obra atípica, que nada tiene que ver con el cambio climático pese a la alusión al ecosistema del título y sí mucho con las relaciones afectivas entre personas, que como todo ecosistema, acaban degradándose dando lugar a sistemas frágiles como los pantanosos.


Este tebeo nos llega a España compilado en un libro y reproduce la obra de un coreano que bregó su estilo narrativo en periódicos de instituto (donde creó a su ciervo okupa) y que fundamentó este guión en sus relaciones con los colegas de aquella época. Sus personajes, entre los que está el mismo autor, viven en un asfixiante espacio, un apartamento que comparten debido al alto precio de los alquileres y al bajo sueldo que perciben. En esa cuadrícula conviven un conjunto de caracteres dispares: el tipo misterioso y presuntamente antisistema, el irritante que se cree simpático, el hacendoso y el embebido en su ordenador, hasta el punto de que forma parte de la máquina. El quinto inquilino es una especie de ciervo que acaba con los cuernos aserrados.

Estas 54 historias cortas de 4 páginas cada una comienzan a leerse con innegable estupor. En principio el guión es incomprensible, los argumentos carecen de gracia, y la narrativa no es que sea 'de tipo manga' y más lenta o diferencial, es que es mala narrativa. Pero con el discurrir de la lectura uno va apreciando ciertos aspectos de este cómic. Por ejemplo, la representación de la figura femenina, idealizada por el autor pero porque ellas son ideales inalcanzables para los protagonistas. Otro por ejemplo: el humor llano, sanote, y que acude a figuras de repetición o a metáforas tontas que no permiten otra salida que la carcajada (como cuando esperan un pedido de pollo a domicilio en la página 171 y, al 'llegar el pollo' llega de verdad).

Acaso lo más interesante sean las codas humorísticas que se integran con los elementos de lenguaje, tan típicas de la historieta oriental, pero que siempre nos sorprenden: los bocadillos que se 'pinchan', los personajes que se integran dentro del bocadillo porque no caben fuera, los personajes inscritos en mascotas de sí mismos, la presencia de cuernecitos... y, sobre todo, el uso de las figuras simbólicas. En la página 167, por ejemplo, el hacendoso Chôngun demuestra tener un corazón tan grande que gravita sobre las cabezas de los otros inquilinos que no recogen la habitación, y gravita hasta el punto de suponer un verdadero peso sobre sus cabezas. Magnífica imagen.

Salvo por algunos detalles que descolocan, como los mensajes moralistas de la página 177, este tebeo gana en peso con la lectura (y su autor calidad gráfica y narrativa) y permite echar un vistazo, en corto y leve, a los ecos de la amistad pasada y sobre la juventud coreana y sus esperanzas de prosperar en un mundo bastante deshumanizado. Tanto que los amigos dejan la obsesión por el dinero durante un par de días para reunirse con su ecosistema natural, la ciénaga.

  • Nota editorial: El autor, Choi Kyu-Sok (pronunciado Choe Kyusôk), nació en 1977 en Jinju, Gyeongnam, y se graduó en el departamento de Estudios del Cómic de la Universidad Sangmyeong. En 1988, casi inmediatamente después de su debut, obtuvo un premio otorgado a talentos noveles por votación popular. Sus obras destacan por su técnica refinada y su expresión agradable. El pensamiento filosófico sobre la vida y los textos que invitan al optimismo aumentan, si cabe, el sentido de lectura de sus manhwas. A los lectores les encanta la armonía entre sus guiones y dibujos salpicados de humor. Aunque la presente obra refleja la vida actual del autor, todo apunta a que un brillante futuro se despliega ante él.

Informe sobre el Ecosistema de la Ciénaga, de Choi Kyu-Sok
La Cúpula: Novela Gráfica, 2007 (edición original de 2005).
Libro de historietas, 21 X 15 cm., encuadernado en rústica con solapas, 276 págs. color, 24 euros.

Tebeosfera recibió servicio de prensa de La Cúpula.