
Alfons Moliné
18x16.5 cm, b / n, 74 páginas. 10 euros
Colección Sinpalabras, serie A, nº 14.
Ediciones Sinsentido, Madrid 2007
ISBN: 978-84-96772-20-0
DL: M. 15.155-2007


Bienvenido al mundo.
Reseña por José Manuel Hinojosa.
Bienvenido al mundo, de uno de los autores de cómics más brillantes de este país, Miguel Brieva, es una obra concebida desde la sutileza de la ironía como una enciclopedia que, en palabras del mismo autor, «únicamente aspira a recopilar todo el saber humano acumulado durante siglos», aclarando, eso sí, que esta tarea ha sido llevada a cabo por aliens, en un futuro indefinido en el que los seres humanos han dejado de existir, consumidos por su propia ambición desmedida.
Se produce de esta forma un distanciamiento de un primer mundo del que Brieva se siente totalmente ajeno.
«Con un estilo gráfico realista y cargado de símbolos del capitalismo occidental, Brieva pinta un mundo absurdo y terriblemente cruel en el que los valores morales han sido suplantados por la necesidad del consumo y la excepciones han sido eliminadas por el bien de la democracia y la seguridad. Un Bambi loco y asesino, un peluche nazi y un perro tan fiel a su amo que ante la orden de hacerse el muerto efectivamente muere, ante la indeferencia más absoluta». Juguetes rotos en un mundo totalmente deshumanizado. «Son apenas algunos de los personajes que habitan las extrañas viñetas de Miguel Brieva, un dibujante que parece dedicarse a intervenir viejas publicidades de los años ‘50 y ‘60, pero radiografiando la bilis que había debajo de aquella pseudoingenuidad».
A través de las definiciones que dan forma a la enciclopedia, el dibujante nos irá ofreciendo su particular visión de una sociedad en la que la maquinaria publicitaria y propagandística de nuestro neocapitalismo fascista-lúdico-democrático de consumo ha llegado a su culmen y parece habitar en todos las capas de la sociedad, ensuciar toda huella de valores sociales y éticos. Es una visión amarga de la realidad que nos rodea, que recurre «a esa imaginería, que es en esencia la de nuestro mismo régimen, sólo que algo más tierna e ingenua, para buscar cierto impacto emotivo y visual. Es algo que hasta la publicidad misma hace, en ese pulso permanente por fagocitarlo todo hasta las más altas cotas del cinismo» [Estos extractos proceden de Generación XXI]. Una estética que nos permite comprender el estado consumista de los habitantes de un primer mundo, absoluta y totalmente subyugado por la imagen y la publicidad, alejado por completo de cualquier tipo de actividad que conlleve un poco de reflexión. Un mundo absurdo y cruel, reflejo de nuestra actual sociedad consumista, uniformizada y carente de espíritu crítico. Una obra gráfica extremadamente original, lúcida y radical.
Miguel Brieva nos presenta un mundo superfluo, vacuo, en el que una de las mayores prioridades es la moda, el mundo publicitario, omnipotente en todos los niveles sociales, auténtico motor de pensamiento de muchos de los personajes que pululan por esta obra, que toman como voluntad propia cualquier dictado impuesto por los anuncios. Brieva nos muestra, desde una lúcida tristeza, que sólo importa la imagen en una sociedad en la que los seres humanos han perdido cualquier rastro espiritualidad, amenazada desde muy diversos ángulos. Y, obviamente para este narrador, el pensamiento, en estos tiempos, es un arma peligrosa, que conviene erradicar, a ella y toda persona que lo porte, por completo, algo que se señala en uno de los diálogos de “Clases nocturnas”, Cuadro resumen de la Historia de la Humanidad:
- Y así hasta nuestros días… Y ahora niños, ¿qué conclusión creéis que podemos sacar de la Historia? A ver…
- ¿Qué hay gente que piensa demasiado?
- ¡Exacto, Luisito! ¡Muy bien pensado! [p. 58]
No sólo el pensamiento; en estas viñetas también hay otros valores que deberían ser lógicos pero acaban por ser totalmente tergiversados como el constructor de campo en unas ciudades en las que sólo existe asfalto y la naturaleza ha quedado reducida a pequeños jardines. Otros valores inmensamente sospechosos, para la mayoría de la gente, son la sensibilidad, acosada de forma brutal en todos los frentes (La vida es difícil en la cabeza de un hombre sensible) [p. 113] y la petición, por parte de una familia sensata, del “reparto equitativo de las riquezas, el desmantelamiento de todas las multinacionales(…)” [p. 122], petición que se contrapone a un sistema de valores absolutamente hipócrita, inmoral y autodestructivo, el sistema, el autor nos lo recuerda en numerosas ocasiones, que conforma nuestra sociedad.
Bienvenido al mundo es una obra completísima, en la que no sólo el sarcasmo y la ironía se dan cita; algunas de las definiciones, que versan sobre los más diversos temas, contienen un lirismo exacerbado, que acerca estos textos a la poesía y puede recordar a las greguerías de Ramón Gómez de la Serna, definiciones, por ejemplo, como ésta:
ADULTO, residuo que queda tras el desvanecimiento de un niño. [p. 4]
Unido al lirismo de algunas definiciones, también podemos encontrar ejemplos de una lucidez asombrosa, como en este caso:
INFIERNO, lugar desagradable, caluroso y mal comunicado para pasar el puente de
En ocasiones, estas definiciones acaban convertidas en microrrelatos, cercanos al surrealismo, que, por otra, parte, también permite, a menudo diseccionar la realidad:
PASEO, salí a dar un paseo por la ciudad, pero por mucho que pedaleé y me desplacé, me parece que no logré salir, ya no de casa, sino de mi propia cabeza. [p. 95]
REALIDAD, aquello que nos impide decir cosas como, Aquel suceso tuvo lugar a
No es Ramón Gómez de
Un mundo personal e intransferible en que los trabajadores (Nos la han colado pero bien) son un engranaje, sin importancia, en un mecanismo que los utiliza hasta convertirlos en esclavos de una dictadura de mercado que los devora. Unos trabajadores, una clase media, que, Miguel Brieva nos advierte, son arrastrados por un individualismo exacerbado, una conducta en la que sólo importa hacer lo que a cada uno le dé la gana, aunque hagan lo mismo que otros. En palabras de Brieva:
«Cuando todo el mundo, creyéndose que hace lo que le da la gana, hace exactamente lo mismo que todos lo demás, tenemos indicios para sospechar que, o bien hemos llegado a una sociedad perfecta y sorprendentemente bien sincronizada, o bien se ha inducido muy hábilmente a la gente a pensar que es libre mientras que obedece de manera estricta». [Generación XXI].
En definitiva, Bienvenido al mundo es una obra personalísima, en la que el autor nos da su perspectiva sobre muchos de los asuntos que componen la sociedad actual, una sociedad, en opinión de Miguel Brieva, en la que, de modo amargo, quedan «expuestas las barbaridades y contradicciones sobre las que se erige nuestro modelo de vida y la condición humana en si misma»; una Enciclopedia repleta de un humor inteligente y fino con acertadas dosis de acidez, que hace que acabemos riéndonos de nosotros mismos, que nos obliga a pensar y pretende ejercitarnos en la difícil actividad de descubrir las mentiras, pequeñas y grandes; los mecanismos ocultos de un engranaje, el capitalista, que acaba por devorar a todos sus habitantes y acabará, si el ser humano lo permite, por devorarse a sí mismo, como podemos comprobar en la siguiente reflexión: «Creo que es responsabilidad de cualquier persona sensata que aspire a la libertad el comenzar a desmantelar, pieza a pieza, el complicado mecano que argumenta este disparate».
Una reflexión amarga sobre el mundo en el que nos desenvolvemos. Una creación de gran brillantez que ha de saborearse en pequeñas dosis, con tranquilidad, y que, creemos, se disfrutará más con cada relectura.


¿Qué pueden tener en común una bruja del siglo XVII y una adolescente de finales del siglo XX? A ambas les toca desenvolverse en un mundo tan misterioso como fascinante y tan contradictorio como aterrador aunque, posiblemente, salpicado con puntuales toques de diversión. Si a esto agregamos el factor de que ambas, la bruja y la chica están perdidamente enamoradas, tenemos además el elemento romántico que entra en escena volviéndolo todo, si cabe, aún más mercurial. Y si para colmo resulta que ambas, la bruja y la chica, resultan ser la misma persona, tenemos a EMMA.
Emma Hakker es una joven bruja que vive en una aldea de Alemania durante el siglo XVII. Su vida transcurre, no diremos que plácidamente, entre su noviazgo con el apuesto Hans (el cual ignora que es una bruja) y la convivencia con su madre Irma y su abuela Helga. Si bien éstas se muestran orgullosas de sus poderes y de la tradición familiar, Emma por el contrario parece algo escéptica ante las pócimas, hechizos y soluciones mágicas que emplea la familia para solucionar los problemas, y por supuesto se aterra ante las iniciativas de su abuela, que suele causar catástrofes cada vez que intenta realizar algún encantamiento (propiciando así el elemento cómico de la historia).
Precisamente es a causa de un error de la abuela que las tres mujeres Hakker realizan un viaje en el tiempo hasta aterrizar en el siglo XX, en el castillo de Wonder (propiedad de uno de sus futuros descendientes, Ronald Hakker). Tras ellas han llegado otros dos personajes, el desconcertado Hans y el temible Krusper, cuyo único deseo es llevar a las brujas a la hoguera. Allí, en el pueblo de Wondertown, situado en
Puesto que la llegada de las brujas al pueblo ha activado todos los poderes paranormales de la zona, la historia está repleta de secuencias divertidas protagonizadas por equívocos mágicos, objetos que vuelan por el aire y actuaciones de personajes cómicos muy bien instalados como el fantasma de Ronald Hakker o el alcalde del pueblo con su grupo de turistas a la zaga, siempre deseosos de atrapar con sus cámaras algún suceso extraordinario. Sin embargo, bajo esta aparente ligereza causada por los toques cómicos que hacen que la historia se lea sin interrupción, se oculta una trama más seria en la que se reflexiona sobre temas candentes como el fanatismo destructivo (Krusper y las gentes de la aldea alemana), el ansia de hacer negocio a costa de lo que sea (el alcalde), la violencia producida por el temor fruto de la ignorancia (a destacar la actitud de la población de Wondertown ante la llegada de las brujas, tan pronto aduladora como hostil pero siempre deseosa de obtener algún beneficio) o, lo que empezaba a despuntar como un interés generalizado entre la juventud de la época en que la serie fue concebida, los poderes paranormales (en la serie abundan las referencias a las buenas o malas vibraciones, la energía mental, la concentración y el uso de amuletos, que se suman a los arquetípicos encantamientos y fórmulas mágicas a la hora de hacer brujería).
Hoy en día estamos bastante acostumbrados, por no decir saturados, a este tratamiento modernizante y ligero de un tema que por décadas tuvo sus propios patrones más bien dramáticos: las historias de hechiceros. No hay más que pensar en las series de Sabrina y Embrujadas, por poner sólo dos ejemplos. Sin embargo, hay que recalcar que, en su momento, esta idea fue bastante novedosa; no la de presentar a una bruja contemporánea (esto ya se había hecho en la serie Embrujada, en los años sesenta), sino la de mostrar el aspecto negativo, los problemas prácticos y psicológicos que esta doble identidad, la de bruja y la de chica, acarrea a la protagonista: la misma Emma se rebela continuamente, manifestando que no ha pedido esos poderes que sólo le traen complicaciones y que desearía librarse de ellos para poder integrarse entre sus compañeros y ser normal. Por supuesto, este tema recurrente de la normalidad y la aceptación dentro del grupo es clave para las lectoras que en ese momento atraviesan la adolescencia, etapa de conflictos en la que todo el mundo se considera ligeramente anormal o patito feo por una u otra causa. De todas formas, Emma, como adolescente que es, se debate entre estados de ánimo contradictorios que la dividen, y tan pronto deplora su condición como hace uso de ella para solucionar sus problemas, por ejemplo haciendo volar una motocicleta o cambiando de tamaño a placer.
Trini Tinturé dice: Se me ocurrió que fuera una bruja moderna para darle algo distinto al tema. Los guionistas se encargaron de desarrollar la idea (1983). En efecto, concebida la idea original por la dibujante e ilustradora Trini Tinturé a principios de los ochenta, los guiones serán desarrollados por el prolífico Andreu Martin (y no Francisco Pérez Navarro, como se mantiene en alguna página web), que escribe historias de géneros muy distintos. Más dedicado a la serie negra, sin duda es éste el motivo de que en Emma, al contrario que en otras series parecidas como Esther o Gina, se dedique mucho más espacio al drama, la intriga, la persecución o la lucha con armas. En Emma, el ritmo de la acción es frenético ya desde las primeras planchas, sin pausas ni tiempos muertos; una característica que no corresponde precisamente a los patrones del género para niñas o el sentimental, que requieren un ritmo más pausado y un cierto aire lírico, contemplativo.
Con el libro Emma es encantadora se da inicio a una nueva colección de Editorial Glénat, Claro de Luna, que promete recoger algunos clásicos del cómic femenino español. En este volumen se reproducen, en blanco y negro, los tres primeros capítulos de la saga (que quedaría interrumpida por el cierre de
Para apreciar mucho mejor la totalidad de la obra de Tinturé, así como para obtener datos biográficos, recomendamos la visita a su página web, cuyo enlace ofrecemos al final de la reseña. Antonio Martín ofrece, asimismo, una muy completa introducción titulada Trini es encantadora, que abre el álbum.
A continuación, reproducimos el texto de la cubierta:
«Emma, la protagonista de esta historia, una muchacha descendiente de una larga estirpe de magos, verá cómo su vida cambia radicalmente, dividida entre el mundo moderno y los viejos amores que quedaron en el pasado... En todo caso Emma tiene sobrados recursos para encontrar la felicidad en esta nueva vida. Y es que ¡Emma es encantadora!»
«Andreu Martin (Barcelona, 1949) se estrenó como guionista en los tebeos de Editorial Bruguera, donde se forjó como escritor todoterreno. Más conocido por su faceta de escritor de serie negra de fama internacional, en el mundo del cómic ha trabajado en revistas como El Jueves, Cimoc, Comix Internacional, Zona 84, Rumbo Sur, Tótem, El Víbora, etc. De esa época surgió la adaptación al cómic de El Sueño Eterno (editada en libro por Glénat, 2005) y esta serie, Emma es encantadora, inicialmente publicada en el tebeo Lily.»
«Trinidad Tinturé (Lleida, 1938). Como otros muchos dibujantes de historietas españoles, Trini comenzó a publicar muy joven, en los tebeos “para niñas” de los primeros años 60, herederos del extraordinario boom del género sentimental que se había producido en las dos décadas anteriores. Esta edición en libro de Emma es encantadora, que recoge el total de sus aventuras dibujadas por la autora, ofrece a los lectores la posibilidad de acercarse a la obra de una de las mejores autoras de su generación.»
La imagen de la portada del libro fue extraída del catálogo web de Glénat. El resto de las imágenes fueron extraídas de la página web de T. Tinturé.
Reseña por Dafne Ruiz
1.- "Santiago. Un cuento inspirado en Pinche Mundo" (16pp B/N en
castellano, antes inédito)
2.- "Arnel" (1p con color de Bernal, en castellano, publicado en B/N en
el Carne Líquida #6)
3.- "La parábola del cartógrafo" (6pp B/N en castellano, storyboard
original de la historieta dibujada por Hugo Covelo y publicada en
gallego en el Barsowia #10)
4.- "Sabes, McHenry" (1p bitono en castellano, antes inédito)
Próximamente, más de Sergio Covelo, Michael Bonfiglio o Javi Montes.
Todo ello en la columna derecha de:
http://kikebenlloch.redegalega.org/index2.htm
Informó: el autor.
Hola compañeros,
Primero Nicola Lococo y Rodriguez&Ripa, del periódico vasco DEIA.
Después Manel Fontdevilla y Guillermo, de EL JUEVES.
Ahora contra el compañero Ribot.
Desde Andalucía, debemos manifestar nuestro desacuerdo con esa ofensiva
legal a favor descaradamente de estos obsoletos descendientes de los
faraones que son los monarcas y, sobre todo, en contra de la más esencial
libertad de expresión.
Transmitid unas líneas de nuestra de adhesión y solidaridad al Sr. Ribot, en
nombre de muchos otros colegas fotógrafos, periodistas, ilustradores y
compañeros de los medios de comunicación de Andalucía.
Podéis hacerlo a:
periodistes@grn.cat
col.legi@periodistes.org
Informó: Rafael Iglesias
Se celebra el tercer festival internacional de cómics underground más importante de Europa.
El acontecimiento tendrá lugar en Rávena, desde el 12 de octubre.
Acudirán autores y responsables de publicaciones como Strapazin
(Suiza), Babel (Atenas), Glomp (Finlandia), Chili Com Carne (Portugal) y muchos otros fanzines de menor alcance. Este año acudirán también autores de Rumania, donde se el panorama comiquiero está siendo activado por publicaciones como Hard Comics, o Bosnia, con la presencia del joven colectivo Stripoteka.
El día 13 de octubre se abre la muestra European Comics Cartography en el Museo Nazionale di Ravenna, que expondrá obras de cincuenta autores europeos. Habrá encuentros con los autores Ho Che Anderson, que presenta allí su biografía de Martin Luther King. El mismo día 13 tendrá lugar el reparto de premios de la GAER (Giovani Artisti dell'Emilia Romagna).
Las muestras del festival estarán abiertas hasta el 13 de octubre.
Más datos en: www.mirada.it/komikazen
Informó: Gianluca Costantini

Cuando el relámpago nos alcance
Reseña por Antonio Santos
No vamos a hurtarle al lector una información tan elemental como que WALLY WEST es el tercer Flash de la historia (IMPULSO aparte, ¿vale?) y que obtuvo su poder del mismo modo que su mentor, BARRY ALLEN, heroicamente caído durante el saneamiento de sandeces que fueron las CRISIS EN TIERRAS INFINITAS: un rayo cayó sobre una extensa gama de productos químicos que al bañarle alteraron su morfología.
Pero al contrario de otros superhéroes que defienden celosamente su identidad civil, West la hace pública, quizás arrogado por el convencimiento de que su poder siempre le garantizará la victoria (imaginamos que cuando puedes superar la velocidad de la luz tu engreimiento gana puntos). No obstante, esto tiene el pernicioso efecto colateral de colocar a tus allegados en el disparadero, convirtiéndolas en la víctima ideal del villano de turno, cosa que aprovechó Johns para provocar el aborto de los mellizos West, y motivo por el cual Wally deseó tan ardientemente cesar de brillar como el Rayo Viviente.
Datos técnicos.-
The Flash: Ignición (6 números). Material DC COMICS del año 2003. Al guión: GEOFF JOHNS; lápiz y tinta a cargo de ALBERTO DOSE. Fríamente compucoloreado por JAMES SINCLAIR. Editado mensualmente por PLANETA-DEAGOSTINI en grapa y 24 páginas unidad. Traducido por GONZALO QUESADA. Rotulado por ALBERT AGUT. Maqueta 9 LETRAS. Nota final de GERMÁN MUÑOZ JIMÉNEZ (en el número 1). Coste: 1,95 euros. Tamaño 25,7 X
Ignición.-
Víctima de su propio deseo (efectuado al final de la asombrosa saga GUERRA RELÁMPAGO), WALLY WEST, alter ego humano de Flash, sufre una severa amnesia que le hace olvidar completamente que es EL HOMBRE VIVO MÁS RÁPIDO DEL MUNDO. Empero, imbuido de la habilidad/maldición que significar ser el RELÁMPAGO HUMANO, este poder va filtrándose en su memoria y músculos conforme pasan los acontecimientos. En KEYSTONE CITY, su feudo, añoran a su héroe y el interrogante sobre su paradero les domina. El inefable MR. ELEMENTO (dueño de una asombrosa pistola capaz de trastocar las moléculas de todo lo orgánico e inorgánico) aprovecha la “deserción” de Flash para asesinar policías imitando el modus operandi del CAPITÁN FRÍO, a quien inculpan. El duelo final entre Flash y Mr. Elemento concluye cuando el Capitán Frío ejecuta al segundo. Para entonces, West recuperó completamente la memoria. Esto afectará a su orbe familiar, problemas que Johns está aprovechando para urdir la trama de la siguiente saga.
El fracaso de este deseo y sus connotaciones es lo que explora esta etapa que, a su vez, pretende mostrarnos la cara más rutinaria y vulgar de la vida de West si no hubiese sido Flash. Tras habernos tenido en vilo con Guerra Relámpago y el espectacular duelo entre Flash y el FLASH REVERSO, el PROFESOR ZOOM, el escritor rebaja notablemente sus pretensiones y se afloja. Usualmente, entre grandes sagas suele introducirse algún que otro episodio insustancial, de colchón, como un especie de respiro o anuncios de
Algunos de esos detalles son el paulatino regreso de la memoria de West, la profundización en la sugerente personalidad de LENARD SNART (o Capitán Frío a ratos), que Flash recupere el anillo donde Barry Allen guardaba su uniforme gualda y oro, cancelando la fase de “tejerlo” sobre su cuerpo gracias al dominio de West de
Johns introduce otros personajes (con vistas a la explotación típica del merchandising: estampas y muñequitos, forraje para los freakies), colando la sospecha de que el letal y ofuscado Zoom volverá, quizás más mortal aún.
El villano elegido para sustanciar esta saga (detesto el término “arco”: ¿qué tiene de malo “saga”? ¡Hasta suena épico!) y mantener la eterna rivalidad, Mr. Elemento (¡vaya elemento!), parece más un apaño circunstancial que un peligro; es un borde momentáneamente ensalzado y ejecutado de modo tan sumario como burdo, un torpe cebo para conseguirle a Flash un TOTAL RECALL...
Y en gran medida, colabora en la sensación de apatía que desprende esta saga el trabajo del dibujante, Alberto Dose, paisano de las pampas. Su clara emulación del estilo MIGNOLA no alcanza su pureza (porque imaginamos que la estima de Dose en algo le obligaría a improntar su propia huella) y llega a tener momentos de pintura NAIFF, por no achacarle una inmadurez profesional.
En algunas viñetas su pincel no sombrea: mancha, creando un resultado áspero, sucio, de borrón que nadie se ocupó en eliminar. Tampoco sus figuras “de acción” transmiten vida: aparecen estáticas, sin energía ni dinamismo, al contrario de lo que sucede, sin ir más lejos, con su sucesor, o como mínimo se exige que posea un tebeo como es The Flash
Sinclair abusa de los fríos tonos azules contrastados con los ocres y amarillos, esparciendo por todas estas planchas una sensación de oscuridad y desinterés. Y, pese a todo, su paleta acaso sea lo mejor de esta saga, siempre dominada por las limitaciones gráficas de Dose y la misma noción de Johns de que “no importa lo mal que lo haga; voy a cobrar y el rebaño lo va a comprar igual”.
Podría aducirse que “convenía” hacer esta entrega de aspecto tan desganado para realzar tanto la previa como la siguiente saga, que se trata de una calculada argucia sajona editorial. Pero no: está hecho así a posta. Y pudo ser una apuesta fatal, porque nada en la trama o el dibujo inspiraban a proseguir comprando la colección, una vez superada esta fase, resultándole difícil traer de vuelta al redil al lector ocasional que hubiese encontrado alicientes para incluirla entre sus lecturas.
El mundo a la velocidad de la luz.-
Introducidos en el FLASHVERSO (si BUFFY tiene uno, ¡Flash con más mérito!), lo primero que llama la atención son los nombres civiles y alias criminales de sus antagonistas, así como sus estrambóticos uniformes. Hay ejemplos muy escandalosos, pero vamos a centrarnos en el Capitán Frío, por recurrente. Un primer vistazo al tipo nos sugiere que es una especie de MADELMAN polar con las gafas del HOMBRE TOPO y armado con una extravagante pistola lanzafrigideces. Hasta el nombre del fulano promueve a la guasa: Capitán Frío. En plan CORONEL PESCANOVA o SARGENTO FRUDESA. Suena a marca de congelados de supermercado económico. Sin embargo, bajo esta corteza barata y casi irrisoria late el frío y sádico corazón de Lenard Snart, cuya firma consiste en helar a sus víctimas de cuello para arriba y decapitarlas de un golpe. Snart no se anda con tonterías (al menos cuando lo escribe Johns) y descubres que el resto del elenco, pese a sus nombres estrafalarios y sus grotescos trajes (muy diferentes a esos ARMANI que parecen vestir los de
Y por cierto, ¿por qué hay tantos supervillanos dueños de poder frigorífico en
Ignición exige lealtad y constancia al lector, felizmente recompensada con el número 7, ya a cargo de un inspirado HOWARD PORTER (aunque su Flash recuerde mucho al dibujado por compatriotas nuestros, cosa que es motivo de orgullo: ¡su trabajo es ejemplo a seguir!) y un Johns de nuevo comunicado con la asombrosa Fuerza de
La página.-
Las 6 y 7 del número 5.
La viñeta.-
Dose no nos ha dejado ninguna para deleitarnos.
La frase.-
Ídem de Johns.
Lo mejor.-
Que supone el afianzamiento de Flash en las estanterías.
Lo peor.-
Su marcada desidia.
Reseña de Antonio Santos, de su serie La voz en el desierto, entrega 27

