Un vaquero despistado y no muy despierto, y unos pueblerinos aislados en su valle del mundanal ruido de la modernidad. Estos son los protagonistas de las series que desarrolló Jan en Jauja, Cab Halloloco y Los últimos de Villapiñas (esta última con guión de Enrique Olivares, Oli). Ninguna sobrevivió a su publicación de origen, por lo que su vida fue corta aunque ambas fueron recuperadas en la revista Superlópez de Ediciones B. De ambas nos ha hablado Jordi Canyissà en su artículo sobre Jan en Jauja.
[no podemos decir su nombre, pero sí que las fichas han sido creadas por Efepunto Elepunto]
Tebeosfera. Series Halloloco.
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viernes, 15 de noviembre de 2013
jueves, 14 de noviembre de 2013
JAUJA, ESA REVISTA EFÍMERA
Probablemente, como muchos de los elementos que se nos
presentan y descubrimos en la infancia y adolescencia, el recuerdo de la
revista Jauja tenga un componente más
nostálgico que real. Una revista similar a las de la época pero con papel más
basto, con algunos autores que sonaban pero con otros que no reconocíamos, con
unas lustrosas portadas pero un color nefasto en el interior, que no debió
agradar a muchos porque cerró pronto, tras doce números.
Pero en ella Jan creaba nuevos personajes en su época de
mayor virtuosismo gráfico, y Vázquez se soltaba la melena sin ser tan estridente
ni chabacano como cuando firmaba como Sappo. Conocíamos al torpe Cab Halloloco,
a los entrañables habitantes de Villapiñas, Ana y Cleto nos conducían por ridículos
misterios y nos íbamos al bingo tan tranquilos. Solo por esto merecía la pena
esta publicación.
Y como ha sido una revista poco contemplada, ofrecemos aquí su
ficha completita, para deleite y solaz de los aficionados al tebeo.
Tebeosfera.
Nunca nos ha tocado el bingo.
lunes, 11 de noviembre de 2013
EN EL PAÍS DE JAUJA
El dichoso “boom” del cómic que se inició a finales de la década de los setenta trajo por un lado múltiples iniciativas en la edición de cómic “para adultos”, pero también un intento de diversificación en las publicaciones dirigidas a la infancia. Con una Bruguera ya tocada, por su nefasta adaptación a los nuevos mercados y un abuso sin conciencia del prodigioso fondo de la editorial, era el momento de que nuevos proyectos salieran a la luz. Uno de ellos fue el intento de Ediciones Druida de emular a las revistas de Bruguera con un estilo algo más moderno con la revista Jauja, recurriendo a temas de actualidad y a autores que podían insuflar un aire nuevo en las viñetas. Jan fue uno de los que probaron suerte en este invento, gracias a su amistad con el editor Miguel Pellicer, elaborando para la efímera revista ilustraciones e historietas de dos series maravillosas, Cab Halloloco y Los últimos de Villapiñas (ésta con guión de Enrique Oliván, Oli).
De estos trabajos, de la revista, del papel que jugó Pellicer en el proyecto, de su posterior rescate, nos escribe (y maravillosamente) Jordi Canyissà, periodista, historietista y excelente teórico de los tebeos, en un texto que ha redactado con primor para este número de Tebeosfera dedicado a Jan.
Tebeosfera. Prosperidad y abundancia de buenos textos.
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