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lunes, 13 de septiembre de 2021

Aquella primavera francesa


Decía Hugo Pratt que uno de los cometidos del cómic podría ser el de crear los grandes mitos contemporáneos. Pero también, fuera ya de la afirmación de Pratt, podemos decir que otro de los cometidos del cómic es precisamente el de desmitificar. Uno de los mitos fabricados ―por medio de cómics y otras narrativas― que conforman cierto imaginario político y social es el de un Mayo del 68 ideado como un momento edénico de la historia. Al menos, esta es la imagen que Argelio García se propone rebatir mediante un exhaustivo repaso a los acontecimientos principales de aquel mayo francés (aquella irrupción revolucionaria) a propósito del análisis de un número de cómics cuya acción transcurre en esos días y transmiten otra sensación de realidad. 

Como por casualidad, resulta que Mayo del 68 se produjo en el periodo que es objeto de nuestro monográfico actual, acerca de la llegada del cómic franco-belga a finales de los pasados años sesenta y comienzo de los setenta. Es esta una circunstancia que establece una extraña sintonía, en absoluto atmosférica, pero sí ideal o a manera de contrapunto histórico, entre este número y el artículo que presentamos a continuación. 


Tebeosfera, veinte años de manifestaciones tebeíles 


miércoles, 1 de agosto de 2018

EL TIEMPO DE LOS CLÁSICOS




Siempre es buen momento para recuperar una obra de historieta que tuvo peso en el pasado aunque muchos nos hayamos olvidado de ella. Tendríamos que haber publicado esta reseña dentro del número "especial revoluciones" que lanzamos en el final de 2017 pero lo hemos hecho ahora. Y no está de más. Volver a la obra de Guido Crepax, a un modelo de publicación hoy desestimado, a una forma de narrar que hoy se juzga lánguida o a unas temáticas trasnochadas (la fatalidad, la nobleza), nos sirve para comprender que ciertos temas siguen ahí aunque no los queramos ver, que los relatos son hijos de su tiempo inevitablemente, que los modelos dependen de las modas y que los autores de calidad son autores de calidad siempre.

Nuestro socio y buen conocedor del cómic del siglo XX José A. Gutiérrez elabora una reseña sobre una de las obras que marcaban el pulso del cómic en los setenta. Como muchos otros tebeos de entonces, se trataba de situar al hombre en la Historia tras la degradación de la modernidad. Ahora estamos en otro enfoque, pero la revisión de este álbum nos permite ver qué nos preocupaba entonces sin que nos diéramos cuenta.


Tebeosfera. Relatos de todo tiempo.

jueves, 15 de marzo de 2018

DE LA CRISIS, LA REVOLUCIÓN


Las revoluciones socialistas han tenido que construir un nuevo discurso en el siglo XXI. Han tenido que “reinventarse”, como eufemísticamente dicen ahora. Construirse un nuevo relato porque en el nuevo siglo está claro que triunfó la sociedad del espectáculo y ya no es suficiente con aspirar a una nueva realidad: hay que edificar nuevas ficciones. Una de esas ficciones es la de la democracia, tan desgastada tras el triunfo final del capitalismo salvaje que había que convocarla de nuevo en las ágoras, o sea, en las plazas públicas. Así se hizo en mayo de 2011 en las plazas españolas, en un espontáneo y febril ejercicio de manifestación popular que contagió al mundo. Aquel movimiento de indignación provocado por la crisis económica e institucional supuso un cambio de paradigma social que dio lugar a otros movimientos en lugares muy distantes, a nuevos partidos políticos y a una distinta reconfiguración de lo social.
Cómics e ilustraciones fueron algunos de los instrumentos que mejor dieron fe de lo que entonces ocurrió, porque permitían alegorías y plasmaciones de emociones que no podían transmitir el periodismo, ni las televisiones, ni el cine, al menos no con igual velocidad. El dinámico profesor Jorge Catalá se ha percatado del gran potencial de los cómics para contextualizar y catalizar los imaginarios sociales y políticos posibles y lo expone en este documentado artículo:
Tebeosfera. Tebeindignados.

domingo, 25 de febrero de 2018

LOS FRUSTRADOS: EL DECANTADO DE MAYO DEL 68


Cuando las revoluciones socialistas comenzaron a desdibujarse en el bloque humano denominado “Occidente”, los anticomunistas ya habían logrado el control del planeta. Hubo herederos del marxismo con perspectivas muy diferentes ramificándose a lo largo del siglo XX, como el trotskismo, el maoísmo, el operaísmo, hasta llegar a la socialdemocracia, y habían ido surgiendo movimientos sociales con nuevo brío, como el ecologismo y la nueva ola del feminismo, entre otros. Todo ello ocurría en aquel fin de etapa que fueron los sesenta, con 1968 como año crucial. Por entonces hubo quien se dio cuenta de que había consumidores de la cultura popular adocenados y nuevos burócratas liberales, una generación de ciudadanos con ideología de izquierdas que se habían rendido al capitalismo sin saberlo.

De esa fauna surgieron los frustrados que tan genialmente reflejó Claire Bretécher en su obra así titulada, Les Frustrés, retrato de una desilusión que ya estaba tomando forma en los primeros años setenta. El profesor Carlos Vadillo nos recuerda aquel periodo de parloteo esnob que condujo al abandono del pensamiento colectivo por parte de la burguesía acomodada.  


Tebeosfera. Reseñas sin caducidad.

miércoles, 7 de febrero de 2018

REVOLUCIONARIOS CONTADORES DE HISTORIAS


Las revoluciones socialistas tuvieron hondo calado en las sociedades latinoamericanas a lo largo de todo el siglo XX. Desde Zapata a Sendero Luminoso, el “fantasma” que había recorrido Europa luego culebreó por los caminos de América del Sur. Si nos detenemos en Argentina podemos observar un panorama similar al ocurrido en otros países: Gobiernos opresores y pueblos deseosos de mejorar sus vidas que, visto el ejemplo de la revolución socialista, quisieron probar suerte. Lo intentaron y se vertió mucha sangre, demasiada. Más de lo esperado porque nadie sospechaba tanta crueldad… 
A esta memoria nos retrotrae el profesor e investigador Tomás Ortega, que ausculta la obra de historieta de dos figuras implicadas ideológicamente en su día contra el capitalismo y que luego se convertirían en leyenda: Héctor G. Oesterheld y Julio Cortázar. En este artículo se habla de obras ampliamente conocidas (como El Eternauta) y de otras casi por completo desconocidas (como “Reunión”) para contextualizar la figura del “héroe colectivo” que transformaría el modo de entender la historieta y sus mensajes antes de la revolución autoral en los cómics de todo el mundo. 
PRIMER Y ÚLTIMO ROUND POR LA REVOLUCIÓN: HGO Y CORTÁZAR 

Tebeosfera. Tebeos por la causa revolucionaria.
 

domingo, 4 de febrero de 2018

EL COMUNISMO ILUSIONADO DE UN NACIONALISTA ANDALÚ

Andrés Martínez de León ha sido uno de esos nombres que por ser del Sur suenan más remotamente a los aficionados al humor e incluso a los estudiosos de la sátira o la historieta. Lo queramos reconocer o no, así es. Él fue una figura prominente de la cultura andaluza: pintor, sobre todo pintor; periodista gráfico, o reportero con el humor; historietista de vanguardia, con similares méritos que de los vinculados a la Generación del 27; nacionalista en la gracia y en el lenguaje (siempre apostilló sus viñetas con habla andaluza); republicano alegre y comunista combativo, ya cuando la guerra. Histórico. Un grande.

Durante la década justamente anterior al estallido de la Guerra Civil se fue acercando cada vez más a las izquierdas y a los medios republicanos que abrazaban el socialismo como solución a los problemas del pueblo. Incluso fue el reportero gráfico escogido por su talento y trayectoria para viajar a Rusia en 1935 con el fin de constatar la consolidación de la Revolución rusa y demostrar que todo aquello del comunismo había funcionado de maravilla.
Él volvió contento. Y al cabo de unas semanas, estalló la guerra y el futuro se ensombreció. Manuel Barrero, buen conocedor de la vida y obra de Martínez de León, nos lo cuenta en este documento:

LA PROMESA DEL COMUNISMO SEGÚN OSELITO

Tebeosfera. Er tó pa tó.

domingo, 28 de enero de 2018

COMUNISTAS EN LOS EE UU. EL VILIPENDIO DESDE EL CÓMIC


El proceso revolucionario soviético apenas ha sido tratado con la mínima seriedad en los cómics americanos. El comunismo ha sido una ideología con escaso seguimiento y credo en los Estados Unidos, máxime si tenemos en cuenta que allí se desató una fiera campaña anticomunista desde los años veinte (fue Mitchell Palmer el primero en hablar del “Peligro Rojo”) pero que fue realmente cruda tras la II Guerra Mundial.
En este documentado artículo del catedrático de Derecho Ignacio Fernández Sarasola se repasan los intentos de practicar la didáctica anticomunista mediante el cómic, tanto utilizando productos de carácter abiertamente propagandístico o tendencioso, como convirtiendo a los personajes rusos de los comic books en verdaderos fantoches ante los lectores. Esta última opción no era otra cosa que la plasmación de las denuncias que hacían los anticomunistas, que identificaron siempre los logros de la revolución con una espiral de obvia pobreza y tiranía enquistada en los territorios soviéticos.

Es este un documento que, además, ha sido ilustrado con tal profusión que también supone un festival de imágenes: 
EL IMPACTO DE LA REVOLUCIÓN COMUNISTA EN LOS COMIC BOOKS


Tebeosfera. Desde Rusia sin amor.

jueves, 25 de enero de 2018

EL ESCLAVO REVOLUCIONARIO




Recordar la efeméride de la Revolución Rusa implica reflexionar sobre la razón y la necesidad de las revoluciones sociales. Y también implica meditar muy detenidamente sobre el origen de las mismas. ¿Por qué no se produjeron antes si la opresión señorial sobre la masa campesina, gremial u obrera había sido muy ruda desde la antigüedad? ¿Es que para toda revolución hacen falta cabecillas que lideren la pasión que inflama pechos y que aúpa puños?

Se ha brindado a responder a estas preguntas el profesor, experto en mitología y además buen escritor de novelas de todo signo Ricardo Vigueras, español que oficia como profesor en México. Y lo hace acudiendo a una figura que nos puede sorprender en un principio: Espartaco. ¿Qué tendrán en común el tipo del mentón con hoyuelo y el comunismo, nos preguntaremos? Pues mucho. Porque el Espartaco real no sabemos si pudo parecerse a Kirk Douglas pero desde luego sí que presenta similitudes con el proceso de toma de poder en Rusia, bien que Lenin y Stalin ocuparon tronos a los que no llegaron Espartaco y Craso.

La figura histórica de Espartaco es poco conocida debido a la distorsión que ha sufrido en el cine y los tebeos, de ahí que convenga especialmente leer este denso ensayo de Vigueras:

Tebeosfera. El fantasma que recorre los tebeos.

martes, 23 de enero de 2018

POR EL SUFRAGIO HACIA EL FEMINISMO




Decía Simone de Beauvoir que la primera feminista fue Chistine de Pizan, veneciana con suerte que pudo dedicarse a la poesía y a lanzar ideas tan peligrosas en el siglo XIV como que en las mujeres podían albergar el sentido de la razón, la rectitud o la justicia. Qué locura. 

Cinco siglos más tarde las mujeres aún no podían votar, y algunas, armadas de valor, salieron a las calles a defender sus derechos, arriesgándose a la represión y la cárcel, abriendo camino. El derecho al voto que todas gozan hoy se debe en parte a ellas, a las sufragistas peleonas como Davison, Pankhurst, Karr, Fawcett, Sanger o Heathcote. De estas dos últimas se han hecho tebeos, incluso.

El doctor y profesor Julio Santamaría nos habla de esta esforzada revolución eterna, la de las mujeres en pos de la igualdad en la vida social, en esta reseña de dos obras recientes que tratan sobre la vida de dos luchadoras por la igualdad de sufragio:


Tebeosfera. Si no votas estás fuera.

lunes, 8 de enero de 2018

LA REVOLUCIÓN BOLCHEVIQUE EN VIÑETAS




Aquel año de 1917 cayeron los últimos reyes, los autócratas. La Revolución rusa transformó el mundo, sobre eso no cabe ninguna duda, pero en su momento no existían los medios de comunicación que hoy conocemos y no fue una noticia instantánea ni con la repercusión que le concedemos en la actualidad (aunque hay que decir que un siglo después el regente ruso, Putin, tampoco ha querido rememorarla como un acontecimiento capital de la historia de su país). 

En su momento, en España tuvo una repercusión tímida en las viñetas satíricas, lo que revela algo interesante: que debido al contexto en que se produjo las sociedades ajenas a Rusia se dividieron automáticamente en dos bandos a la hora de evaluar aquella revuelta del pueblo contra sus zares.

Los eminentes profesores y estudiosos de la sátira española Antonio Laguna y Francesc Martínez nos lo explican en este estupendo documento que sirve de introducción de lujo a nuestro número dedicado a las revoluciones socialistas y sociales en los últimos cien años.


Tebeosfera. Tebeolcheviques dibujados.

domingo, 31 de diciembre de 2017

EL ÚLTIMO DOMINGO




La más recordada de todas las revoluciones populares sucedió en domingo y la lideró un cura. Fue el padre Gapón, sacerdote ortodoxo de buena cuna pero que supo comprender las necesidades del pueblo llano ruso, por entonces gobernado con una dureza excesiva por el último de los zares. 200.000 fueron a pedir audiencia a Nicolás II pacíficamente y recibieron el fuego de la ira: cayeron 200 y 800 resultaron heridos. La represión injustificada despertó la indignación de los campesinos y los trabajadores, y de los militares más tarde. De este modo, se fue larvando un clima de insatisfacción que preparó el camino para la revolución de los soviets, que tuvo lugar exactamente al cabo de doce años.

El zar terminó cayendo, sí, pero no todo quedó a gusto de todos. Por eso llegaría luego otra revolución, la bolchevique, plena de astucias y juegos de poder, que reivindicaba el Gobierno desde el pueblo pero con otros mecanismos. La verdadera “revolución rusa”, la revolución popular, fue la que germinó en enero de 1905, vivida y sufrida por los que reclamaban mejoras salariales y más pan. Por los que vertieron su sangre innecesariamente, demostrando que con la crueldad se van escribiendo los libros de historia.

Pedro H. Navarro
reseña para el actual número de TEBEOSFERA, dedicado a las revoluciones, una historieta sencilla publicada aisladamente en un tebeo de los años ochenta. Esta obra de Cava y Usero es una joya gráfica de nuestra historieta, con escasas páginas pero de gran intensidad.



Tebeosfera. Historietas para la historia.

jueves, 21 de diciembre de 2017

UN NÚMERO REVOLUCIONARIO




Con la llegada de cada estación siempre hay un número nuevo de Tebeosfera, y este invierno no podía ser menos: llega calentito el número 5 de nuestra revista y va dedicado a las revoluciones.

El referente escogido se fundamenta en la efeméride de la Revolución rusa, la llamada Revolución de octubre o revolución bolchevique, un acontecimiento histórico de gran envergadura que inspiró a otros pueblos a transformarse y, años más tarde, animó a muchos a cambiar la situación que vivían en sus respectivos países. También con base revolucionaria se han llevado a cabo luchas en pro de derechos humanos y civiles, la revolución feminista, la revolución cultural del 68, y recientes movimientos sociales como el del 15M, entre otros.

Todos son hijos de aquella sublevación popular de 1917. A ella le rendimos homenaje y estudio con el presente número, en el que han participado algunos de los mejores teóricos de España, México, Francia y Reino Unido que conocemos. Estos contenidos, sus artículos y reseñas, los iremos desgranando en próximas semanas. De momento se puede disfrutar de la introducción, del

EDITORIAL

Tebeosfera. Revolucionarios siempre.