1968 fue un año convulso en el que estallaron anhelos y vientos de cambio. Fue la época del comix en Estados Unidos, pero Europa no se quedó a la zaga. Francia y Bélgica eran los países más potentes en la producción de la historieta continental, y París y Bruselas eran sus capitales. Concretamente en París se editaba la revista Pilote, y fue en esa ciudad, en pleno mayo del 68, donde tuvo lugar una reunión entre René Goscinny y una representación de los dibujantes de Pilote que cambió definitivamente la historia del cómic no solo europeo.
jueves, 16 de enero de 2025
Que por mayo era, por mayo del 68
1968 fue un año convulso en el que estallaron anhelos y vientos de cambio. Fue la época del comix en Estados Unidos, pero Europa no se quedó a la zaga. Francia y Bélgica eran los países más potentes en la producción de la historieta continental, y París y Bruselas eran sus capitales. Concretamente en París se editaba la revista Pilote, y fue en esa ciudad, en pleno mayo del 68, donde tuvo lugar una reunión entre René Goscinny y una representación de los dibujantes de Pilote que cambió definitivamente la historia del cómic no solo europeo.
jueves, 5 de agosto de 2021
La influencia franco-belga de Pilote en España
En las primeras décadas del siglo XX, Georges Remi (Hergé) supo ver y aprovechar el potencial económico del álbum para sus historietas. Tras diversas negociaciones, a partir de Los cigarros del faraón (Tintin en Orient, 1934) la editorial Casterman comenzó a editar todos sus álbumes. Aunque la familia Dupuis o Raymond Leblanc (como vimos en el anterior artículo) contribuyeron en la difusión del formato álbum, su impulso definitivo tuvo lugar en 1959, cuando René Goscinny, Albert Uderzo y Jean Michel Charlier, entre otros, crearon Pilote.
Tras ser adquirida por la editorial Dargaud, la asociación Pilote-Dargaud supuso uno de los grandes pilares del álbum franco-belga editando series emblemáticas como Astérix o Fort Navajo. Dicho material tuvo una entrada tímida en nuestro país con Jaimes Libros, Edisven o Molino, hasta que en 1968 Bruguera consiguió los derechos y comenzó la colección Pilote, que constó de 43 números publicados a lo largo de siete años.
En su artículo, Joaquín del Villar, investigador y uno de los coordinadores de este número T3-17, estudia los orígenes y evolución del álbum franco-belga y la recepción paulatina que tuvo el material de Pilote en nuestro país en los años cincuenta y sesenta, decisiva sobre todo para Bruguera, que llegó a ampliar sus estructuras narrativas y profundizar en sus guiones.
LA COLECCIÓN PILOTE. ÁLBUMES FRANCO-BELGAS EN ESPAÑA
Tebeosfera. Tebeos con buenos pilotos
