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lunes, 3 de febrero de 2020

EL FLUJO DE LA PERCEPCIÓN





Álvaro Pons se atreve a estudiar la obra de Roberto Massó, el mejor representante entre nosotros del llamado cómic abstracto, vinculándola con la base fisiológica que regula el modo en el que leemos las historietas.

En su obra Cadencia, Massó experimenta con las posibilidades expresivas del cómic, con componentes básicos como el ritmo o la percepción del movimiento. No hay relato, solo representación. O, ni eso, solo esquema, flujo, un ensayo vectorial. Pons considera que en esta reducción al vector básico de la dinámica se puede hallar una nueva metodología de análisis que entroncaría el cómic con las artes audiovisuales desde una base fisiológica.

BASES FISIOLÓGICAS PARA LA PERCEPCIÓN


Tebeosfera. En la base de todo.


domingo, 29 de diciembre de 2019

NARRATIVA POÉTICA


El debate contemporáneo sobre el cómic no deja de mutar. Si hace décadas se discutía por su valor artístico y hace años sobre su valor literario, hoy se dialoga vehementemente sobre su dimensión poética. Para poder comprender el núcleo de esta discusión se hace necesario conocer cómo se ha llegado a él, tarea que ha abordado el coordinador de este número, un apasionado del cómic de vanguardia al mismo tiempo que un gran conocedor del medio en general: Álvaro Pons.

Pons nos habla de narratividad y abstracción, se retrotrae hasta lo que podrían ser los inicios de la llamada poesía gráfica y avanza algunas ideas sobre lo que podría ser en el futuro. No se pierdan, por lo tanto, este artículo, porque es fundamental para poder comprender la complejidad del fenómeno y los contenidos de los siguientes textos del número:

CUANDO LA EXPRESIÓN GRÁFICA NO NECESITA SER NARRATIVA

Tebeosfera. En busca de referentes


miércoles, 18 de diciembre de 2019

TRAS LOS PASOS DE LA POESÍA GRÁFICA

Desde hace unos años se está debatiendo si aparte de una dimensión abiertamente literaria el cómic tiene también una dimensión poética. La comic poetry, la poética historietística o, como se ha preferido llamar, la poesía gráfica ha ido cobrando fuerza entre cierto sector de la crítica y algunos editores se han arriesgado a editar tebeos que basculan entre lo lírico y lo abstracto. Ya era el momento de ponerse a reflexionar en serio sobre ello y ha aceptado el reto Álvaro Pons, uno de nuestros teóricos más doctos al tiempo que más valeroso.

Si te interesa el tema del presente número de Tebeosfera, no saltes a los artículos antes de leer el Editorial, escrito por el mismo Pons:

Tebeosfera. Poesía en viñetas.

lunes, 16 de diciembre de 2019

TEBEOSFERA 12 ESPECIAL POESÍA GRÁFICA


Tebeosfera lanza su número de final de año, el nº 12 de su tercera época, con un monográfico dedicado a la poesía gráfica y al cómic poético coordinado por Álvaro Pons, que trata de profundizar en una de las manifestaciones más controvertidas del cómic en los últimos tiempos, la poética.

El número está ya en línea y con todo su sumario accesible en el siguiente enlace:
SUMARIO DE TEBEOSFERA, TERCERA ÉPOCA, 12

Tebeosfera. Abriendo caminos

jueves, 25 de abril de 2019

SE HACE HACE CAMINO AL ANDAR: EL LENGUAJE DEL CÓMIC COMO HERRAMIENTA COMUNICATIVA CIENTÍFICA

El ámbito universitario cuenta con el potencial necesario para ser un efectivo foco difusor de  innovaciones metodológicas en cuanto a la enseñanza y la investigación pero, a pesar de que a veces se cumplen las expectativas, en muchas otras ocasiones remite a un ente henchido de prime donne aisladas en sus respectivas torres de marfil y en las que aquellas campan a sus anchas confundiendo rigurosidad con inmovilismo. Obviamente, para obtener excelencia académica se deben establecer filtros de calidad adecuados y no caer en la trampa de la innovación que no tiene más valor que su condición de (pasajera) novedad, pero la conveniencia de dicha muralla de contención no tiene por qué ser sinónimo de cerrazón por imitación torticera de las coplas de Manrique (quizá habría que poner más énfasis en aquello de Recuerde el alma dormida...). En todo caso, a menudo hay que tentar a la suerte para avanzar y ejercer, así, de funambulistas del pensamiento; después, por descontado, cabrá ponderar los resultados sin olvidar que, como alertaba el científico Emilio Muñoz, en la investigación es incluso más importante el proceso de exploración que la meta misma (de nuevo, Ítaca y el viaje).

En este contexto, los estudiosos del cómic pugnan desde hace décadas por abrirse paso en el maelstrom de la investigación académica y a fe que asistimos en vivo y en directo a un asentamiento que, por bien que lento, se intuye seguro. No obstante, como señala Álvaro Pons en acertada metáfora historietística, aún resiste esa "irreductible gala" que es el uso del lenguaje del cómic como instrumento de disertación, esto es, como herramienta para la redacción científica: si, a manera de sanedrín autonombrado de expertos, defendemos que se puede escribir sobre cómic, el siguiente paso lógico es predicar con el ejemplo y hacerlo, también, en cómic, una barrera numantina a la que ha puesto cerco Nick Sousanis con Unflattening (Harvard University Press, 2015).

Lean, si tienen la amabilidad, la reseña sobre este punto y aparte en la historia de la investigación y difundan la palabra para que, cuanto antes, alguna editorial tenga a bien de publicar Unflattening entre nosotros: 
Tebeosfera. Nuestras vidas son los cómics que van a dar en las estanterías, que son nuestra tebeoteca.

domingo, 24 de junio de 2018

MAYO DEL 68 Y WOMEN´S LIB: PSICODELIA FEMINISTA, OTRA REPRESENTACIÓN Y PATERNALISMO POP



Apunta el crítico Álvaro Pons, autor del artículo De la psicodelia feminista al paternalismo pop, "durante los años 60 y 70 se producen los primeros movimientos de análisis y estudio del cómic desde diferentes colectivos de intelectuales, que fomentan e impelen un cambio fundamental en la consideración de la historieta hacia una concepción adulta". 

En este marco de revoluciones sucediendo y revoluciones por llegar, encontramos ejemplos interesantes como el analizado por Rubén Varillas en Sueños pop, rebeldía juvenil a propósito de Pravda (de Guy Peellaert y Pascal Thomas), que cita Pons en su artículo; siempre a colación de una "historieta que se articula en torno a una serie de personajes femeninos que rompen con los estereotipos de lo representado mujer". 

El análisis de Pons comprende la producción de la época en Reino Unido, Francia e Italia, donde aparecen una serie de personajes protagonistas femeninos de gran fuerza, pero siempre desde la paradójica realidad de estar firmados por autores masculinos. En esa dualidad, se analizan las claves de esa evolución temática y formal y en paralelo a la presencia de mujeres en la autoría de los cómics de esas décadas.

En esa línea, Esther Claudio reseña 'Last girl standing', la autobiografía de la autora de cómics y herstorian Trina Robbins, "cuyo itinerario vital es un recorrido por los lugares comunes del underground estadounidense"; sin olvidar de que hablamos de una de las personas que, a lo largo de más de dos décadas, más ha trabajado en la construcción y divulgación de una genealogía autoral junto con un análisis crítico de la representación. Una pionera cuyo trabajo inspira a las nuevas generaciones de autoras e investigadoras. 

Como el propio Pons escribe en Lápices invisibles del cómic británico, "es posible que, con la perspectiva histórica suficiente, el momento actual del cómic sea visto como un punto de inflexión fundamental en la consideración del papel de la mujer en el noveno arte, desde todas sus perspectivas, de las temáticas a las autorales". 



viernes, 19 de mayo de 2017

LA CARCEL DE PAPEL.. .EN PAPEL


Reseña de nuestro director, Manuel Barrero, de La Carcel de Papel. Diario de un lector de tebeos (2002-2016), cuidada edición impresa de Confluencias que recoge una selección de entradas del influyente blog homónimo de Álvaro Pons:



lunes, 8 de mayo de 2017

LA MAGIA DE COLL



En TBO imperaba la física euclidiana y newtoniana. Siempre fue así. Todo era gráfico y se desplomaba. El trompazo quedaba asegurado al final de las historietas. Pero cuando llegó Coll la física se tomó un deliberado descanso para fluir con timidez. Coll vino a enamorar a las esculturas y colonizó todas las islitas de náufrago, e hizo de la sorpresa un preludio del ingenio, cuando antes lo era del chasco. Coll también fue un náufrago en un océano de tebeos con un estilo muy distante del suyo. Era un artesano maldito por su oficio, de constructor de casas, que en realidad albergaba a uno de los mayores artistas de nuestra historieta; deconstructor, paradojicamente. Tómese una viñeta suya, cualquiera, amplíese mil veces y tendremos un mural.
Álvaro Pons lo deja claro en este análisis iconológico de sus historietas, acertadísimo y ameno.

JOSEP COLL. EL ALBAÑIL QUE HIZO DE DIBUJANTE

Tebeosfera, la magia de la línea. 

domingo, 17 de junio de 2012

SEXO EN LA CÚPULA


Mientras los editores de Amaika e Iru fueron evolucionando desde el humor ácrata con toques eróticos de los últimos años setenta a la pornografía directa basada en el chascarrillo de los noventa, el sello de Berenguer ofreció el underground español alternando capas de contestación social con dosis de erotismo. Ya hemos hablado de alguna serie emblemática de la revista El Vibora, como Anarcoma, y volvemos a remachar lo que afirmaba Pablo Dopico en su estupendo artículo: que la obra de Pons fue la que mejor supo articular lo erótico con lo underground concibiendo un nuevo modelo de cómic nunca visto en nuestro país. Sus series María Lanuit, Internas y su continuación Sarita (con tres libros: Las aventuras de Sarita, Lumis y Cómplices), entre otras, son también importantes en nuestro actual repaso de la presencia de la mujer sexualizada en el cómic español.

Pero donde La Cúpula acertó de pleno en el género fue con la Colección X, una colección de álbumes que fueron recopilando lo mejor del cómic porno galo e italiano a partir del ecuador de los ochenta y que fue renovándose en los noventa incorporando obra de jóvenes autores españoles. Los mismos que comenzaron a triunfar en los mercados extranjeros con su obra erótica.
La Colección X vertebró el porno de calidad que se leyó en España en las dos últimas décadas del siglo pasado, y su ficha no podía faltar en nuestro repaso:


Den las gracias a Andrés Álvarez, nuestro "Hombre X",  por esta catalogación.

Tebeosfera. Porno de calidad.

jueves, 22 de marzo de 2012

LA REVOLUCIÓN ERÓTICA EN FRANCIA

Los teóricos de la historieta llevamos años manteniendo debates bizantinos sobre la madurez del medio, queriendo dibujar con precisión una línea que separe claramente lo infantil de lo adulto. Esfuerzo vano, la historieta maduró su lenguaje a través de un proceso gradual y variable dependiendo de las industrias, y a algunos nos parece evidente que al final del siglo XIX ya había madurado plenamente, claro que a expensas del desarrollo que llegaría con los nuevos lenguajes (de hecho, la historieta sigue enriqueciendo su lenguaje hoy). Pero, en lo argumental, esa tradicional frontera ha seguido manteniéndose, a veces de forma absurda. Por ejemplo, hay tiras de Calvin and Hobbes o de Mafalda que condensan un relato, una evocación o una reflexión tan complejos como los de un sesudo ensayo. Y hay cientos, miles de historietas pornográficas cuyo argumento es de lo más pueril, comprensible hasta para un gañán.
Si mostrar sexo acerca un medio a su madurez, entonces los cómics maduraron en los sesenta, cuando la representación de la mujer -eterno símbolo de las aspiraciones humanas- estrenó epidermis y afanes. Fue en Francia, en el seno de una revolución subterránea que miraba hacia los nuevos usos y costumbres y con una nueva meta: la reformulada posición de lo femenino en sociedad. La mujer, marginada hasta entonces, desafió al mainstream con sus pezones y su deseo declarado. Y, de repente, todo dio un vuelco.
De este trastorno, de la nueva posición de la mujer en la historieta de corte adulto en Francia, ergo en Europa, nos habla un colaborador de excepción, el estudioso Álvaro Pons, nuestro divulgador más conocido y reputado, que recupera y reconstruye un buen texto para ofrecerlo en TEBEOSFERA como un excelente artículo:

EL ESTABLECIMIENTO DE LAS CLAVES ADULTAS PARA EL CÓMIC EUROPEO


Ambas páginas de historieta aquí mostradas fueron dibujadas por Peellaert, la primera corresponde a la serie Jodelle y la que está sobre estas líneas a la serie Pravda.

Tebeosfera. De la divulgación al estudio.

sábado, 23 de abril de 2011

JALI, EN EL LÍMITE

Jali es un autor que está en la frontera.


Lo está para nosotros, en el límite, porque José Ángel Labari nació en 1977, justo el año en el que comenzó aquella democracia tan difusa que dio lugar a una generación, la nacida en los últimos treinta años, a la que estamos dedicando el número 7 de TEBEOSFERA.
Lo está para la historieta, porque Jali es uno de esos creadores que voló libre al poco de despegar en el medio. Comenzó haciendo fanzines e historietas para echarse unas risas y luego dio un viraje sorprendente hacia los universos aparentemente infantiles pero nutridos de inquietud. Es tan ilustrador como historietista, en esa franja de tierra de nadie en la que se baten los que cuentan y los que representan. O viceversa.
¿Quién mejor que un teórico especial para hablar de un autor tan especial?
Pues lo tenemos. A Pons.
Sí, Álvaro Pons de un buen repaso a Jali hoy en TEBEOSFERA:

UNA OBRA QUE CRECE Y PALPITA

Tebeosfera. Aduana para los autores jóvenes.

domingo, 23 de mayo de 2010

COMICS DE ZOMBIS

Los zombis, esos adorables muertos vivientes, han constituido en su conjunto, informe y renqueante, uno de los ejes del horror en cualquier medio de comunicación. La presencia de estos personajes en películas, libros, videojuegos y cómics ha ido creciendo desde los años treinta, tímidamente, y desde los sesenta, exponencialmente. A lo largo de la última década, la primera del siglo XXI, se han consolidado como los protagonistas de gran cantidad de nuevos vehículos para el miedo.

Ante esta abundancia de seres corruptos y descerebrados cabe preguntarse: ¿Resultan los personajes ideales porque los autores pueden jugar con ellos a su antojo? ¿Representan una alegoría del miedo al adocenamiento y la rutina o son el reflejo del temor a las pandemias que tanto nos han preocupado en estos últimos años? ¿Acaso simbolizan las masas aborregadas, o acaso el miedo a la alteridad, al modo cómo vemos al "otro", al extranjero, al de esa cultura antes tan lejana pero ahora tan "amenazadoramente" cercana?

Para responder a estas cuestiones y conocer el género a fondo hemos acudido a uno de los divulgadores del cómic más conocidos en nuestro país (La cárcel de papel, El País) y que resulta ser un gran conocedor del fenómeno zombi en los medios: Álvaro Pons. Disfruten de este artículo, desde ya una referencia sobre este tema:

EL GÉNERO ZOMBI EN LOS CÓMICS.

Tebeosfera. Textos que levantan a los muertos de sus tumbas.