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lunes, 7 de junio de 2021

LA CODORNIZ CUMPLE OCHENTA AÑOS

Bajo los gobiernos tiránicos es la prensa el elemento que permite medir los límites de lo que se debe, de lo que se quiere y de lo que se espera. La prensa informativa establece la realidad, lo que debe estar ocurriendo, de acuerdo con los que la controlan esa realidad. La prensa de espectáculos, o "del corazón", propone a qué se puede aspirar, nuestras esperanzas. Y la prensa satírica nos indica lo que querríamos tener, qué grado de libertad, de crítica o de risa. 

Durante casi cuarenta años, La Codorniz fue el referente de la prensa satírica de España. Duró tanto como el franquismo porque era como una extensión del mismo. Sirvió su arranque para confirmar que lo más atrevido eran las vanguardias de veinte años antes, luego fue útil para recordarnos la omnipresencia de la censura, y finalmente nos dio pistas sobre la errática transición hacia la democracia que llegaría tras la muerte de Franco.

Ahora que se cumplen ochenta años desde su nacimiento, hemos querido hacer un homenaje y recuerdo de la publicación remontándonos a sus primeros tiempos, cuando la dirigía Miguel Mihura, historietista, escritor y dramaturgo que anticipó el teatro del absurdo con su discurso del desencanto repleto de hallazgos semánticos. Y quien mejor podría hacerlo no es otro que Lombilla, también humorista gráfico y literario, dueño de una prosa también genial, capaz de retorcer la realidad con una agudeza satírica que hoy no abunda.

¡CÓMO PASA EL TIEMPO, DEMONIO! (HOMENAJE A LA CODORNIZ)

Tebeosfera: Pendientes de la memoria.


sábado, 8 de noviembre de 2014

VANGUARDIA Y COSTUMBRISMO EN EL HUMOR



La sátira gráfica no se mantuvo aparte del fenómeno de "las dos Españas", esa fractura que dividió al país en izquierda y derecha durante todo el siglo XX. La dualidad ideológica y el bipartidismo, tan diluidos hoy, tuvieron sus representantes en el humor dibujado sobre todo durante los años de guerra incivil. Tono lo fue perfectamente de la derecha ideológica. Martínez de León, del bando contrario. Ambos hicieron propaganda con sus viñetas y ambos siguieron produciendo humor en la España quebrada resultante. Cada uno, en su estilo, revolucionando estética y lenguaje. De ambos da semblanza el doctor Jorge Catalá en un documento rescatado como anexo a nuestro último número:


Tebeosfera. Rescates de vanguardia.