Greg fue un mal dibujante que recibió consejos directos de Franquin y que venció a Tillieux en ventas.
Greg fue un mal guionista que recibió consejos directos de Goscinny y también del guionista estrella Charlier.
Luego, Greg se convirtió en un gran creador de lo infantil, de lo juvenil y de lo adulto, uno de los más geniales creadores de historietas de la historia del medio.
Sin discusión. Así es. De su imaginación surgieron guiones para Spirou (los de "Z"), Chick Bill (con Tibet, la parodia de western más encantadora que se conoce), Zig et Puce (del maestro Saint-Ogan a sus manos) o el inigualable Achille Talon. ¡Sí, ah, Aquiles Talón, aquel pretencioso burgués! ¡Era O'Reilly antes de O'Toole! ¡Era todos los Simpson mucho antes de los Simpson! ¡Era genial!
Y Greg no se detuvo ahí. Hizo luego Luc Orient (cf de la buena) y Bruno Brazil. Y Olivier Rameau y Clifton... La pregunta es: ¿qué no hizo bien este infatigable guionista?
Juan Agustí nos lo deja claro en este estupendo repaso a su trayectoria:
GREG, EL DIRECTOR DE ORQUESTA
No nos olvidemos de los grandes escritores europeos de historieta. Su obra sigue siendo de obligada lectura.
Tebeosfera. Grandes entre los grandes.
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miércoles, 16 de julio de 2014
jueves, 10 de julio de 2014
EL PRÍNCIPE Y EL NATIVO
Si por algo se ha caracterizado la industria francobelga es por haber sabido cuidar técnicamente sus tebeos y por haber apostado siempre por el autor más competente al abordar cada proyecto. Al igual que Goscinny, Uderzo, Tabary, Morris o Peyo, hubo otros grandes creadores de historietas que todos hemos leído con deleite pero que no siguen siendo tan reconocidos hoy. Dos de esos autores merecedores de mayor encomio fueron Hermann y Greg, creadores de dos series inolvidables: Bernard Prince y Comanche, ambas de gran calidad y trascendencia.
Quizá el mayor mérito de esta pareja de autores fuese la de
revivificar el género de la aventura cuando parecía por completo
agotado, allá por el final de los años sesenta. Y lo hicieron antes de
que los fetiches del cómic yanqui hiciesen "madurar" a sus héroes con
trajes prietos, al explorar en la agotada y conservadora Europa
colonizadora personajes con facetas oscuras, decisiones innobles o
amorales cuando la situación lo exigía. Ellos inauguraron un nuevo tipo de aventura, más cruda, más difícil de digerir, pero sólida, intensa, soberbia.
De la labor de Greg y Hermann juntos da cuenta el teórico Ángel Olivera en este artículo sobre héroes adustos que renovaron el medio, publicado originalmente en la revista Yellow Kid y revisado y ampliado por el autor para esta edición.
Tebeosfera. Pareja de la aventura.
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