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jueves, 25 de septiembre de 2014

EL ROTO. LA GRIETA PARA COMPRENDER EL MUNDO



"En un mundo atestado de imágenes que deslumbran haciendo que la sociedad y la vida como espectáculo continúe, las viñetas de Rábago –así como las de otros artistas satíricos– aparecen como pequeñas interrupciones, como rotos que invitan a la reflexión, que nos advierten o insinúan que el emperador va desnudo."

Esta brillante frase está extraída de las conclusiones del segundo artículo que Pablo García ha publicado en Tebeosfera. Los dos trabajos de este investigador de la historia del arte sobre los aspectos plásticos y temáticos de la obra de Andrés Rábago constituyen, en su conjunto, la más atenta y perspicaz aproximación a la obra del sátiro conocido como El Roto.
Las viñetas de este "filósofo gráfico", ya desde sus primeros trabajos publicados en pleno franquismo, daban fe de que iba más allá del llamado humor gráfico. Su actitud satírica era y es pesimista con respecto al orden social (que en su obra queda "desdibujado") pero al mismo tiempo abre un canal que aumenta nuestra percepción de la sociedad contemporánea.
Como dice el autor de estos ensayos, Rábago abre un "roto", un resquicio en el tejido de lo irreal, por el cual se puede entender un poco mejor lo real.

RADIOGRAFÍAS DE UNA SOCIEDAD

Tebeosfera. Resquicios de realidad.

lunes, 24 de marzo de 2014

EL BUEN ENTENDEDOR


Dice el refrán "A buen entendedor, pocas palabras bastan". La frase se refiere a esas personas despiertas a las que les basta una insinuación para comprender algo. 

Los humoristas gráficos, en su empeño por declarar lo que funciona mal, deben aprender a ser buenos insinuadores. Lo malo es que en el "Manual de la sátira" no hay indicaciones sobre qué hacer cuando escasean los buenos entendedores. Por ejemplo, los corruptos, los avariciosos, los violentos, los arribistas, todos los villanos astutos, amén de los tontainas, son por naturaleza malos entendedores. 

El Roto es un genial insinuador y a veces uno se pregunta si su capacidad de dar a entender halla los suficientes receptores. Quién sabe. Lo que parece claro es que el mejor entendedor de su obra sería otro autor satírico, alguien que conozca bien el oficio y sus limitaciones. 

Lombilla, humorista gráfico y premiado novelista de humor, nos da una lección sobre El Roto con la reseña de su reciente libro A cada uno lo suyo, un texto que supura inteligencia y entendimiento de la obra de un autor cada día más imprescindible:


Tebeosfera. A cada uno lo suyo.

domingo, 16 de marzo de 2014

EL HERMANO OPS

Leemos las viñetas de El Roto en los periódicos, las compartimos por las redes, y a menudo dedicamos unos segundos a reflexionar sobre los mensajes que transmiten. A muchos nos asombra la cantidad de aciertos que acumula este autor satírico de la tinta y el papel, que con un puñado de elementos esenciales atina a descuartizar la realidad.

Lo que hace Andrés Rábago, que parece tan fácil, en realidad es muy difícil, y su dibujo aparentemente elemental acumula un bagaje de referentes muy complejo y rico que confiere a cada trazo un significado sólido.

El historiador del arte Pablo García nos ilustra con un artículo cargado de referentes sobre cómo este autor cimentó su saber satírico en la prensa de los setenta bajo diferentes seudónimos. Se trata de un documento extraordinario que sirve para conocer mejor un periodo capital en la carrera de un autor excepcional.



Tebeosfera. Las raíces de lo importante.