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sábado, 4 de agosto de 2018

PENSAR LA TRADUCCIÓN CON UNA MIRADA QUEER



La traducción del cómic carece de un marco teórico amplio, que sigue en construcción. La aproximación que ofrece el concepto de traducción subordinada es tangencial y no profundiza en sus especificidades. Ángelo Néstore, investigador de la Universidad de Málaga, defiende este tipo de traducción como una especialidad en el marco del mundo editorial y se acerca a las posturas de autores como Zanettin o Celotti.

Néstore señala que las particularidades del lenguaje del cómic requieren unas habilidades distintas con respecto a la traducción de otras tipologías textuales, como el dibujo y las dimensiones y las formas de los bocadillos. Además de esbozar estas características, el autor pone de relieve la dificultad de traducir la carga subversiva que conlleva el uso de un léxico homosexual. A tal efecto, realiza un breve análisis comparativo de las traducciones italiana y castellana de la novela gráfica Fun Home, publicada por la autora norteamericana Alison Bechdel en 2006.

PENSAR LA TRADUCCIÓN CON UNA MIRADA QUEER

Tebeosfera, traductores creativos

miércoles, 27 de junio de 2018

"¡NO CONFORMES!"



La no conformidad ha sido representada en la ficción más reciente, firmada por autoras de historieta, desde distintas perspectivas o estrategias. El cómic de Kelly Sue DeConnick y Valentine De Landro, Bitch Planet --reseñado para Cómic y feminismo por la investigadora Nerea Fernández--, por ejemplo, es un producto preciso del actual sentir de los tiempos, y una advertencia, según Rodríguez. Una bomba distópica a punto de estallar.



Autoras como Alison Bechdel han investigado, a través de sus obras, sobre qué nos constituye (y atenaza). Como bien precisa Héctor Tarancón en su reseña, en ¿Eres mi madre? Bechdel establece un "pulso obstinado con la estructura de la narración para así transmitir sus propias inseguridades; obsesiones, que la hacen tan humana como cualquiera de nosotros". Desde Unas bollos de cuidado y Fun Home, el proceso de representación/revelación ha sido, sobre todo, (auto)análisis, cuestionamiento y proyección.



El viaje de Julie Maroh como autora parte de una ópera prima, El azul es un color cálido, que ha marcado a toda una generación, así como su carrera, y prosigue hacia un cuestionamiento de las propias estructuras, tal y como cuenta Enrique Bordes, desde Ciudad y género hasta la recientemente publicada Los cuerpos sonoros: "Con el azul a sus espaldas, ahora Julie Maroh vive en un colorido cómic gris. Un color que incluso se le permite al fuego y utiliza para trazar una canción de amor a la ciudad y al cómic. Está claro que la autora cree en la potencia y la esencia natural del color, ahí están esos Cuerpos sonoros que colorea rodeados de vegetación en la cubierta del cómic. Pero son la armonía que asume debe sonar y diluirse en el inevitable fondo gris de ciudad... con la esperanza de cambiarla."