domingo, 9 de octubre de 2011

LOS PULGARCITOS QUE SIGUIERON

Pulgarcito fue una de las más importantes revistas de historietas españolas. Nació en los años 1920, pero en su "resurrección" en los 1940 se convirtió en toda una sensación. Al cabo de un par de años de existencia ya era un fenómeno cultural y social, y aventajó sobradamente en ventas a otras revistas similares, como la decana TBO o la valenciana surgida previamente en los años cuarenta Jaimito.

Hoy queremos recordar que la revista de historietas de Bruguera gozó de larga vida, llegando a publicarse hasta 1988 bajo el sello continuador Ediciones B, claro que estos tebeos ya se habían distanciado enormemente de la filosofía editorial de partida y también de la del periodo más fértil.

Las fichas no están completas, lo sabemos, pero las sacamos a la luz para ver si alguno de los que nos leen se animan y nos ayudan a completar la catalogación de un tebeo inolvidable:

PULGARCITO (BRUGUERA, 1946) [248 números + 8 extraordinarios]
PULGARCITO (BRUGUERA, 1952) [1507 números + 60 extraordinarios]
PULGARCITO (BRUGUERA, 1981) [178 números + 4 extraordinarios]
PULGARCITO (BRUGUERA, 1985) [25 números]
PULGARCITO (B, 1987) [38 números]

[Basta con una muestra. Dejamos de lado las colecciones "Gran...", "Súper..." y los álbumes. Catalogaron todo esto los mejores documentalistas de historieta del país.]


Tebeosfera. No pararemos hasta tenerlos todos.

sábado, 8 de octubre de 2011

PULGARCITO: HISTORIAS VERDADERAS

La historia de la teoría de la historieta en España a veces parece avanzar a golpe de efeméride: es cuando muere un autor cuando recordamos su obra, es cuando cumple años un título cuando buceamos en su pasado. Da lástima nuestra ancestral falta de sistemática, que nos conduce a presunciones, prejuicios y mitificaciones. La aceptación generalizada del medio como un entretenimiento exclusivo para niños o, en su extremo opuesto, una expresión artística limitada a mentes con sensibilidades especiales, no ha hecho sino empobrecer el estudio de nuestros tebeos. Los intentos por sistematizar el pasado de nuestras viñetas han sido escasos (aunque, algunos de ellos, excepcionales), y es más fácil encontrar textos sobre series y personajes foráneos traducidos que sobre nuestros propios autores y publicaciones.

El hecho de que las publicaciones anteriores a la guerra civil sean en su mayor parte desconocidas, tanto para el ciudadano común como incluso para el lector habitual de cómics, es algo que hasta podría entenderse como normal, por la dificultad de hallar ejemplares o testimonios de la época. Que colecciones que tuvieron en su tiempo tiradas de cientos de miles de ejemplares y una duración de décadas se hallen en la misma circunstancia es menos comprensible. Uno de estos casos lo vemos en la revista Pulgarcito, revista nonagenaria ya, iniciada en la década de los 1920 y que alcanzó hasta la de 1980, la publicación más importante de Editorial Bruguera, la que marcó el camino a seguir y de la que surgieron autores imprescindibles para entender el medio en España.
Porque es probable que Pulgarcito no comenzara su edición en 1947, como se ha mantenido hasta ahora, sino en 1946. Porque puede que la catalogación habitual asumida por los coleccionistas y aficionados hasta la fecha no sea la correcta. Porque podría darse el caso de que sus contenidos no estuvieran organizados de forma casual, sino que siguieran un rumbo fijado por un equipo concreto de autores, y que en la distribución de estos contenidos radicara el éxito de la revista.
Manuel Barrero ha revisado los primeros años de Pulgarcito, los ha comparado con otras revistas de la misma editorial y de otras empresas, ha investigado sobre las circunstancias sociales y económicas de la época para elaborar un texto que intenta clarificar la evolución de uno de los principales tebeos de nuestro país, y los motivos por los que ciertas decisiones fueron tomadas en un sentido y no en otro. Un fascinante texto que surge de la revisión de la conferencia impartida en las III Jornadas de Narrativa Gráfica de la Universidad de Sevilla, que ha sido ampliada y mejorada para la ocasión.
Quedan muchos recovecos por estudiar en la historieta española, muchas dudas por resolver de años oscuros, publicaciones perdidas y autores desaparecidos y olvidados. Pero ya se están dando algunos pasos para esclarecer los acontecimientos que tuvieron lugar, para rescatar la memoria de las personas que dieron vida a nuestras ilusiones con papel y tinta. Este texto que hoy pubicamos puede ser uno de esos pasos, un estudio sistemático y con rigor científico que no tiene por qué menoscabar su aspecto divulgativo, tan riguroso como ameno.

Tebeosfera. Vero empeño divulgador.

viernes, 7 de octubre de 2011

NOVENTA AÑOS DE PULGARCITO

La guerra dejó sin papeles a los editores. Y evitó que pudieran editar los "sin papeles". Nos referimos a aquellos que no tenían los documentos exigidos para lanzar sus publicaciones, sobre todo las de carácter periódico, que eran autorizadas a cuentagotas por el partido único durante el primer lustro de posguerra.
El Gato Negro, que no dejó de lanzar tebeos pese al conflicto bélico, resurgió en 1940 con otra denominación, Bruguera, y siguió intentando la aventura editorial. Uno de sus propósitos fue rescatar Pulgarcito, la revista nacida en 1921 y que cumple ahora noventa años por lo tanto.
En TEBEOSFERA queremos desglosar hoy la evolución de la revista desde su nacimiento hasta detenernos en 1946, tras el lustro de dificultades para la edición en el que hubo varios "pulgarcito" antes del Pulgarcito por antonomasia, el que todos recordamos por brindarnos risas sin fin gracias a personajes como Tribulete, Carpanta, Carioco o Zipi y Zape, entre muchos otros. Dejamos hoy aquí esas fichas a modo de prólogo de nuestro homenaje a esta revista en su noventa cumpleaños:

PULGARCITO (GATO NEGRO, 1921) [825 números + 16 extraordinarios + 25 variantes]
PULGARCITO (GATO NEGRO, 1938) [25 números + 1 extraordinario]
PULGARCITO (GATO NEGRO, 1939) [5 números]
PULGARCITO, ALMANAQUE DE (BRUGUERA, 1944) [1 número]
PULGARCITO, AVENTURAS DE (BRUGUERA, 1944) [8 números + 1 variante]

PULGARCITO (BRUGUERA, 1945) [8 números + 1 extraordinario]
PULGARCITO (BRUGUERA, 1945) -DISNEY- [11 números]


Tebeosfera. Homenajes obligatorios.

jueves, 6 de octubre de 2011

TEBEOS BAJO EL RÉGIMEN

Acabada la Guerra Civil se puso en marcha un aparato de propaganda y de control de los medios de comunicación que hizo muy angosto el camino para editar casi cualquier cosa. Sobre todo si no eras afecto a FET y de las JONS, el partido único, que fue el que reguló la cultura en España con mano de hierro durante el primer lustro de posguerra.
Los años 1939 y 1940 solamente vieron nacer treinta títulos nuevos de tebeos, la mayoría de ellos de Editorial Marco (otros fueron de Hispano Americana, Valenciana, Grafidea o Española). En los dos años siguientes, la cantidad se triplicó. Poco a poco, los editores fueron llenando el horizonte imaginario de los niños con ficciones aventureras y humor. Y cabe destacar la labor de un autor, empecinado en hacer historietas en prensa, en cuadernos y libros, en folletos y promociones, pese a las dificultades: Alfonso.
El asturiano, que encontró facilidades para publicar, fue uno de los autores más interesantes de los primeros años cuarenta, y sus historietas exigen recuerdo y rescate porque, para su tiempo, eran una verdadera delicia. Hoy recordamos algunas de aquella época:

El año pasado se celebró el centenario de este autor y se editó un magnífico libro por entregas sobre su vida y su obra.

Tebeosfera. A la paz, viñetas.

miércoles, 5 de octubre de 2011

TIEMPOS REVUELTOS

Los años de la guerra civil fueron también años de tebeos. Su número fue menguando según el conflicto iba agotando ánimos y fuerzas. Pero los editores siguieron planificando e imprimiendo tebeos, entre ellos varios lanzamientos monográficos sin colección abierta, como intuyendo las dificultades que comportaba editar en tiempos revueltos.

Hoy traemos aquí ejemplos de tebeos que supusieron el final de toda una trayectoria editorial (El Gato Negro), y las intentonas aisladas que pasarían a convertirse en proyectos editoriales de corta vida (Sociedad General Española de Librería) o de larga trayectoria (Cisne / Clíper).



Por entonces el futuro estaba nebuloso. Ninguno de los editores de historieta aquellos tiempos sabía que el país ya no iba a ser el mismo a partir de la conflagración.
Poco quedó de risa. Nada de alegría

Tebeosfera: Anacrónicos tebeos.

martes, 4 de octubre de 2011

DICK TRACY

En nuestro recorrido por el primer tercio del siglo XX hemos asistido al nacimiento de grandes mitos de la cultura popular, seres afortunados y cabezones que hacían llevaderas las tardes de los niños (y los adultos).
Pero no todo fue humor, también hubo drama, y crimen. Otro ser afortunado y cabezón, aunque en diferentes acepciones, fue Dick Tracy. Era un policía de mandíbula inafeitable, con suerte pese a vestir de amarillo, agente con adminículos y tecnología punta antes de que llegara Bond, eterno galán y fiel a un deber antes de que llegara Batman, generador de una galería de monstruos antes de que se declarase el underground y la nueva historieta independiente de los noventa.

Hoy, 4 de octubre de 1931, hace ochenta años que nació Dick Tracy.

¡FELIZ CUMPLEAÑOS, DICK!


Tebeosfera. Celebrando el humor y el crimen.

lunes, 3 de octubre de 2011

POPEYE

Popeye siempre fue un culo de mal asiento.
Podía haber nacido en su propia serie de tiras pero no, tuvo que ir a nacer en otra, Thimble Theatre, como invitado que se inmiscuyó en la inagotable imaginación de Segar para terminar descollando entre todos los demás personajes. A la postre, él sobrevivió.
El marinero con malas pulgas podría haber aparecido como estrella en su propio serial animado. Pero no, tuvo que ir a nacer en otra serie animada, la de Betty Boop, que le dio pie para aquel inolvidable "I Yam What I Yam".
Y a su llegada a España podría haber sido... eso: Popeye. Pero no, fue Sopapo, que lo cierto es que no le quedaba nada mal como nombre de personaje de tebeo aficionado a resolver las situaciones comprometidas a tortazos.
Sobre Popeye habría mucho más que decir, pero lo dejaremos para otro momento. Ahora lo que deseamos es que disfruten con el recorrido íntegro por los tebeos españoles en esta ficha de saga con sus correspondientes series:

POPEYE

Popeye, de Segar
Popeye, de Sagendorf

Contribuyeron a estas fichas Félix López, Carlos De Gregorio y Jordi Manzanares.

Tebeosfera. Salta a los ojos.

ENMIENDA OBLIGADA

Tras la publicación de esta entrada nos hemos percatado de dos errores de importancia. El primero, que hemos elegido una imagen para ilustrar un asiento sobre Popeye con un personaje, una serie y un tebeo en el que no apareció Popeye sino una parodia del personaje de Thimble Theatre, el marinero llamado Sopapo. Esta serie fue una parodia del personaje de Segar, de ahí el gran parecido, y la hemos eliminado ya de la ficha de Saga de Popeye. También hemos cambiado la fecha de aparición de este tebeo monográfico a 1936, pues como bien afirma Antoni Guiral en su libro
100 años de Bruguera, Sopapo fue una serie aparecida en 1936 en la revista de El Gato Negro de doble título por entonces La Alegría Infantil / Shirley Temple; en 1930 hubiera sido muy raro el lanzamiento de este tebeo ya que Popeye todavía no era conocido en España. He aquí la nueva ficha.
Con todo, y para que quede constancia de nuestro error y de esta enmienda, dejamos la entrada tal y como estaba con la imagen incorrecta, para evidenciar que como catalogadores nos merecemos también un buen sopapo.

La dirección.


domingo, 2 de octubre de 2011

BETTY BOOP

Ah, Betty!
Betty Boop. Dibujo animado admirado por niños, niñas, ellas y ellos. Audaz símbolo de los veinte. Mujer flapper, moderna, caricatura de una sexualidad inédita. Pero ahí estaba, luciendo muslo en aventuras intrascendentes, incorrecta y liberal, andrógina y sexual, pero compartiendo medios nuevos con ratones temerarios y gatos desesperados.
A la postre, icono. Una imagen de un modelo que ya nadie sabe qué significó y que hoy guarda el equilibrio en algún estante o sobrevive estampado en la cartera del cole de nuestros hijos.
Todo un símbolo en su día. Hoy, pocos son los que recuerdan a Helen Kane, la actriz que le dio el pie, o a Bimbo, el perrito que iba con ella, o a Bud Couninhan, su magnífico dibujante en comic strips, o tantas y tantas historias vinculadas con este encantador emblema de todo un modelo de vida.
Que también saltó a los cómics, por supuesto, hasta el punto de arrebatarle título a alguna colección. Miren, miren; buceen, buceen en la ficha que ha hecho, Félix (quién-si-no) López:

BETTY BOOP

Tebeosfera. Boop-boop-a-doop!

sábado, 1 de octubre de 2011

DEL RATÓN AL GATO

Contra todo pronóstico, el ratón cazó al gato.

Mickey Mouse, personaje publicado por Calleja, ya tenía en los años treinta más popularidad que Felix the Cat, personaje cuyas historietas también publicó Calleja, en la revista Pinocho.

Felix habia nacido en el cine en 1919, y en 1923 ya tenía su sección de viñetas en los periodicos. Tuvo éxito. Pero Mickey le ganó la partida en los cines cuando llegó el sonido, dejando mudo y cariacontecido al gatito de los ojazos. Curiosamente, las historietas de Felix siguieron siendo generalmente mudas y así las seguimos disfrutando en muchos tebeos españoles.

Hoy, para no olvidar a este personaje capital de la animación y del cómic, sobre todo en los años veinte y treinta, hacemos pública la ficha de saga elaborada por Felix the Lopez.

FELIX THE CAT


Tebeosfera. Felices y gratos.

viernes, 30 de septiembre de 2011

MICKEY, TAMBIÉN DE CALLEJA

El editor Calleja se especializó en entretener, deleitando, a los niños. Lo hizo a caballo entre dos siglos con cuentos infantiles primorosamente ilustrados. Arrancado el XX, aprovechó el nuevo atractivo del cine y los cómics que llegaban de América. Ayer comentábamos que Chiribitas incluyó casi exclusivamente historietas estadounidenses en su tripa, y recordemos que en Pinocho se publicaron también historietas americanas en los años treinta. Iniciada esta década, los dibujos animados y los cómics de Mickey Mouse contribuían al alborozo general y Calleja no tardó en editar una colección de tebeos, junto con cuentos, de este ratoncito inteligente. Curiosamente, fueron traducidos del francés, no del inglés, y mutilados en su narrativa por considerar que el globo de texto era menos adecuado para el infante lector.


Nuestros tebeditores se han aplicado en completar la colección MICKEY de 1934.


Y Félix López ha construido una ficha de saga que quita el hipo.




Tebeosfera. De ratones y editores.

jueves, 29 de septiembre de 2011

CHIRIBITAS, OTRA DE CALLEJA


Saturnino Calleja fundó una empresa editorial partiendo de la pequeña empresa familiar de impresión de su padre. Su planteamiento fue parecido al de muchos industriosos de final del XIX: poner en circulación productos muy atractivos pero a la vez muy asequibles, de modo que los beneficios dependieran de una gran masa de compradores. Su modelo de libro infantil, de libro de cuentos o del pedagógico, fue revolucionario, y a ello contribuyó la altura de los ilustradores escogidos para iluminar las páginas de aquellas publicaciones.
Calleja también se atrevió con la edición de revistas con historietas, que concibió con gran calidad, como hemos podido comprobar con Pinocho. Era prensa para la infancia lo que editada, verdaderamente; o sea, revistas con bastante texto (didáctico, de ficción, de pasatiempos) y poca historieta (unas ocho páginas sobre veinte). Pero los cómics eran tratados con mimo, como ejemplifica la publicación Chiribitas, para la que se tradujeron series de suplementos de diarios estadounidenses que aquí llevaron pomposos títulos:
Trifón y Sisebuta, Genaro y Margarita, Mary la Mecanógrafa o el Eterno Femenino, Viriato Ortiz, Barney Google y Spark Plug, Armogasto y Uranda, Don Pancracio, El Capitán Corretón y sus chicos Tin y Ton. Reto: Adivinen sus títulos originales sabiendo que son obras respectivas de McManus, Murphy, Westover, Sterrett, DeBeck, Webster, Locher y Knerr.

CHIRIBITAS

Por cierto, tenemos esta colección incompleta. Ayúdennos a recuperar la memoria de esta revista que sirvió historieta americana a mitad de los años veinte del siglo ídem.


Tebeosfera. Chispeantes.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

PINOCHO, LA SAGA.


Ya que mencionamos estos días al semanario Pinocho y al personaje del mismo nombre reinterpretado por Bartolozzi, no podemos dejar de pensar en las múltiples interpretaciones que ha tenido Pinocho desde que, allá por 1881, se publicara por entregas el relato de Collodi.

... interpretaciones que en muchos casos llegan a sorprender... como nos sorprende esta espectacular ficha de saga de Félix López:






Tebeosfera: Reinterpretando los catálogos.