
Dos meses después de asomar el Hombre Lobo sus colmillos en los comic books, llegó Drácula.
El conde transilvano, representante óptimo del horror gótico, resucitó en los cómics de Marvel aún envuelto en el alcanfor decimonónico, con unas atmósferas nebulosas y viciadas que lograba el lápiz sabio de Colan, y con unos guiones que poco a poco lo fueron entrometiendo con la actualidad (de los setenta) a la que fue invitado por Marvel.
Si Warren modernizó el horror clásico, Marvel lo sofisticó incorporando a los monstruos tradicionales a un panteón flamante y nuevo, de seres elegantes y atractivos más allá de lo sensual, hasta lo mítico. Nuestro colaborador asturiano, Alejandro Cáveda, teórico conocido para quienes se acercan a la Semana Negra de Gijón, ha revisado la colección The Tomb of Dracula para nuestro especial terror con el artículo titulado
Editó este texto Oscar De Majo.
Tebeosfera. Textos para helarte la sangre.























